Luis Alejandro Vega: “Si no tenemos salvataje, corremos riesgo de desaparecer”

El vicepresidente ejecutivo de la aerolínea Amaszonas, Luis Alejandro Vega, informó que esta semana hicieron entrega a la presidenta Jeanine Añez de una carta en la que solicitan la declaración de emergencia del sector aeronáutico y un plan de salvataje. El empresario advirtió que en caso de que el Gobierno les niegue el apoyo, las líneas aéreas privadas corren el peligro de desaparecer.

¿Cuál es la situación actual de la aerolínea?

Como contexto mundial, las líneas aéreas comerciales están viviendo la peor crisis de su historia y por ende Bolivia no puede ser ajena a esta crisis. Y obviamente que las tres aerolíneas aerocomerciales en Bolivia están comenzando a sufrir esta crisis después de haber estado parados casi 90 días sin volar y sin ingresos.

¿Cuál es la situación concreta de Amaszonas?

La línea aérea Amaszonas, por iniciativa propia, ha presentado una carta a la presidenta del Estado donde, a nombre del sector aeronáutico comercial de Bolivia, pedimos se declare a la aeronáutica en emergencia y se pueda generar un plan de emergencia conjuntamente Estado y líneas aéreas.

En marzo nosotros ya avizoramos esta crisis y nos presentamos con el Ministro de Obras Públicas, cabeza de nuestro sector. Hemos presentado varias cartas. En una de ellas planteamos un proyecto de decreto supremo para poder auxiliar a las líneas aéreas bolivianas, bajo la premisa que sin líneas aéreas bolivianas perdemos soberanía y desarrollo.

Hay un plan de rescate para BoA. ¿Qué argumentan para ser incluidos en este plan?

Somos líneas aéreas, somos empresas bolivianas. BoA es una empresa más boliviana, creo que tenemos el mismo derecho que la línea aérea estatal.

Semanas atrás BoA hace conocer públicamente que ha presentado un plan de rescate donde solicita un salvataje que alcanza los 52 millones de dólares. Y en el planteamiento que hacemos, en la primera parte, pedimos el financiamiento de 100 millones de dólares. Suponiendo que 52 se asignaran a la línea estatal, 48 millones de dólares de saldo podrían ser para financiar las líneas aéreas privadas.

No estamos pidiendo de ninguna forma un regalo o dejar de pagar algo, sino un financiamiento que no sea a fondo perdido, que sea un préstamo y podamos pagar de acuerdo a nuestras posibilidades.

¿Qué otras medidas solicitan al Gobierno?

Uno de los costos más importantes es el combustible y el precio de combustible de aviación, del cual Bolivia es productor, es el más caro de la región. Lo que hemos solicitado, dentro de esta idea macro que el Estado podría hacer, es que se iguale a la tarifa internacional del petrólero. Esto haría que el combustible baje y que nos hagan una rebaja por unos tres años del 50%.

También, en el tercer punto, hablamos de un descuento de este 50% en los servicios de administración de aeropuertos como Sabsa y Aasana.

Y al último pedimos un alivio tributario. Esto no quiere decir no pagar nuestros tributos, más bien queremos seguir pagando nuestros tributos como lo hemos venido haciendo desde siempre. Lo que pedimos es una extensión en los plazos de planes de pago de cinco años a siete años.

Hemos analizado qué podemos pedir y qué se puede cumplir. Creemos que estos cuatro puntos son alcanzables y ejecutables para el Estado.

¿Qué respuesta obtuvieron?

No hemos tenido ninguna respuesta hasta el momento. Vamos a seguir tocando las puertas.

El dia de ayer con muy buenos ojos vemos que el Ministro de Obras Públicas dice que es prioridad para la presidenta salvar BoA como empresa estratégica boliviana y creo que también nos tomarán en cuenta, estamos esperando alguna comunicación.

¿Por qué solicitan 48 millones de dólares? ¿A qué se destinaría este dinero?

