Ministerio de Salud presenta nueva estrategia contra el COVID-19 de cuatro ejes fundamentales

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El ministro de Salud, Marcelo Navajas, presentó el lunes la nueva estrategia nacional de lucha contra la pandemia del coronavirus COVID-19, que contempla cuatro ejes estratégicos: diagnóstico, aislamiento, hospitalización y monitoreo.

«Quiero presentarles a ustedes la nueva estrategia de salud en respuesta al COVID-19. Esta estrategia nacional está basada en cuatro pilares fundamentales, que los llamamos ejes estratégicos», informó en una conferencia de prensa.

Detalló que el primer eje estratégico consiste en el diagnóstico que tiene como objetivo fortalecer la capacidad de análisis del COVID-19 para dar una respuesta rápida en todo el país.

«Para esto hemos trazado líneas de acción. Primero tenemos que fortalecer y aprovechar la gran formación que tienen nuestros profesionales en salud para orientar en el diagnóstico e incluir en ese diagnóstico los rayos x y la tomografía», remarcó.

Explicó que las pruebas deben hacerse no solo en pacientes sintomáticos, sino también en sospechosos.

«En otra línea de acción se debe ampliar el número de laboratorios que tenemos y que ya está en proceso, cada vez tenemos más y en más lugares donde podemos hacer el diagnóstico», resaltó.

Agregó que es importante tener acceso a pruebas confiables, conforme a las normas nacionales e internacionales, «ya que el falso negativo es muy peligroso».

En el segundo eje de aislamiento, indicó que se debe aislar los casos confirmados y los sospechosos en instalaciones específicas y siguiendo todos los protocolos necesarios.

«Las personas sospechosas tienen que ser aisladas por la probabilidad que pueden dar contagio a sus familiares o conciudadanos. Ahí ya estamos trabajando, se están implementados hoteles y albergues con la ayuda de las alcaldías (…), y también están los hospitales, pero para recibir los casos más sintomáticos», subrayó.

Acotó que se debe mantener la capacidad de todos los servicios de salud, públicos y privados, para la atención de problemas de COVID-19, pero separados de otros hospitales con otro tipo de enfermos.

«De tal manera que estamos aislando las áreas (del coronavirus) en los diferentes departamentos y en esto ya nos hemos puesto de acuerdo con los directores de las Cajas, lo estamos haciendo a través de los Sedes (Servicios Departamentales de Salud) y estamos dando el instructivo nacional de cómo se va a hacer y cómo se continuará en este tipo de aislamientos», apuntó.

El tercer eje fundamental de la nueva estrategia es la hospitalización y se basa en fortalecer los servicios hospitalarios, sobre todo en lo que se refiere a las unidades de terapia intensiva.

«Los pacientes, cuando tienen el problema respiratorio, se vuelven mucho más complicados y requieren ventiladores, y al tener ventiladores, el equipamiento en las unidades es mayor, la necesidad del personal entrenado es mayor, la necesidad de personal de apoyo a los médicos es mayor, entonces nosotros estamos en la tarea de fortalecer con la implementación de equipamiento, unidades de hospitalización (…), medicamentos e insumos para la protección del personal», detalló.

No obstante, admitió que, en la actual coyuntura, cubrir el requerimiento de recursos humanos para las unidades de hospitalización, sobre todo de terapia intensiva, es uno de los temas más complicados.

El último eje contempla el monitoreo de todos los contactos, para asegurarse de que la persona infectada no haya contagiado también a sus cercanos o familiares.

Hay que «ver que este monitoreo, a través de la cuarentena domiciliaria, se pueda hacer, como les dije, con la ayuda de las alcaldías en los lugares de aislamiento tanto para sospechosos como para positivos», ratificó.

Adelantó que para esa línea de acción, funcionará toda una red multinivel y multisectorial de equipos de profesionales de salud.

«En esto debemos estar unidos todos, esta pandemia requiere participación y acción de todos (…), en este momento tenemos la ventaja de estar todavía en una ventana de oportunidad de contención porque los casos no son mayores. Sin embargo, estamos preocupados por el aumento de los casos en algunas regiones, en barrios periurbanos, municipios rurales», concluyó.

Los primeros dos casos de COVID-19 se registraron en Bolivia el pasado 10 de marzo y hasta anoche se reportaron 330 personas infectadas y 27 fallecidas.

ec/kpb/ ABI