Economía mundial va a una desaceleración global

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Todo apunta a que la economía mundial registrará dificultades en la presente gestión, y al parecer empeorará el 2020. Los indicadores de crecimiento a nivel internacional no es significativa, mientras el economista Nouriel Roubini escribió en sus perspectivas económicas que si bien se aleja la recesión absoluta, pero el mundo se encamina a una desaceleración global sincronizada.

Nouriel Roubini es profesor at NYU’s Stern School of Business and CEO of Roubini Macro Associates, en su artículo perspectivas económicas mixtas para el 2019, publicado en https://www.project-syndicate.org/commentary/economic-outlook-for-2019-main-factors-by-nouriel-roubini-2019-02/spanish, alerta de una situación adversa a nivel mundial.

La proyección casi se acerca de la que realizó Christine Lagarde, directora general del Fondo Monetario Internacional (FMI), quien advirtió de una eventual «tormenta económica» que se daría este 2019.

«No tenemos ninguna idea de lo que va a pasar y lo que sabemos es que ya está comenzando a tener un efecto en el comercio, los tipos de interés y los mercados», dijo.

Roubini señaló que después de la expansión económica mundial sincronizada de 2017, vino el crecimiento asincrónico de 2018, cuando la mayoría de los países, además de Estados Unidos, comenzaron a experimentar desaceleraciones.

«Las preocupaciones sobre la inflación en Estados Unidos, la trayectoria de la política de la Reserva Federal, las guerras comerciales en curso, el presupuesto italiano y sus problemas de deuda, la desaceleración de China y las fragilidades de los mercados emergentes condujeron hacia el final del año a una fuerte caída en los mercados», puntualizó.

Sin embargo, sostiene que la buena noticia a inicios de 2019 es que el riesgo de una recesión absoluta es bajo. “La mala noticia es que nos estamos dirigiendo hacia un año de desaceleración global sincronizada: el crecimiento caerá por debajo de las proyecciones en la mayoría de las regiones y, en algunos casos, todavía más”, alerta.

Explicó que el año comenzó con un repunte en los activos de riesgo (capital estadounidense y mundial) después del baño de sangre del último trimestre de 2018, cuando las preocupaciones sobre los aumentos de las tasas de interés de la Reserva Federal y sobre el crecimiento de China y Estados Unidos destrozaron muchos mercados.

Desde entonces, la Reserva Federal se ha volcado hacia una renovada moderación, EE. UU ha mantenido un sólido crecimiento, y la flexibilización macroeconómica de China ha mostrado cierta esperanza de contener la desaceleración.

La semana pasada, el representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Alejandro Melandri, reflexionó al indicar que si bien Bolivia mantiene un crecimiento interesante, no debería perder de vista a sus vecinos, y a la región en general, debido a que la dinámica económica no es similar a otras zonas del mundo.

“No debe subestimar lo que sucede con sus vecinos, ya que las economías latinoamericanas no crecen al mismo ritmo y por ello debe analizar las causas del bajo crecimiento», alertó.

BOLIVIA

Mientras medios internacionales destacan el crecimiento que tiene Bolivia en los últimos años, así como otros indicadores, como la reducción de la pobreza, el aumento del PIB per cápita, como La Tercera de Chile, también observan que el mismo no haya obedecido a la productividad ni a la inversión extranjera.

«Su crecimiento reciente, en torno al 4% y 4,5%, no ha estado sustentado en inversión extranjera directa o productividad, sino que se ha basado en mucho gasto público, en desmedro de las reservas internacionales, y en deuda especialmente externa», dijo a Pulso de La Tercera Álvaro Ríos Roca, socio director Gas Energy Latin America.

Entre tanto, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce Catacora, anunció, el pasado mes, que el Gobierno apostará por el modelo económico productivo, que según la autoridad estaba funcionando a media máquina en el país.

“Tanto el sector agropecuario, la industria, la pequeña empresa y el turismo, le vamos a apostar a esas áreas donde hemos emprendido pero no ha sido lo suficientemente fuerte para hacer ese jalón que falta para sacar a más gente de la pobreza”, dijo Arce en el programa El pueblo es noticia de Bolivia TV, el pasado mes.

PERSPECTIVAS

Las perspectivas para muchas economías en mercados emergentes dependerán de las incertidumbres globales mencionadas anteriormente. Los riesgos principales incluyen la desaceleración en EEUU o China, una mayor inflación en los EEUU y un ajuste posterior por parte de la Fed, guerras comerciales, un dólar más fuerte y la caída de los precios del petróleo y los productos básicos.

Aunque hay una nube sobre la economía global, el lado positivo es que ha hecho que los principales bancos centrales sean más moderados, empezando por la Reserva Federal y el Banco Popular de China, y seguido rápidamente por el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón y otros. Sin embargo, el hecho de que la mayoría de bancos centrales se encuentren en una posición muy acomodada significa que hay poco espacio para una mayor relajación monetaria. E incluso si la política fiscal no estuviera restringida en la mayoría de las regiones del mundo, los estímulos tienden a producirse solo después de que el estancamiento del crecimiento ya está en marcha, y generalmente con un retraso significativo.

Puede haber suficientes factores positivos para hacer de este año un año relativamente decente, aunque mediocre, para la economía global. Pero si algunos de los escenarios negativos descritos anteriormente se materializan, la desaceleración sincronizada de 2019 podría llevar a un estancamiento del crecimiento global y una fuerte desaceleración del mercado en 2020. (Fuente: Nouriel Roubini)

El Diario.