Con goteras y pocos profes, así pasan clases en un colegio alteño

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En el aula del cuarto de primaria del colegio Arco Iris de El Alto, los niños no pueden distraerse. Deben atender a la explicación de la profesora, pero además tienen que estar pendientes de que sus cuadernos no se mojen, pues las incontables goteras al interior de la sala ya han empapado el material de los pequeños más distraídos.

A los niños les resulta usual y hasta gracioso escuchar el sonido de las goteras en las aulas. Los padres de familia se alarmaron al principio, pero ahora tienen temas más importantes que discutir, como las bandadas de palomas que habitan en un aula inconclusa, o los alumnos que abandonaron una sala porque en el centro del lugar se formó un charco de agua, o el curso que no pasa clases porque, luego de una semana del inicio del año escolar, aún no cuenta con un profesor.

En el patio del colegio, cerca de 50 padres de familia se reunieron ayer para discutir la necesidad de un maestro. En realidad se requieren más profesores, ya que este colegio, ubicado en el Distrito 7 de El Alto, está en constante crecimiento, como las otras zonas aledañas. Pero la norma indica que el aumento de un nuevo paralelo debe ser paulatino, de inicial a cursos superiores, explica el director del establecimiento, Édgar Mendoza.

Durante al menos tres horas, los padres debatían sobre las carencias del colegio. Uno de los representantes cuenta que hace una semana enviaron una carta al director distrital de El Alto para pedir un profesor de manera “urgente”, pero aún no recibieron una respuesta. Ante esa situación, anuncia que saldrán a las calles para pedir un maestro.

El director recuerda que el año pasado se establecieron tres paralelos en quinto grado. “Según la normativa, para pedir profesores, el requerimiento tiene que empezar de abajo. Tenemos tres paralelos de kínder: A, B y C. En esta gestión, tenemos dos primeros A y B, pero como ya tenemos el paralelo C ya requerimos un docente, nos hace falta. Ellos (padres de familia) quieren conseguir un profesor con marchas”, dice Mendoza. Añade que sabe que en la escuela se necesitan más profesores, pero también está preocupado por la falta de infraestructura adecuada.

Las necesidades de este colegio alteño se reflejan en las madres que tienen uno y hasta dos pequeños en la escuela, en los padres que alzan la voz, recriminándose unos a otros, o en las construcciones, ubicadas a una esquina del terreno. Por ejemplo, hace unos años había un módulo que sólo era un esqueleto de cemento. Era una obra abandonada por el programa Escuelas Dignas.

Al ver la necesidad de aulas y el crecimiento del alumnado, los padres decidieron terminar la construcción con sus propias manos y recursos. Aunque falta la obra fina, y el dinero sólo alcanzó para pagar las ventanas de dos aulas, en este bloque pasan clases primero y quinto de primaria.

“Aquí vienen a estudiar de todo lado. Vienen desde Santa Cruz y Cochabamba, incluso desde Argentina. Es que vuelven por diferentes problemas y se quedan a vivir. Cuando empieza la época de inscripciones, las señoras incluso lloran, porque no encuentran un lugar”, dice la portera de la unidad educativa. Ella vive en un cuarto de adobe construido por su familia. En el lugar donde antes vivía ahora se halla la dirección del turno tarde.

Para el presidente ejecutivo de las juntas escolares del Distrito 7, Isaac Copa, el crecimiento de la población en estas zonas hizo que en las unidades educativas demanden una mayor cantidad de docentes. Esta situación se da sobre todo en los distritos 7, 8 y 14. “Hay unidades educativas que contratan profesores. En el colegio Ernesto Che Guevara, los padres pagan, hay tres o cuatro pagados por falta de ítem”, lamenta.

Este año se creó una escuela más en la zona, hay dos que están en proceso de pagar su resolución administrativa. “Se abren cuando los colegios ya no pueden recibir más estudiantes, entonces crean su propia escuela, en la sede social de las zonas”, dice.

El director distrital de El Alto, Carmelo López, explica que la falta de maestros en el colegio Arco Iris y en otros establecimientos se debe a que el Ministerio de Educación trabaja en la asignación de un ítem. Indica que este tema se solucionará en marzo.

Pagina Siete.