Saraí Ruffo, la quinceañera mediocampista, juega en un equipo de varones en los Yungas

Saraí Ruffo pierde toda timidez y su cuerpo se mueve dando ritmo al balón de fútbol a la par de sus compañeros varones. Juega con la camiseta número 6, es mediocampista de la selección de San José de Pasto Pata de varones en los campeonatos de los Yungas.

Cuando está en el campo de fútbol, Saraí se olvida de todos quienes están fuera de la cancha. Existe ella, el balón, su equipo y sus adversarios deportivos, pierde la timidez que habitualmente le caracteriza.

“Sí, soy tímida, pero en la cancha no soy así”, dice Saraí con una risa tímida que se le escucha al otro lado del teléfono mientras conversa con la ANF. No será de muchas palabras, pero en el campo de fútbol es la mejor comentan sus fans.

El presidente del campeonato interyungueño, Ariel Fernández, contó que Saraí Samel Ruffo Quisbert de 15 años participa en el campeonato de varones desde junio de 2021 y que la final será este domingo 18 de agosto en la población de Las Mercedes del Municipio de la Asunta.

“Es una joven destacada y disciplinada”, caracterizó Fernández, en relación con el perfil de la adolescente que se mide a la par de sus compañeros de equipo.

Las mujeres han conquistado su incursión en el fútbol, una disciplina que era tradicionalmente de hombres; ahora hay mujeres que se desafían a participar de equipos “mixtos”, es decir, ser parte de los equipos de varones. Eso sucede en el interyungueño en la región de los Yungas en el departamento de La Paz.

El pito suena estrepitosamente, el árbitro hace la señal que el partido de la categoría sub-15 ha terminado, era el último de un torneo que finalizó este pasado 24 de julio. Saraí agacha la cabeza, se limpia el sudor del rostro con el brazo, mientras abandona la cancha.

Camina agitada, con paso lento, cuando es sorprendida por uno de sus fans, un joven que le pide sacarse una foto porque es la “mejor jugadora” de la selección del municipio de San José de Pasto Pata de la provincia Sud Yungas. Ella se sonroja y sonríe ante la cámara.

Saraí se agarra al mismo nivel que de los varones”

La “estrella femenina del fútbol fue seleccionada para participar en la Copa Simón Bolívar que se realizó en Villa Tunari-Cochabamba el 2021, cuenta Fernández, quien aclara que para la adolescente no hay diferencias entre ella y sus compañeros al momento de jugar.

Sarahi en la de Trenzas

“Saraí se agarra al mismo nivel que de los varones”, afirma. Relata con regocijo cómo empezó el proyecto para que las muchachas sean parte de los equipos de varones para jugar en los campeonatos.

Todo empezó hace dos años, porque en los campeonatos interyungueños solo jugaban categorías sub-17 (mayores-varones), pero no eran tomados los niños, niñas y mujeres; sin embargo, Fernández vio las destrezas de las adolescentes para manejar el balón pie, por esa razón presentó el proyecto con su comité técnico, Agustín Loza, pidió que la participación femenina sea con un seguro deportivo, aunque este último no se pudo ejecutar por diversas razones.

El objetivo del proyecto era la “inclusión” de las mujeres, es así que en una reunión establecieron que dos de ellas sean parte de cada equipo de varones en la categoría sub-15, pero a raíz de un accidente en el que una adolescente se rompió la clavícula, se cambiaron las reglas para que su participación sea opcional y no obligatoria.

El accidente de su compañera no la desanimó a continuar, se presentó ante el entrenador para ser parte del campeonato de varones, pasó la prueba y ahora juega con la camiseta número 6 mediocampo.

Saraí es disciplinada, asiste a sus entrenamientos de lunes a viernes de 17:00 a 19:00. Recuerda que su tío fue su principal mentor en su preparación, desde que a sus nueve años empezó a jugar futbol.

No faltó alguien que la molestó con un comentario agresivo u ofensivo por su participación en el campeonato de varones, pero ella resta importancia a esas opiniones y sigue adelante con lo que más le gusta, jugar fútbol.

“No les hago caso a lo que me dicen y si juego con los varones es porque ellos le ponen más seriedad al futbol”, agrega.

Así como recibe críticas, hay otros que la admiran y la apoyan, “me llevo mejor con los chicos”, dice ya con más confianza y deja de lado sus nervios después de una larga conversación. Agrega que en su equipo también hay otra mujer, eso hace que ambas se apoyen mutuamente.

Aspira a llegar a un club deportivo

Uno de los sueños que ha convertido en meta es ingresar a un club deportivo para participar en campeonatos nacionales y representar al país. Piensa en grande por eso sigue entrenando convencida que puede llegar lejos con esfuerzo.

Saraí cursa el tercero de secundaria, también quiere ser profesora de educación física. Es la segunda hija de la familia Ruffo, tiene una hermana mayor que también juega futbol, pero en los campeonatos de damas y tiene una hermanita de tres años.

Su progenitora es madre soltera y es el pilar fundamental de su familia, dedicada a la agricultura. Es la única que se hace cargo de sacar adelante a sus tres hijas.

Como toda madre espera que su hija cumpla sus sueños y pueda salir de los Yungas a representar a su región, pero por ahora prefiere tenerla a su lado porque no puede acompañarla a otros lugares.

“Quiero que mi hija salga adelante y cumpla sus sueños y no se quede aquí. Ella no es tan hogareña, es canchera”, dice riendo, pero orgullosa al referirse a su hija.
ANF

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