Morgues y crematorios colapsan en Santa Cruz y Cochabamba

El horno de incineración del Valle está saturado y no recibirá más cuerpos hasta el viernes. En la capital cruceña venden cajones fúnebres hasta de cartón.

Las morgues y los hornos crematorios en Cochabamba y Santa Cruz ya no dan abasto para cubrir la alta demanda de personas que perdieron la vida por Covid-19 o tenían síntomas de esta enfermedad. En la capital cruceña sólo operan dos de los tres hornos crematorios privados y la ciudad cochabambina tiene un equipo de incineración edil que en los últimos días dejó de recibir más cuerpos, además se informó que atenderá hasta el viernes la lista de espera.

“Tenemos reserva hasta el viernes. El resto que llegue en estos días será rechazado. Sus familiares deben buscar otro cementerio para enterrar a su ser querido tres metros bajo tierra. Por ejemplo: (los camposantos que se encuentran) en Pucara y en Kara Kara. Otros se lo llevaron a sus pueblos, como Arani o Cliza”, dijo el director del cementerio municipal de Cochabamba, Benedicto Gonzales, en una entrevista con Página Siete.

El funcionario explicó que el horno crematorio tenía una capacidad para atender hasta cuatro cuerpos diarios, pero el equipo presentó problemas y se redujo a la mitad su capacidad. Para solucionar este problema, el personal tiene previsto realizar el mantenimiento este sábado y domingo, de esa manera se podrá reanudar operaciones el lunes.

“Estamos cremando dos cuerpos por día porque nuestro horno colapsó y no puede atender a un número mayor, ya no tiene más capacidad. Por ello, estamos viendo la posibilidad de incrementar un segundo horno crematorio y esperemos que sea posible”, explicó Gonzales.

Señaló que los familiares deben obtener una autorización del Servicio Departamental de Salud (Sedes) para trasladar los cuerpos y cumplir con todas las medidas de bioseguridad, además deben comprometer que el difunto será enterrado tres metros bajo tierra. “Deben llevarlo en un carro fúnebre y el transporte es lo que debe costar más”.

Colapso en Santa Cruz

El vicepresidente de la Asociación Departamental de Funerarias de Santa Cruz, Miguel Salvatierra Pereira, dijo que “colapsaron” los hornos crematorios en la capital oriental. “Sólo dos de los tres hornos crematorios están funcionando, uno de ellos dejó de operar porque creo que se quedó sin personal. Por eso, (las cremaciones) se están postergando por dos días”, declaró.

Pereira informó que en Santa Cruz también hay una “escasez” de féretros. “No abastecen, la gente se pelea hasta por los más sencillos. Si antes costaban 500 ahora valen 800, ni siquiera con un terminado de calidad. A los familiares no les queda de otra que comprarlo. Una de las funerarias trajo cajas de cartón que llegan a costar 500 bolivianos”, advirtió.

Según las funerarias, la alta demanda de ataúdes en la capital cruceña se debe al incremento de muertos por Covid-19 o con síntomas de la enfermedad. “Por ejemplo, antes hacíamos de tres a cuatro servicios por semana, ahora seis al día. No abastecemos, pese a tener 47 afiliados en nuestra asociación. Es mucha mayor la demanda que los datos que nos informan (las fuentes oficiales). Las funerarias ya no tienen cajones”, afirmó.

Las familias optan por envolver a los difuntos en plástico. “Lo que se usa es hule común, el más grueso. Se lo coloca en doble bolsa y se hace un buen ajuste. Se lo pone en una camilla y se lo lleva a cremar. Este servicio demanda 48 horas de espera”, añadió.

La alcaldía cruceña, por su parte, habilitó un espacio para enterrar los cuerpos de los fallecidos por Covid-19 o con sospecha de tener la enfermedad tres metros bajo tierra, como indica la norma. El director de cementerios municipales, Ronald Romero, informó que extendieron el horario de atención. “Comenzamos a las 8:00 y terminamos a las 17:00 o hasta el último entierro de forma continua”, explicó.

En Beni, los municipios de Trinidad y Guayaramerín instalaron dos cementerios Covid, donde hasta la anterior semana se enterraron más de 300 personas con coronavirus o síntomas de la enfermedad.

La situación es distinta en La Paz. El Cementerio General –administrado por la comuna- tiene dos hornos crematorios con una capacidad para atender hasta ocho cuerpos al día, pero la demanda, en promedio, sólo es de dos, informó el director de Empresas y Servicios de la Alcaldía, Martín Fabbri. “Lo máximo que llegamos a cremar en la época del Covid fue de cinco cuerpos y nunca nos sentimos rebasados. Ahora, en promedio, llegan dos cuerpos diarios, pero también hay días en que no llega ninguno”, explicó la autoridad edil.

El Gobierno Autónomo Municipal de La Paz redujo en un 70% este servicio y ahora sólo se cobra 693 bolivianos. Este precio es para todo tipo de entierros, ya sea casos confirmados o sospechosos de Covid-19.

Página Siete

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