Dos mujeres son enviadas a la cárcel de Trinidad por trata

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Un juez de Trinidad, Beni, determinó enviar a la cárcel de Mocoví con detención preventiva a dos mujeres, imputadas por el delito de trata y tráfico de personas.

“El Ministerio Público imputó a ambas por el delito de trata y tráfico, es así que se llevó la audiencia cautelar y ambas se encuentran con detención preventiva en la cárcel de mujeres de Trinidad”, informó el investigador de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen de esa ciudad, Álvaro Mamani.

Sabrina Roca, de 36 años de edad, se presentó ante la Policía para denunciar que su hija recién nacida fue raptada por Marcia Vargas, de 46 años, quien le había ofrecido cuidar a su bebé.

Cuando la Policía llegó a la vivienda de la denunciada, encontró a la bebé, por lo que procedió a rescatarla y trasladarla a la Defensoría de la Niñez. Horas después, el personal de esa dependencia la llevó al Hogar Gota de Leche, de la Gobernación.

El investigador del caso explicó que con los elementos recolectados, se pudo establecer que la madre de la pequeña también está implicada en el delito, por lo que la Policía determinó la aprehensión de las dos mujeres.

Un informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) señala que en Bolivia hay más menores que son víctimas de la trata y tráfico de personas en comparación con las personas adultas.

Asimismo, el organismo internacional señala que la principal finalidad de este delito es el trabajo forzado, seguida por la explotación sexual, adopción ilegal, según las cifras levantadas en el año 2017.

Según estudios de la Policía, las usuales formas que tienen los tratantes para captar a sus víctimas son por las redes sociales. En ellas ofrecen empleos con sueldos que llaman la atención. En estos casos, las principales víctimas son las adolescentes y las mujeres adultas.

No obstante, los casos de los bebés raptados corresponden a la adopción ilegal. Los delincuentes engañan a algunas madres o, en algunos casos, se ponen de acuerdo con ellas para estar “al cuidado” de los pequeños, pero en realidad lo que cometen es un delito.

Pagina Siete.