El fuego que Rubén Poma encendió hace 43 años sigue vivo y es un legado al país

Han pasado tres meses desde que Rubén Poma Rojas sufrió un duro golpe en su salud. Poco antes había recibido un homenaje por su trabajo documental en el programa Jenecherú y en septiembre recibió un reconocimiento del gobierno departamental. Ahora se encuentra convaleciente y aislado de visitas por su seguridad, pero su producción audiovisual ya se ha constituido en un legado para la población boliviana de una generación.

El programa Jenecherú nació en 1979 en la televisión universitaria cruceña, impulsado por el entonces joven radialista yacuibeño Poma Rojas, quien había llegado a Santa Cruz de la Sierra por razones nada vinculadas al periodismo o a la televisión. Era gimnasta y un buen futbolista, tanto que jugó durante tres años en el club Destroyers.

Televisión Universitaria fue el primer canal de televisión en Santa Cruz de la Sierra y acogió la iniciativa de Poma, quien la presentó cuando era funcionario de la Alcaldía y un radialista ya conocido en la ciudad, según recuerda su amigo Víctor Bernal, que lo visita con frecuencia.

“Rubén Poma tenía su programa de radio y siempre (estaba) metido en temas de cultura y turismo. En esa época yo estaba de director de producción en Canal 11. Rubén habló con el gerente y director, que era Jorge Gil, Paco Sebastián era director de prensa, Miguel Montero era el director comercial. Nos juntamos y dijo: yo quiero hacer este tipo de programa”, recuerda Bernal, quien entonces estaba a punto de convertirse en camarógrafo de Jenecherú y compañero de viajes de Poma.

Luego comenzó el recorrido por el país. La teleaudiencia nacional escuchaba la música de la canción guaraní Rosita Pochi, luego la voz potente de Poma y aparecía el texto “Jenecherú, el fuego que nunca se apaga”. El nombre de su programa no era una referencia nacional ni buscaba congraciarse con la mayoría del público, sino que apelaba a una actividad y tradición de la tierra oriental.

“El programa estaba pensado para una hora, pero después vimos que no iba resultar, así que lo hicimos en 25 minutos, que es media hora en televisión. No era como ahora que tengo mi cámara y tengo cuatro horas (de filmación) en la memoria. Le pongo baterías y tengo ocho horas. En esa época teníamos que usar casetes que duraban diez o veinte minutos, y las baterías eran de esas largas que no duraban más de una hora, uno tenía que llevar unas cinco baterías y cargador”, recuerda Bernal. A los problemas tecnológicos propios de la época se sumaban los de infraestructura carretera del propio país, costaba viajar por zonas con malos caminos y sin puentes.

Sus viajes

Los primeros viajes se centraron en documentar las fiestas patronales de distintas poblaciones de Santa Cruz, en un inicio con énfasis en el Chaco, conocido por Poma, y luego comenzaron a profundizar sus temas y a buscar pueblos de los que escuchaban referencias en sus andanzas. Bernal calcula que hasta 1984, cuando tomó su propio rumbo, hicieron unos 100 programas abarcando comunidades y poblaciones de todo el país.

Los años 80 y la primera mitad de los 90 fueron años de producciones sin par en la época. Luego vino la incursión de Poma en la política, fue senador, ministro y viceministro en el segundo gobierno de Hugo Banzer Suarez, como militante de UCS. Posteriormente pasó a la docencia universitaria, pero nunca dejó de tener proyectos documentales con Jenecherú.

Hace siete años, junto a su hijo César, intentó averiguar si aún había interés de la población en temáticas culturales en la televisión y lo hicieron a través de un programa-concurso con estudiantes de secundaria que abordaba las tradiciones cruceñas.

“Yo nací en el 85, yo veía el programa porque era mi papá, pero las personas que tienen menos de 37 años no lo conocen. Las personas que lo recuerdan es porque las familias se juntaban a verlo. Por eso pensamos en volver, sacamos un programa en canal 11: Conozca el ABC de Santa Cruz. Lo hicimos, pero no conseguimos los auspicios. Las empresas querían programas de farándula. Me dijeron así: que nuestro programa no iba a vender su producto. Fue un golpe seco”, dice Poma.

