FmBolivia
Radio FmBolivia

Decenas de mujeres sufren doble condena en cárceles

2

Obtenga actualizaciones en tiempo real directamente en su dispositivo, suscríbase ahora.

La Paz.- “Estoy en la cárcel desde hace dos años por robo agravado. Tengo dos hijos de 4 y 6 años. Al principio, mi pareja venía a visitarme con ellos; pero a los dos meses de que me encerraron, dejó de hacerlo. Cuando le pregunté a mi abogado, me dijo que estaba saliendo con otra mujer. Entonces, pedí que me trajeran a mis niños para que no sean un estorbo para nadie. Desde ese día, el maldito no dio la cara”, cuenta María (nombre convencional), una reclusa del Centro de Orientación Femenina de Obrajes, que compartió su historia, una de las tantas que quedó marcada por el abandono”.

Ser mujer en la cárcel tiene una doble pena: El castigo por cometer un delito y el olvido de la familia. A diario, uno pasa por las puertas de las penitenciarías femeninas de Obrajes y Miraflores y se encuentra con espacios desolados. Uno que otro familiar espera en la puerta. Es notoria la escasa presencia masculina en comparación con lo que ocurre en el penal de San Pedro, donde no existe un día en que mujeres y familiares aguarden en la fila el horario de ingreso para visitar a sus esposos, padres, hijos o hermanos.

El encarcelamiento de mujeres se traduce generalmente en familias desestructuradas. Muchas veces, los hijos y las hijas quedan al cuidado de familiares o en hogares de acogida, cuando no acompañan a sus madres dentro de los recintos penitenciarios. De hecho, muchas mujeres privadas de libertad siguen asumiendo responsabilidades relacionadas con el cuidado de hijos y de otros familiares desde la cárcel, lo cual las coloca en una situación de extrema vulnerabilidad. Algunas también experimentan el abandono de sus familias y parejas, debido a la preeminencia de una cultura machista basada en estereotipos de género. El estigma social es un problema que dificulta la reinserción de las mujeres después de su liberación.

En la ciudad de La Paz, existen dos centros de reclusión femenina: el Centro de Orientación Femenina de Obrajes que tiene una población de 258 reclusas y el Centro de Reclusión de Miraflores con 77 encarceladas, según datos de la Dirección de Régimen Penitenciario, sumando un total de 419 privadas de libertad. De ese total, 62 (15%), no reciben visita por parte de sus parejas y otras 20 (5%) no tienen registrado a ningún familiar en su Kárdex; pero, aun así, cuentan con la posibilidad de recibir a personas.

En cambio, en la cárcel de San Pedro, donde la población hasta 2018 registraba a 2.461 reclusos, el 90% recibe visita, según su cuaderno de registros y el resto no cuentan con la misma suerte por tratarse de internos del extranjero o del interior del país. (Urgente.bo)

El Diario.

Obtenga actualizaciones en tiempo real directamente en su dispositivo, suscríbase ahora.

Comentarios
Cargando...

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Aceptar Lee mas