Víctimas de la Guerra del Gas se sienten “escaleras políticas”

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Luego de 16 años, las víctimas de la denominada Guerra del Gas de octubre de 2003 aseguraron que viven olvidados e indicaron que se sienten “escaleras políticas”. Lamentaron que muchos de los guerreros venden en las calles y piden limosna para sobrevivir.

“No hemos conseguido nada en estos largos 16 años que han pasado. El 17 de octubre del año 2013 se produjo una masacre porque mataron a quemarropa a 60 vecinos. (…) (Esta lucha) para lo único que ha servido es para usar a las víctimas como bandera y escalera política”, dijo la vicepresidenta de la Asociación de Víctimas de Octubre Negro, Litzen Callampe.

La representante de la organización lamentó que incluso el exabogado de las víctimas, Rogelio Mayta, usó su lucha como “escalera” porque en la actualidad es candidato a senador por el Movimiento Al Socialismo (MAS).

Sin embargo, en una entrevista anterior, Mayta dijo que recibió la felicitación de varios de ellos (de las víctimas de octubre de 2003) y el apoyo para continuar.

Callampe insistió que él y otros candidatos que formaron parte de “la organización sólo buscan beneficiarse con sueldos jugosos, pero dejan El Alto, a la gente y a las verdaderas víctimas en el olvido”.

La dirigente recordó cómo el 17 de octubre de 2003, la población de El Alto se levantó en contra del ahora expresidente, Gonzalo Sánchez de Lozada, en rechazo a la venta de gas a Estados Unidos a través de puertos chilenos.

Para uno de los líderes de esta lucha, Roberto de la Cruz, este hecho “fue el detonante de una rebelión popular y con ello se evitó que el gas no sea exportado a precio de gallina muerta”. “Además, se expulsó a Sánchez de Lozada por la masacre sangrienta, por todo eso, recordamos este día como una fecha de dignidad”, sostuvo.

De la Cruz aseguró que con esta lucha “se ha dignificado al pueblo”, pero lamentó que “con el actual Gobierno, con nuevos actores y dirigentes políticos, se ha perdido todo”.

Callampe afirmó que desde 2003, varias autoridades acudieron a la asociación para ofrecer a las víctimas su apoyo incondicional, pero “hasta la fecha se olvidaron de sus promesas”.

Pobreza y abandono

Las víctimas de octubre de 2003 aseguraron también que su lucha fue en vano y que sólo trajo dolor y pobreza para El Alto. “Los heridos de esta masacre no tenemos nada. No tenemos un seguro de salud, no tenemos un bono y por eso muchas víctimas que hasta quedaron discapacitados tienen que pedir limosna en las calles. Es una verdadera tristeza”, lamentó el presidente de la organización, Justino Quispe.

Según los datos de la Asociación de Víctimas y Heridos de Octubre Negro, luego de la masacre, durante los últimos 16 años fallecieron 19 heridos y aún quedan 400 que buscan al menos un reconocimiento económico por su lucha.

De la Cruz acotó que tampoco se concretó la agenda. “No se ha cumplido la nacionalización porque sólo hubo contratos petroleros y la industrialización, ya que no es lo mismo que separación”, expresó. Añadió que no se hizo justicia porque el actual Gobierno “poco o casi nada” hizo para la extradición de Sánchez de Lozada.

“Por lo tanto, no hemos ganado nada, lo único que hemos logrado para El Alto y el país es la Ley de Hidrocarburos con lo que tenemos el IDH (Impuesto Directo a los Hidrocarburos) para las universidades y municipios”, concluyó De la Cruz.

Rosa Chalco, quien en octubre de 2003 marchó por la defensa del gas y que en la actualidad es candidata de Comunidad Ciudadana a diputada por la circunscripción 10 de la urbe alteña, dijo que, pese a que esta lucha se hizo por todo el país, hoy El Alto es una ciudad olvidada.

Pagina Siete.