Jorge «Tuto» Quiroga: Por nuestra democracia, libertad y futuro, votemos por Carlos Mesa

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Compatriotas bolivianos.

Una vez en nuestras vidas, en un lugar de nuestro país, tenemos un instrumento en nuestras manos, para tomar una decisión determinante para nuestro futuro. Ese día, es el próximo 20 de octubre; ese lugar, es tu recinto electoral; ese instrumento, es una papeleta electoral; esa decisión, es nuestro voto.

Yo voy a votar por Carlos Mesa Presidente, te pido que votes por Mesa. Te explico por qué.

Tú debes estar abrumado por las encuestas. No te confundas, hoy está claro que el MAS, por primera vez en una elección presidencial en casi quince años no tiene mayoría. De los aproximadamente 6 millones de votos válidos que se emitirán este 20 de octubre, el MAS podría obtener algo más de 2,5 millones de votos. La única manera de evitar que Evo Morales gane un cuarto mandato ilegal e inconstitucional, es que el próximo domingo otro candidato esté a menos de 10% de los votos válidos. Para asegurarse de lograrlo este otro postulante debe sobrepasar, con el mayor margen posible, los 2 millones de votos válidos.

Ese segundo candidato hoy es Carlos Mesa. Las proyecciones muestran que será difícil llevar a Evo Morales a una segunda vuelta. Solo votando todos por Mesa podemos tener la oportunidad de volver a decirle NO al abuso autoritario de Evo Morales. No existirá recuperación democrática en segunda vuelta, no podremos replicar el triunfo del 21F en segunda vuelta, si no votamos por Mesa ahora, en esta primera vuelta el 20 de octubre.

Algunos llaman a esto voto útil. Discrepo, porque útil es un paraguas cuando el día está nublado, útil es un pañuelo cuando se estornuda; pero cuando uno está en el agua fría en medio del Lago Titicaca, un bote es la supervivencia; cuando alguien sufre un ataque al corazón, el tratamiento médico es de vida o muerte. Votar por Mesa este 20 de octubre es mucho más que útil, es un acto vital y de supervivencia democrática nacional.

He participado, observado y colaborado en muchas campañas. Por eso entiendo que algunos quieran votar por otras opciones para salvar una sigla política, pero ningún partido se salva si perdemos la democracia entera. Entiendo que otros quieran agradecer en esta elección alguna tarea regional, pero ninguna región tendrá futuro si perdemos la nación. Como creyente, comprendo el respaldo a candidaturas que apelan a nuestros valores cristianos, pero si no votamos por Mesa solo ayudaremos a que los herejes sigan en el gobierno regalando crucifijos vejados por una hoz y un martillo, mirando como Evo posesiona a funcionarios públicos levantando obligadamente un puño cerrado llenado de odio, en lugar de la mano abierta, con una cruz, ante Dios y la Patria.

En esta elección nos jugamos la democracia y la reconstrucción económica nacional, después de casi quince años de despilfarro lacerante y corrupción gigantesca.

Por primera vez en nuestra historia, como pasó en Cuba y en Venezuela, un Presidente busca un CUARTO mandato consecutivo. Morales intenta perpetuarse en el poder violando una limitación constitucional DOS veces votada por el pueblo, las DOS veces a pedido del interesado, las DOS veces con observación de sendas misiones electorales de la OEA. El 2009 aprobamos por votación popular el artículo 168, que limitaba la reelección. El 21F de 2016 en Bolivia dijimos NO a modificar esta limitación. Ahora, emulando a su compinche Nicaragüense Ortega, Evo pretende que ser tirano es un derecho humano protegido por la OEA.

El 2009 Evo prometió que quería solo un segundo mandato más, porque “no era ambicioso”. El 2014 pidió un tercero y último, porque después se jubilaría para “abrir un restaurante en Chapare”. Ahora nos dice que después de un cuarto mandato se dedicará a “la crianza de peces”. No esperes comer trucha en su restaurante, porque un tirano siempre busca quedarse en el poder hasta que es muy anciano o fallece.

