Alí Eid Ali, “el Faraón de las rutas”, está diez puntos

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No sopesó el Covid 19, afirma “gracias a Allah”, sí una embolia que lo tuvo a mal traer pero que finalmente, gracias al respaldo de su familia y de su esposa, Leny Arrien, superó. Hoy en día, el “Faraón de las rutas”, Ali Eid Ali está bien de salud, retomando las actividades en su negocio de la calle 17 de Calacoto, Rent a Car Ali, con más fuerza. Nos recibió con la calidez que siempre brinda, el egipcio boliviano, y en su particular estilo, nos contó cómo está actualmente.

DED: ¿Cómo se encuentra?

AEA: Gracias a Dios bien, me agarró una embolia, todo el sector izquierdo de la cara, la boca, el ojo se paralizó, gracias a Dios que luego de cuatro meses ya mejoramos bastante, me llegó suave porque hay personas con el mismo problema y que están dos o tres años con ese problema. Gracias a mi mujer (Leny Arrien) que todos los días me hacía la fisioterapia en la cara y con todo natural, crema, manzanilla, con una toalla en la cara, pudimos recuperar bien. Estamos bien, tengo que dar gracias a Dios, ya venimos dos o tres veces a la semana al Rent a Car, una o dos horas para no dejar el trabajo. Estamos mezclando la salud con el trabajo, esa es la vida de Ali Eid Ali, estamos mejorando.

DED: ¿No le dio Covid 19?

AEA: No, gracias a Dios que no, estoy tomando unas pastillas, vitaminas porque debo reforzar el cuerpo, porque Ali no es joven, me siento joven, mi corazón, mi alma, todo joven pero tampoco puedo decir que tengo treinta o cuarenta años, y, tengo que tomar vitaminas, protegerme con tapabocas, lentes, todo tengo que usar. Me da pena escuchar a diario que hay cincuenta o sesenta muertos, en un país tan hermoso como Bolivia que pasa eso, me da pena. Por favor quien escuche esta entrevista o lea, que se cuide mucho, porque esta maldita enfermedad no entiende rico, ni pobre, ni negro, blanco, ni joven ni viejo, es una enfermedad que por primera vez se lleva de canto a los seres humanos, entonces les quiero decirles a todos los amigos que se cuiden de esa enfermedad. No se olviden de lavarse las manos, alcohol todo el tiempo no cuesta nada, no vayan donde hay mucha gente, como el mercado donde hay mayor afluencia de gente, entra, sale, ahí la gente se contagia. A mi familia, aquí y en Egipto, gracias a Dios que no le ha pasado nada, pero muchos amigos, hasta médicos han muerto en Bolivia, que en paz descanse.

DED: ¿Esta enfermedad se ha llevado amigos, familiares?

AEA: Es verdad, no ha respetado nada, por eso les digo a mis amigos que se cuiden, porque el virus está en el zapato, en la ropa, deben cuidarse, hasta subiendo las gradas y te toca, el volante, esperamos que mejore la situación para que podamos trabajar también, y todo el mundo tiene miedo. Dios es grande, esperemos que se lleve esta maldita enfermedad y volver a la normalidad, decirle a la gente que se cuide, habrá menos muertes y más trabajo. Pido a Ala y a Dios que me escuche y esa maldita enfermedad se vaya de Bolivia.

DED: ¿Con esta pandemia se generó problemas económicos, se generó una crisis?

AEA: Es verdad, no hay restaurantes, cafés, ha caído a mucha gente, a ricos, pobres, clase media, clase alta, la gente llegó de Chile, Argentina, España, una pena porque no hay trabajo, las empresas están botando a su gente, cincuenta, setenta por ciento, la pregunta es qué va a hacer esta gente, por eso hacemos un pedido porque esta enfermedad se vaya de Bolivia y de todo el mundo.

DED: ¿Lo importante es estar vivo?

AEA: No es chiste, por eso siempre les digo a mis hijos, amigos, esposa que se cuiden, hay gente que lo toma como una broma, por eso se producen los contagios, hay muchos muertos, hablando con un amigo en Egipto me dice que allá no hay esa enfermedad porque somos raza faraónica, pero no es así, el virus no entiende de Faraón, de nada, llega y si uno no se cuida, te agarra.

DED: ¿Seguirá apoyando a su hijo, Ali junior, en las competencias?

AEA: Ahora está metido en la política, ojalá que le vaya bien, igual que con el automovilismo, este año no hubo ninguna carrera, pero cuando vaya seguro que seguirá compitiendo y de buena manera.

DED: Para finalizar la entrevista, de quien se acuerdas en este momento de buena salud…

AEA: Quiero agradecer a mi esposa, Leny Arrien, a mis hijos que siempre están a mi lado, quienes estuvieron en los momento duros de la enfermedad, quiero agradecerles, especialmente a mi mujer, muchas gracias porque ha tenido mucha paciencia conmigo, es mi compañera y da todo de su parte para que me sane, me hizo la fisioterapia y los masajes en la cara. Soy un hombre contento, feliz y agradecido a la vida. Realmente uno, ahí se da cuenta, en los momentos felices, quienes están a tu lado, ahí se ve la amistad, el amor cuando uno tiene una enfermedad, hay parejas que se escapan, pero cuando es una pareja fiel y te ama de verdad, te da todo para que te recuperes y que su marido sane, eso pasó conmigo.

El Diario