14 casos de violencia doméstica implican a funcionarios del MAS

En los últimos seis años del gobierno de Evo Morales, se hicieron públicas por lo menos catorce denuncias contra altos funcionarios públicos acusados de distintos tipos de violencia doméstica e incluso violación. Trece de estos casos, pasaron hasta desapercibidos y no merecieron la indignación ni protestas que ahora muestran las legisladoras del MAS contra el magistrado Orlando Ceballos, acusado de golpear a su esposa.

EL DIARIO habló con las parlamentarias de ambos bandos políticos

“Hay muchos casos de autoridades que quedaron en la impunidad, están protegidos en los estrados judiciales ahí los protegen a los agresores y es porque pertenecen al poder político; y es frustrante para las mujeres, no tener instituciones independientes, hay poca voluntad en los funcionarios por hacer funcionar las leyes”, dijo la senadora Janine Añez de Unidad Demócrata (UD).

Entre los funcionarios que fueron denunciados por violencia doméstica, desde el año 2013 están el expresidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) Gonzalo Hurtado; el exdiputado del Movimiento Al Socialismo (MAS), Wilfredo Calani; el expresidente de la Asamblea Legislativa Departamental de La Paz, Marín Sandoval.

También el expresidente del Concejo Municipal de Punata Cochabamba, Ariel Guzmán; el exfiscal de Materia, Osmán Chávez; un juez de Sentencia de la ciudad de La Paz, con un nombre ficticio de Roberto Carlos V.M; el asambleísta de Tarija Roberto Carlos Cardozo; el exdiputado Justino Leaño que fue acusado de violación al igual que el exdiputado del MAS, Jacinto Vega.

En el caso de Leaño, éste fue expulsado del Legislativo por faltón y no por su delito de violación

También figuran el alcalde de Achocalla Dámaso Ninaja Huanca; el sargento militar Eddy Sirpa Clares; el juez José Pedro Carvalho de Beni, quien continua en el cargo y nadie lo denuncia, protestó Añez.

En el caso del diputado cruceño Eddy Henry Cabrera Carlo, quien agredió y descalificó a su esposa, hoy detenta la presidencia de la Comisión de Economía Plural, Producción e Industria en la Cámara de Diputados. Según fuentes oficiales su caso está en la Comisión de Ética.

Y el último hecho es por el magistrado del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) Orlando Ceballos Acuña, a quien piden, opositores y oficialistas que renuncie. Es más el presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda le dio plazo hasta el lunes. Si no deja su cargo, anunció que iniciarán un juicio de responsabilidades en su contra.

En cambio desde la Gobernación de Chuquisaca a cargo del MAS, apoyan a Ceballos. Lo mismo pasa con sus colegas magistrados del TCP.

“DOBLE MORAL”

La jefe de bancada de UD, Shirley Franco, fustigó al MAS, al considerar que no sólo instrumentaliza el tema de género, sino que usa de forma política para cooptar absolutamente el poder, porque al salir el magistrado Ceballos, ellos decidirán a su sucesor. Asimismo destacó que la postura del oficialismo es dual porque en el caso del diputado cruceño Henry Cabrera, existe contemplación.

“Criticamos la doble moral del MAS, quien está requiriendo la renuncia del magistrado Ceballos pero a la vez el Gobernador de Chuquisaca, le da su apoyo al magistrado Ceballos (…) entonces la pregunta es por qué las parlamentarias oficialistas no actúan de la misma contra el parlamentario Henry Cabrera, quien ejerció violencia contra su pareja y la descalificó al decir era su amante”, indicó Franco.

OFICIALISTAS

Al respecto, EL DIARIO buscó la postura de las parlamentarias del MAS. La diputada jefe de bancada del MAS, Betty Yañiquez, aseguró que no hay complicidad con los hechos cometidos por el diputado Henry Cabrera, afirmó más bien, que la víctima desistió de la denuncia y en relación a su nombramiento como presidente de una Comisión, aseguró que fue una decisión de su bancada departamental de Santa Cruz.

La legisladora que exige la renuncia de Ceballos que tiene similar denuncia que la de su colega Cabrera, argumentó el alejamiento del magistrado del TCP por que “él tutela los derechos fundamentales de todos los estantes y habitantes del territorio nacional de Bolivia, y para ello debe contar con ética y la moral; y no debe tener esos antecedentes, más que todo que nos enteramos que no había sido la primera vez”.

En tanto, su colega, Concepción Ortiz (MAS) dijo sentirse indignada por todos los casos de violencia doméstica en los que están involucrados funcionarios públicos y militantes de su partido. Sin embargo argumentó que este es un problema “cultural” muy arraigado a las costumbres machistas de la sociedad boliviana.

“En el caso del diputado Henry Cabrera, como mujer me siento indignada y escapa de mis manos, pero siempre vamos a pedir el cumplimiento de la normativa, en ningún momento dijimos que dentro del MAS se deja de cumplir la ley, por eso no podemos permitir que el señor magistrado asuma otra vez”, aseguró Ortiz.

Asimismo la diputada, también del MAS, Nelly Lenz, dijo que existe un compromiso y convencimiento de dar mayor protagonismo a la mujer porque es necesario que sepa sobre sus derechos, pero el tema de la violencia se debe trabajar desde el hogar y hay que tomar en cuenta que las autoridades no están exentas de vivir violencia, pero se frustran cuando las víctimas se rinde, precisó.

“Cuando la víctima desiste de la denuncia nos sentimos frustradas ante esos hechos, como la esposa del magistrado que denunció y agregó que no es la primera vez, al igual de la señora que denunció contra el diputado Cabrera, entonces nos quedamos sin argumentos, por eso digo que debemos trabajar en la concientización de las víctimas no debe desistir”, manifestó Lenz.

CASOS DE LA OPOSICIÓN

Sin embargo en la oposición, también se presentaron casos de violencia contra las mujeres como fue el caso del senador Arturo Murillo, quien en varias oportunidades fustigó a la mujer desde una óptica machista, describiéndola como un ser que solo podía estar en quehaceres domésticos.

El senador le dijo al vicepresidente Álvaro García Linera, que debe trabajar y dejar de hacer “cosas de mujeres”, ante estas declaraciones las organizaciones de las mujeres lo tildaron de “machista humillador” y que pareciera odiar a las mujeres.