La primera premisa es que la aeronáutica es una actividad cara. Nosotros en estos tres meses, hablando sólo como Amaszonas, hemos dejado de percibir 21 millones de dólares.

En la estructura de la línea aérea estatal han solicitado 52 millones de dólares, nosotros estamos en 21. Son ingresos que hemos dejado de percibir y necesitamos capital de trabajo, capital de operaciones.

Si uno hace los cálculos, más o menos, nosotros estamos alrededor de 30 o 35 millones de dólares que necesitaríamos para llegar a un 2021-2022. Sin dejar de lado que nosotros también estamos haciendo nuestros esfuerzos de financiamiento.

Toda la estructura de costos que tiene una línea aérea tiene muchos proveedores externos. Desde los aviones, los que entrenan a los pilotos que se llaman simuladores de vuelo, repuestos, sistemas de reserva. Todos nuestros proveedores son extranjeros. No es una cifra jalada de los pelos.

¿Qué va a pasar con las líneas aéreas privadas si el Estado decide sólo salvar a BoA?

Si no tenemos un plan de salvataje las líneas aéreas privadas corremos el riesgo de desaparecer y ese riesgo trae consigo pérdidas de mano de obra. La aeronáutica nacional en Bolivia genera alrededor de un millón de empleos entre directos e indirectos.

En el caso de Amaszonas nos veríamos obligados a reducciones importantes de operaciones y eso conlleva personal, aviones, inversiones. Sería un retroceso para Bolivia.

No nos olvidemos que en el ciclo económico y de acuerdo al Fondo Monetario Internacional, las líneas aéreas generan negocios, comercio, turismo, empleo y divisas.

¿Qué pasa con un mercado aeronáutico en el que no hay competencia?

Uno, que el monopolio es prohibido, es ilegal. Pero si se da el caso, generalmente se dan abusos económicos, el servicio decae, los precios suben.

¿Qué ha pasado durante la presidencia de Evo Morales entre BoA y Amaszonas? ¿Ha habido competencia desleal?

Como línea aérea y Amaszonas particularmente ha sufrido lo que nosotros denominamos un dumping. Si bien no todo puede ser malo, se ha incrementado la masa crítica del mercado con los precios bajos que generaba BoA y el resultado ha sido que ahora, la línea aérea estatal, aparte de haber generado una competencia desleal en su momento a las líneas aéreas privadas, tenga el resultado que tiene ahora: una crisis, corrupción, varias denuncias que han sido públicas desde que ha cambiado el gobierno.

Nos hemos visto frenados en nuestro crecimiento y eso, por el lado bueno, nos ha obligado a ver otros horizontes, donde como privados hemos tenido que invertir en Paraguay y Uruguay.

Han habido acusaciones de que el Gobierno de Añez ha dado algunas ventajas a Amaszonas. ¿Qué hay de cierto en ello?

No hemos salido a defendernos porque descartamos y creemos totalmente falsas esas publicaciones, esas declaraciones. Las vemos como políticas.

Amaszonas, al ser la línea aérea más antigua de Bolivia, durante este tiempo ha generado mano de obra calificada. (…) Nosotros nos sentimos orgullosos que tomen en cuenta en puestos gerenciales a personal que ha trabajado con nosotros. El mercado es pequeño, somos tres aerolíneas y la rotación de personal es entre los tres.

Sobre las rutas, al obtener un permiso de operación, a través de la Dirección General de Aeronáutica, que nosotros tenemos hace 21 años, no necesitan favorecernos con ninguna ruta. Estamos autorizados dentro del territorio nacional a volar a cualquier destino. No necesitamos ningún favorecimiento.

¿Cuál es el valor de Amaszonas y cuántos trabajadores tiene?

Amaszonas en este momento tiene alrededor de 700 empleados en Bolivia. En Uruguay tenemos alrededor de 250 empleados, sin contar los destinos internacionales. El patrimonio de Amaszonas está por los 60 millones de dólares.

Pagina Siete

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