¡Quién da más! 80 años del tradicional remate de Alasita

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Ajetreado, Luis Camacopa correteaba ayer de un lado a otro para acomodar esculturas en forma de ángeles en una tarima que fue instalada en una de las aceras de la avenida del Ejército, cerca de uno de los ingresos a la feria de la Alasita. “Estoy cansado, pero emocionado”, dijo.
Los artesanos vendieron los yesos a mitad de precio, ayer en el cierre de la tradicional feria de la miniatura y del Ekeko.

Y es que siempre espera el último día de la feria de la miniatura para recordar el pasado y mantener una tradición familiar: el gran remate del sector de yeso. “Esta actividad se realiza desde nuestros abuelos. Ya son como 80 años”, contó.

“Nuestros abuelos tenían la costumbre de rematar todos los salditos de la feria. En el remate, el cliente tiene la oportunidad de poner el precio y llevarse un yeso. Y nosotros entregamos (la pieza) a la cuenta de tres”, comentó emocionado Camacopa. De inmediato, el artesano mostró una colección de ángeles de estuco de distintos tamaños y formas.

El artesano contó que siempre subastan todas las novedades de esculturas y alcancías, además todas las piezas se venden a mitad de precio, incluso menos. “En una tienda, uno de los ángeles de yeso vale entre 80, 90 y 100 bolivianos. Y en el remate llegan a costar 30 bolivianos”, dijo. “Todo depende de quién da más”, añadió.

Desde muy niño, Juan Víctor Flores Tancara aprendió a gritar: “¡quién da más!” o “¡a la cuenta de uno, dos y tres!” en el tradicional remate de Alasita. “Ya son 30 años que ayudo a mi papá. Él me enseñó”, dijo el artesano, mientras observaba cómo su progenitor alistaba los últimas detalles para subastar los diseños de yesos que elaboraron durante casi todo el año.

“He crecido con esta tradición. Veía a mi papá rematar los yesos y aprendí todo: tienes que alzar el modelo que pide la gente y se ofrece desde la base de un boliviano o un poco más, todo varía de acuerdo al diseño”, dijo orgulloso Flores y aseguró que su progenitor heredó esta actividad de sus abuelos.

Antes -según Flores- los artesanos ofrecían diseños más pequeños, pero ahora los visitantes buscan esculturas y alcancías gigantes. Los modelos clásicos son perros, elefantes, caballos, gatos, búhos, cerdos y toros. Pero ahora, los productores ofrecen yesos en forma de personajes de películas como Star Wars, Frozen, Vengadores y Coco.

Para Camacopa y Flores, el tradicional remate es también un momento especial para compartir entre artesanos y compradores. “La gente siempre viene y se va feliz. Y nosotros nos quedamos contentos porque las personas se lleven un recuerdo”, dijo el creador de ángeles de yeso.

Pagina Siete.