“Obispo” denuncia a su agresor porque lo llamó “cura falso”

Richard Lipacho, “obispo” de la Iglesia Católica Apostólica Brasilera misión en Bolivia, anunció ayer la ampliación de su denuncia por discriminación contra su agresor: el sacerdote de la Iglesia Católica Apostólica Romana, Magno Huanto Quispe.

Según el denunciante, el acusado lo llamó “cura falso”.

Lipacho aseguró que se consagró como sacerdote, pero que salió de la Iglesia Católica Romana porque decidió casarse y formar una familia. “Yo soy obispo de la Iglesia Católica Apostólica Brasilera y esta iglesia está reconocida a nivel mundial”, aclaró.

El pasado 17 de septiembre de 2016, el sacerdote de la capilla del Cementerio General, Magno Huanto Quispe, golpeó y dio un cabezazo a Lipacho, por invadir su territorio y por vestir la indumentaria de un obispo. El acusado lo llamó además “cura falso”. La agresión provocó la fractura de la nariz y 11 días de impedimento. El caso, que ocurrió hace más de dos años, llegó recién a estrados judiciales. Y el jueves, la justicia otorgó medidas sustitutivas al religioso agresor.

Lipacho dijo que esa no fue la única vez que lo llamó “cura falso”, pues también le panfleteó “indicando ‘falso obispo’ y ‘falso sacerdote’”. “¿Cómo pueden decir falso? Yo he estudiado en el seminario San Jerónimo. Me han consagrado diácono y sacerdote en la Catedral Nuestra Señora de La Paz por el arzobispo de La Paz”, explicó.

Por eso, anunció la ampliación de su denuncia contra el sacerdote Magno Huanto, por el delito de discriminación. “Quiero que declare: ¿por qué soy falso?, ¿por qué nos están lastimando a todos los sacerdotes de nuestra iglesia? Nosotros vivimos en un Estado laico y por eso merecemos respeto”, dijo.

Molesto, Lipacho se preguntó: “¿Cómo me pueden decir falso? Cuando he trabajado en varias parroquias como la de Alto Obrajes, Cristo Rey, Chulumani y La Asunta, entre otros”, afirmó, e indicó que lleva casi 20 años con una vida de religioso bajo la línea de la Iglesia Católica Apostólica Romana.

Sin embargo, hace seis años, salió de la Iglesia Apostólica Romana. “Me quería casar”, dijo. Aclaró que San Carlos Duarte Costa, el fundador de su iglesia, tiene la opción del celibato. “Por esa opción, nada más me salí. Me casé por la Iglesia Romana y tengo dos hijos”, sostuvo.

Acotó que en su iglesia se permite el matrimonio. “Ahí los obispos, sacerdotes y diáconos pueden tener sus esposas, eso es opcional”, sostuvo.

Lipacho dijo que su iglesia hoy tiene cerca de 50 miembros en Bolivia y cada vez está creciendo más. “Parece que a ellos (los de la Iglesia Católica Apostólica Romana) les duele que nosotros hayamos entrado a Bolivia”.

La abogada de Lipacho, Carolina Parra, explicó que su defendido no es un “cura falso”. “Él tiene un mandato de la Iglesia Católica Brasilera”, dijo, e indicó que por eso fue nombrado como la máxima autoridad de esa iglesia en Bolivia, ya que la casa madre de dicha iglesia está en Brasil y su presidente, José Ibaldo Pereira de Oliveira, es el que certifica mediante documento que ingresó al país por la embajada y visado por la Cancillería, que la Iglesia tiene presencia en Bolivia.

“Estamos en un proceso de homologación de su personería”, dijo y aclaró que con esa documentación la Iglesia a la que representa Lipacho está legalmente establecida en Bolivia.

Acotó que la pasada semana llegó un poder exclusivamente para Lipacho reconociéndole como máxima autoridad de esa Iglesia en Bolivia y en ese cargo puede presentarse ante cualquier autoridad de Gobierno e instituciones en todo el país.

En agosto de 2016, la Iglesia Católica Nacional Boliviana fue denunciada por la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) por operar en el país sin aval y con sacerdotes “dimitidos”, y en marzo de ese mismo año, el Arzobispado de El Alto advirtió de la presencia de “falsos curas” que visten igual que los acreditados, que ofician misa y que reparten tarjetas para “oficiar sacramentos a domicilio”. “No se dejen engañar”, alertó la CEB.

Los antecedentes de la agresión

Ataque El 17 de septiembre de 2016, Richard Lipacho acudió al Cementerio General para celebrar una misa de alma y también una bendición. Entonces, fue golpeado por el sacerdote del Cementerio General.
Justicia El jueves, la jueza tercero de Instrucción en lo Penal, Lorena Camacho, decidió darle medidas sustitutivas al acusado, quien ahora debe presentar dos garantes solventes que garanticen su presencia en las investigaciones, además debe firmar cada semana el registro. La jueza ordenó, además, un arraigo contra el acusado. También le prohibió acercarse a la víctima.

Pagina Siete.

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