Con el fuego adentro

¿Y el origen del nombre del programa? “En los carretones que hacían viajes de dos a tres días en esa época, por decir de Warnes a Santa Cruz, llevaban su jenecherú con ellos. Era un tronco que conservaba el fuego adentro. Los (dueños de los) carretones llegaban a hacer su pascana (descanso en el camino), sacaban el jenecherú, encendían el fuego, hacían su comida y el jenecherú lo volvían a guardar”, explica Bernal.

El fuego que ardía dentro del corazón de Rubén Poma era su pasión por narrar historias que recogía en cuanto pueblo o comunidad estacionaba el vehículo prestado, en un inicio, y casi sin planificar ni pensar en la logística. “Al principio era (como decir) ‘viajemos, veremos qué encontramos’. Y al principio había maravillas”, afirma Bernal, con una sonrisa.

Luego del canal universitario, Jenecherú saltó a la televisión nacional y entonces las historias narradas por Rubén Poma fueron conocidas en todo el país. “Primero se mostró lo más recóndito y alejado, pero después se adentra a lugares vírgenes. Ahí tiene la ayuda del profesor Noel Kempff Mercado, mi tío Félix Bascopé, Alcides Parejas y muchas personas dedicadas a la cultura y al desarrollo tanto en el departamento, como en el país”, dice el médico César Poma Bascopé, el penúltimo de los seis hijos del documentalista.

“Yo lo acompañé hasta el 84, algo por ahí, porque me salí del 11 (televisión universitaria) y me fui a Galavisión”, explica Bernal. Era momento del ingreso de la televisión privada. El programa que comenzó a producirse en 1979 luchó por permanecer en el aire hasta el 2000. Luego pasó a emitirse en su forma repetida en cable. Más recientemente, Poma elaboró cortos en el mismo formato, que compartió por su página en la red social.

Conservar los archivos

El 26 de junio pasado, Rubén Poma sufrió un accidente cerebrovascular (ACV), fue hospitalizado y al cabo de unos días le detectaron Covid-19. Poma Bascopé explica que en el hospital sufrió una segunda embolia, pero, a pesar del fuerte golpe a su salud, actualmente está consciente, aunque inmovilizado por las secuelas y sin recibir visitas por su seguridad.

En marzo pasado, el Centro de la Cultura Plurinacional (CCP) y la Fundación del Banco Central de Bolivia le rindieron un homenaje que incluyó la proyección de tres programas con los comentarios de su creador . En septiembre, la Gobernación de Santa Cruz le entregó una condecoración como cruceño ilustre por sus aportes a la cultura.

El reconocimiento de la gente, sin embargo, fue permanente desde la emisión de sus programas y a partir de que abriera su página “Jenecheru Tv” en Facebook, en el año 2012, donde fue subiendo algunos, muy pocos, programas que lograba digitalizar. “¿Cómo puedo conseguir los videos de la riada del 83 que grabó en la comunidad de Bermejo?”, le pregunta un usuario, señalando un hecho histórico. La pregunta es del 2018 y no tiene respuesta. En noviembre de ese año, Poma comunicó a sus seguidores que estaba en proceso de transformar su material de versión analógica a digital (de DV 480 a HD), y no subió más videos.

“Hubo conversaciones con diferentes canales, diferentes programas, ahora con fundaciones para ver cómo podíamos digitalizar, cuidar y salvaguardar esa información de tantos años porque hay muchos casetes a los que les ha entrado el hongo y la humedad. Estamos ahora intentando cuidar con deshumidificadores, aire acondicionado y todo, porque eso puede causar un daño irreversible”, dice Poma Bascopé.

Antes de caer enfermo, Rubén Poma estaba en esa gestión de conservar su producción y buscar apoyo para trasladar el material a otro formato. Su hijo desconoce si existe un inventario de los archivos o una clasificación que permita su identificación, cuántos son programas completos y cuántos son videos sin editar. “Son más de 2.000 los que están en el estudio”, aclara.

Mientras no se restablezca por completo en su estado de salud, el estudio y la videoteca de Poma quedarán cerrados con apenas intervenciones de su hijo César para retirar el agua capturada por el deshumidificador. Hasta que Poma reavive la llama.
1979
Es el año en que se emitió el primer programa de Jenecherú, en la Televisión Universitaria.

Fuente: Pagina Siete

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