Como sus amigotes caribeños, el MAS intentará gobernar eternamente usando esta reelección indefinida, tristemente avalada por el silencio cómplice de la Comisión Interamericana de DDHH de la OEA, y vergonzosamente respaldada por la execrable actuación de Luis Almagro en el Chapare en Mayo del 2019, cuando olvidó su informe de la Comisión de Venecia, contradijo sus posiciones públicas y, por aferrarse al cargo, traicionó sus supuestos principios democráticos. Sin embargo, estoy convencido que en los próximos meses la Corte de San José fallará determinando que la reelección perpetua NO es un derecho humano, por eso si Evo sigue en el gobierno sumiría al país en un caos democrático de imprevisibles consecuencias.

También tengo enormes preocupaciones por nuestro futuro económico, porque el MAS ha despilfarrado la mejor herencia y coyuntura de nuestra historia. Recibieron nuestro país, a pesar de su enconada oposición, con una herencia positiva: reservas cuantiosas de gas natural, con gasoductos construidos y contratos firmados con Argentina y Brasil, con la ley del IDH que incrementó notablemente nuestros ingresos; disfrutaron tener más de ocho veces los ingresos fiscales gracias a esto y a los precios internacionales ascendientes; pero nos dejarán bajas reservas de gas, contratos que expiraron y con nuestros compradores gasíferos a punto de ser competidores. No nacionalizaron las petroleras, pero sí les entregaron miles de millones de dólares en Costos Recuperables.

Morales recibió el país prácticamente sin deuda externa privada, multilateral o bilateral, gracias a nuestras condonaciones de deuda y al HIPC; pero nos dejará con reservas internacionales en descenso, cada vez más endeudados, con altísimos déficits fiscal y comercial, ahogados en corrupción y con el país atestado de elefantes azules.

El actual gobierno no nos explica que la bonanza terminó y la herencia se acabó. Después de fracasar en el Mutún, del fiasco del litio y con el gas que se está agotando, reciclan viejas promesas de industrialización, cuando solo industrializaron clorhidrato de cocaína en el Chapare. El MAS agita fantasmas de otros países vecinos, para que no te percates que con ellos lo único seguro es que nos espera un triste futuro, como el que ofrece hoy su jefe Maduro a Venezuela.

Concluyo rindiendo mi homenaje a nuestra sociedad civil organizada y movilizada; a nuestros jóvenes demócratas digitales quienes ya cambiaron cuatro o cinco veces sus modelos de celular, pero vivieron bajo un único gobierno que les roba el futuro; a nuestros mayores que luchan para no perder la democracia con la que vivieron 37 años; a nuestros indígenas y campesinos, quienes rotan los liderazgos comunitarios y rechazan la perpetuación faraónica de quien se dice representarlos; a millones de bolivianos que repudian a un gobierno depredador que manchó el cielo más puro de América y carbonizó nuestros bosques.

Pero de las cenizas Santa Cruz se levantó. Desde esa tierra verde donde nace el sol de cada día, la luz de un nuevo amanecer de libertad trepó los valles, llegó a nuestros Andes gloriosos e iluminó a toda Bolivia, desatando históricos cabildos que rechazaron la dictadura Masista. Pero no basta con rechazar el autoritarismo y escoger cualquiera de las OCHO opciones constitucionales, no, este 20 de octubre la fuerza admirable y unificadora de los cabildos debe concentrar nuestra votación en UNA sola opción presidencial contra el MAS en primera vuelta, porque lo que está en juego este 20 de octubre NO son unos cuantos curules opositores, ni la supervivencia de siglas partidarias; está en juego Bolivia. La decisión este 20 de octubre es nítida y existencial, llegó la hora de escoger: democracia o autocracia, soberanía popular o tiranía Masista, República boliviana o Madurolandia, libertad o dictadura, Carlos Mesa o Evo Morales.

Yo escogí, votaré por una Patria con democracia y libertad.

Votaré por Carlos Mesa.

Dios nos ilumine a todos este 20 de octubre y que Dios bendiga a Bolivia.