Waldo Albarracín: Me fustigaron con todo, ahora alistan más casos

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La vida de Waldo Albarracín Sánchez y su familia cambió drásticamente desde marzo de 2021, cuando se activó en su contra una demanda por presunto “abandono de embarazada”. Desde ese momento empezaron a martillarme con denuncias, a hostigarme y fustigarme, con la intención de que no vuelva a defender los derechos humanos e hicieron llorar a mi familia, recordó el ex Defensor del Pueblo y exrector de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).

Página Siete entrevistó a Albarracín para hablar sobre la situación personal y familiar que vivió en el último año. El ex-Defensor reapareció ayer para hacer conocer su posición respecto a la demanda que pesa en su contra, luego de que el viernes se conoció el resultado de un estudio científico realizado por el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) que determinó que él no es el padre de una niña. Dijo que no le sorprendió ese resultado, porque sabía que detrás de ese caso la denunciante pretendía extorsionarlo y el Gobierno quería desprestigiarlo.

¿Tras el cambio de Gobierno, salió del país a raíz de esta denuncia?

Yo no salí del país por esta causa. Cuando salí de Bolivia, en febrero de 2021, lo hice porque ya era insostenible el hostigamiento político contra mi persona y mi familia. Vi que una forma de proteger a mi familia era salir del escenario, por eso incluso renuncié a la candidatura a la Alcaldía de La Paz. No había ninguna denuncia contra mi persona en esas fechas.

¿Pidió en un inicio la prueba de ADN para aclarar este tema?

Hay una cantidad de intentos nuestros de que se haga esta prueba de ADN. Dos veces he ido a Bolivia para que se haga la prueba de ADN, y ella se comprometió a hacerlo y a última hora se corría, ya no quería, por algo no quería. Cuando me enteré que la Fiscalía había requerido al IDIF una prueba de ADN, entonces dije aquí está la oportunidad.

No me sorprende el resultado. Corresponde ahora que la Fiscalía, que fue la que ordenó la realización de esta prueba de ADN, no se desdiga de su propia orden.

Yo voluntariamente, también, he promovido un juicio de negación de paternidad, y le he pedido al juez, que además de ordenar al IDIF que haga la prueba, que ordene a otros laboratorios alternativos, para que, de todo lado, sabía que iban a coincidir, (pero) la denunciante se ha opuesto a los laboratorios alternativos; ella ha dicho: “sólo tiene que ser el IDIF”, ella misma ha defendido esa posición y está escrito en los memoriales. Si ella misma ha pedido que sólo sea en el IDIF, por qué ahora está dudando del IDIF.

¿Qué intención vio detrás de esta denuncia?

Desde aquel momento, ella empezó a martillar con denuncias, pero lo sintomático fue que lo hacía en medios afines al Gobierno. Después me enteré que estaba iniciando querellas contra mi persona, con abogados del Ministerio de Justicia, incluso le pagaban los edictos que son bien caros. (Ése es) un testimonio claro de que estaba involucrado el Gobierno. Al Gobierno le interesaba desprestigiarme y a ella le interesaba extorsionarme.

¿Cómo afectó esta denuncia en su vida personal y familiar?

Me afectó, yo ya estaba afectado por tanto hostigamiento en contra mía y de mi familia, y a esto se sumaba esta otra canallada, hice la separación de cuerdas pertinentes. Recibí mucho respaldo de la ciudadanía, pero la gente del MAS se encargó, a través de sus redes sociales, de fustigarme con todo, de tratar de hacerme ver como lo peor, restarme credibilidad ciudadana, seguramente con la idea de que yo no vuelva al país, de que no vuelva defender derechos democráticos; en otras palabras, que deje de hacer lo que hacía.

Me han generado una depresión muy fuerte, que en algún momento he perdido hasta las ganas de vivir. Pero aguanté por mi familia, por mis hijos, porque ellos han creído en mí. Fue duro. Todo este tiempo han estado abusando de mi persona, difamándome, llevándome a una situación depresiva fuerte, haciendo daño a mi familia, a mi esposa, a mis hijos; cuántas veces no se han puesto a llorar.

¿Cuándo saldrá de la clandestinidad?

Primero que de una vez se cierre este caso, porque eso corresponde. Pero mi temor, por eso sigo a buen recaudo, es que ahora, como esto se ha aclarado y estaba explotando el Gobierno, que saquen a flote los casos grandes que me los tenían preparados; yo sé que querían enjuiciarme por el golpe de Estado, golpe I, golpe II, por organizar, dizque, grupos paramilitares, incluso en la Facultad de Arquitectura (de la UMSA) han hecho aparecer unos escudos, donde el propio Ministro de Gobierno me culpaba de eso.

Hay una intención de meterme a la cárcel; como no han podido por este lado, van a buscar otros. Ése es el nivel de odio que me tienen. Es un odio político injustificado, porque lo único que yo he hecho es defender la democracia, exigir que se cumpla el resultado del referendo (21F), denunciar el fraude electoral, ésos fueron mis delitos.

¿Está fortalecido para enfrentar otras denuncias del partido de Gobierno?

Tengo que estar preparado por mi familia, ahora lo que más me interesa a mí es estar bien con Dios y agradecerle, porque él me está defendiendo y obviamente proteger a mi familia.

¿Cómo marcha el proceso por la quema de su casa en 2019?

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) dijo que el incendio fue planificado, no fue circunstancial.

Ahora, no es casual que la misma fiscal que está a cargo de la investigación de la quema de la casa es la fiscal que me ha imputado y ha pedido mi detención domiciliaria; y, cáete, pero no te desmayes, el mismo juez que ha atendido el tema del incendio de mi casa y se ha encargado de liberar a tres detenidos, ese juez que los ha liberado, es el mismo juez que ha ordenado mi detención domiciliaria.

Mientras es benevolente con los que han cometido semejante crimen, el incendiar mi casa, tanto la fiscal como el juez, los mismos, son benevolentes con este caso por instrucción política (pero) al revés, también con la misma instrucción política, han tratado de destruirme.

¿Seguirá impulsando la defensa de derechos?

Soy consciente que volver a mi actividad con la misma intensidad de antes puede generar riesgo a mi familia; a mí me pueden hacer lo que sea, pero tengo la obligación de resguardar la seguridad, tranquilidad y la paz de mi familia. Pero de lo que tiene que estar segura la opinión pública es que nunca voy a renunciar a mi opción de vida que es la defensa de los derechos humanos, de la justicia, de la democracia. Hay formas de hacerlo y veré otras modalidades.

Waldo Albarracín

Fue presidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (1992-2003) y Defensor del Pueblo (2004-2010). Fue rector de la UMSA (diciembre de 2013 a diciembre de 2018) y presidente del Conade.

Pagina Siete.