Carlos Mesa: Si Morales impulsó el cáncer que nos devora, sus sucesores nos aproximan a la metástasis

El expresidente Carlos Mesa afirmó este miércoles que si Evo Morales fue el “impulsor del cáncer” que devora a Bolivia, sus sucesores son quienes hacen que el país se aproxime a la “metástasis”.

“Que Luis Arce aparente ser más técnico que Morales no quita un milímetro su ortodoxia ideológica de raíz setentera y su espíritu autoritario. Que David Choquehuanca pretenda marear a sus interlocutores con discursos referidos a la filosofía aymara no quita un milímetro su intención de mantener la polarización de un país que necesita desesperadamente una ruta real de paz y reconciliación. Si Morales fue el impulsor del cáncer que nos devora, sus sucesores nos aproximan a la metástasis”, escribió

Puso como ejemplo al vicepresidente Choquehuanca, quien afirma que en democracia las minorías se someten a las mayorías, salvo —afirmó Mesa— cuando el MAS pierde un referéndum o cuando el resultado electoral lo obliga a ir a una segunda vuelta que puede perder, en cuyo caso, desconoce el resultado o perpetra un fraude.

Sostuvo que Choquehuanca utiliza la palabra “someter” en vez de la palabra “aceptar” y no apela a un concepto esencial que es el respeto a las minorías.

“La razón salta a la vista, el MAS no respeta nada en democracia, excepto las formas que mantienen el celofán que apenas tapa su verdadero corazón autoritario, cada vez más próximo a la dictadura”, indicó.

Escribió que para quien creyó que el presidente Arce era diferente a Morales, los hechos prueban que en lo esencial son lo mismo.

“Un mandatario que sostiene con fuerza la idea de la hegemonía de partido único, el discurso de odio basado en la profundización de las diferencias étnicas y la nula voluntad de abrir vasos comunicantes que permitan una tarea común de recuperación de valores e instituciones democráticas”, manifestó.

Agregó que el hecho de que haya peleas internas en el MAS no debe ser algo que llame al engaño, ya que el espíritu de cualquiera de las corrientes internas del partido es esencialmente lo mismo, con el agravante de su cada vez mayor “degradación”.

“Las ideas que lo llevaron al gobierno en 2006 se han hecho pedazos, el envilecimiento, la corrupción y la obsesión enfermiza por el poder son hoy el único valor que reivindican (‘salvo el poder, lo demás es ilusión’-Lenin). Esa meta es lo único que queda en esta cáscara alimentada por la prebenda, la cooptación, la coacción, la amenaza, la persecución y la cárcel para sus adversarios, entendidos siempre como enemigos a los que hay que aplastar”, publicó Mesa.
Página Siete

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