La vacuna rusa se aplicará desde 2021, la OMS y científicos dudan

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Autoridades dicen que el tratamiento garantiza inmunidad por dos años. Alemania dice que no hay datos de eficacia y seguridad, aspectos que se deben revisar.

Rusia declaró  ser el primer país en aprobar una vacuna contra el coronavirus, que anunció circulará desde 2021, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la comunidad científica dudan de su eficacia y reaccionan con cautela al anuncio. 
 

Al bautizar la vacuna “Sputnik V” (en honor al primer satélite lanzado al espacio, con el agregado de la “v” por vacuna), funcionarios rusos aseguraron que proporciona inmunidad segura, al tiempo que denunciaron intentos occidentales para socavar la investigación de Moscú. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que para una aprobación por su parte de una vacuna candidata contra Covid-19 requiere de una revisión rigurosa de los datos de seguridad.  “Estamos en contacto estrecho con los rusos y las discusiones continúan. La precalificación de toda vacuna pasa por procedimientos rigurosos”, puntualizó Tarik Jasarevic, portavoz de la OMS.

 “Esta mañana, por primera vez en el mundo, ha sido registrada una vacuna contra el nuevo coronavirus”, dijo el presidente Vladimir  Putin. “Sé que es una vacuna bastante eficaz, y que proporciona una inmunidad duradera”, añadió 

Además, el Presidente señaló que una de sus hijas había sido inoculada con la vacuna, desarrollada por el instituto de investigación Gamaleya, en coordinación con el Ministerio de Defensa y otros organismos gubernamentales. “En este sentido, fue parte del experimento”, destacó Putin, agregando que tras una segunda inoculación tuvo una leve fiebre y “eso fue todo”.

Kirill Dmitriyev, jefe del fondo soberano Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF), que financia y ayuda en aspectos logísticos, dijo que  comenzarán las pruebas de la fase 3 en un grupo importante de personas.

Se espera iniciar la producción industrial en septiembre, y “más de 1.000 millones de dosis” ya fueron encargadas por 20 países, agregó, entre ellos Brasil, India y Arabia Saudita.

Sin embargo, a los expertos les preocupa que no haya suficiente información sobre la investigación rusa. Danny Altmann, profesor de Inmunología en el Imperial College de Londres, dijo que “el daño colateral de cualquier vacuna que no sea segura y eficaz podría ampliar nuestros problemas actuales de manera irreparable”.

Por su parte, el ministro de Salud ruso  Mijaíl Murashko confirmó que la vacuna de Gamaleya mostró su alta eficacia y seguridad en las pruebas clínicas llevadas a cabo, reporta la agencia Sputnik. “Todos los voluntarios a los que se administró la vacuna desarrollaron anticuerpos y ninguno de ellos presentó complicaciones serias”, subrayó.

El Ministerio de Sanidad afirmó que la vacuna rusa contra la Covid-19 garantiza una inmunidad de hasta dos años. La vacuna comenzará a circular el 1 de enero de 2021, indican los datos del Registro Estatal de Medicamentos de esa cartera de Estado.

Para autorizar una vacuna contra la Covid-19 “es necesario que los ensayos clínicos aporten sólidas pruebas sobre su seguridad, su eficacia y su calidad”, alertó la Agencia Europea del Medicamento (EMA).

Y es que ir demasiado rápido en los ensayos clínicos “puede generar problemas” en cuanto a la seguridad, advierte Daniel Floret, vicepresidente de la Comisión Técnica de Vacunaciones. Según él, “uno de los puntos clave será aportar la prueba de que la vacuna no va a causar un empeoramiento de la enfermedad” en las personas vacunadas, lo contrario del objetivo.

“Es una decisión irresponsable e imprudente. Una vacunación masiva con una vacuna que no ha sido bien ensayada carece de ética”, comentó François Balloux, de la Universidad de Londres, y advirtió que cualquier problema con las campañas de vacunación sería “desastroso”.

Una portavoz del Ministerio de Salud alemán indicó que “no existen datos conocidos sobre la calidad, la eficacia, y la seguridad de la vacuna rusa”. 

 
¿Cómo funciona el antídoto desarrollado de manera rápida? 
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La vacuna desarrollada en Rusia es la denominada de vector viral, lo que significa que se emplea otro virus para transportar el ADN para lograr la respuesta inmune necesaria en el organismo.

Rusia ha presionado mucho para desarrollar rápidamente una vacuna contra la Covid-19. A principios de este mes señaló que aspiraba a lanzar la producción masiva en unas semanas, con «varios millones» de dosis mensuales para el próximo año.

La técnica elegida por los rusos, así como por la Universidad de Oxford,  utiliza un adenovirus (familia de virus muy corrientes) de chimpancé.

Asimismo, otros proyectos se basan en vacunas de “ADN” o de “ARN”, productos experimentales que utilizan material genético modificado.

También hay vacunas denominadas “subunitarias” con  base en proteínas (antígenos) que provocan una respuesta inmunitaria, sin virus. La semana pasada, la OMS llamó a Rusia a respetar las pautas establecidas y pasar “por todas las etapas” necesarias para desarrollar una vacuna segura.

Sólo  cinco proyectos están en la última fase 3

En l a última actualización del 31 de julio, la OMS recensó 26 “vacunas candidatas” en el mundo que estaban siendo probadas en ensayos clínicos (en el hombre) frente a las 11 que había a mediados de junio.

La mayoría de estos ensayos se encuentran en “fase uno” (destinada principalmente a evaluar la seguridad del producto), o en “fase dos” (en la que se prueba la eficacia). Sólo cinco están en fase tres, la más avanzada, en la que se comprueba su eficacia con miles de voluntarios. 

Se trata de la vacuna que están desarrollando los laboratorios alemán BioNTech y estadounidense Pfizer, la que impulsa la biotecnológica estadounidense Moderna, los dos proyectos de los laboratorios chinos Sinopharm y Sinovac, y el que realiza la Universidad de Oxford con la farmacéutica  AstraZeneca.

La vacuna rusa, desarrollada por el Centro de Investigación Epidemiológica y Microbiología Nikolai Gamaleya, con el Ministerio  de Defensa ruso, está en fase uno, según la base de datos de la OMS. Sin embargo, el fondo soberano ruso implicado en su desarrollo asegura que la fase tres de los ensayos clínicos empezará hoy. Según las autoridades médicas rusas, profesores y personalidades médicas empezarán a ser vacunados a partir de agosto, antes de empezar a administrarla el 1 de enero de 2021 a la población. 

La vacuna rusa  será producida en el sur de Brasil tras un acuerdo que suscribirá hoy el gobierno del estado de Paraná con Rusia, según informó  el director del Instituto de Tecnología de Paraná (Tecpar)  Jorge Callado. (AFP y EFE).

/Pagina Siete/