En hospitales donde trabajaban cubanos, vecinos piden médicos

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“No quería creerlo, pero ahora veo que es cierto. Los médicos cubanos se han ido. Mi doctora era dermatóloga y era muy buena. ¿Qué haré ahora ? Ella me curó la piel rosácea”, dijo preocupada Lisset.

La mujer de 35 años llegó el miércoles a las 8:00 al Centro de Salud Chacaltaya, de la zona Germán Busch de El Alto. Esta vez, el nosocomio se encontraba cerrado. “Para conseguir una ficha veníamos temprano porque todos los especialistas eran bien demandados”, comentó.

Al igual que Lisset y en las últimas semanas, varios vecinos solicitaron el retorno de las brigadas médicas cubanas o la designación de los especialistas.

Como una medida para paliar la ausencia de los galenos de Cuba, el municipio de El Alto organiza una campaña de salud, pero ayer no tuvo resultados: el centro Chacaltaya estaba vacío.

Personal de administración edil indicó que cuando estaban los galenos extranjeros, el nosocomio tenía otra imagen. “Siempre estaba lleno. Aquí los médicos cubanos atendían a todos los que venían, ya sean indigentes, vecinos, gente con seguro y extranjeros”, dijo uno de los trabajadores.

Según el personal, en el Hospital Chacaltaya trabajaban ocho médicos generales que derivaban a los pacientes a una de las 23 especialidades, entre ginecología, traumatología, cardiología, dermatología y pediatría, entre otras. Se realizaban también exámenes complementarios (Rayos X y ecografía).

“Cada uno de los médicos tenía que atender 30 pacientes por día. Se quedaban desde las 8:00 hasta las 18:00”, sostuvo el funcionario e indicó que los galenos entregaban fármacos.

Todo este servicio se cerró. El 12 de noviembre, los galenos de Cuba dejaron el país. “Ese día recogieron sus cosas en una hora y se fueron”, explicó y añadió que se llevaron algunos equipos del centro. “No sabemos específicamente qué cosas faltan, pero a simple vista hay menos equipos en el laboratorio”, comentó.

Este medio visitó el centro y observó papeles sobre la computadora de Informaciones, varios instrumentos en la sala de Rayos X, cunas, camas y dos incubadoras en varios ambientes y equipos de quirófanos.

Aseguró que ahora en el centro sólo hay un médico general. “Él debe comenzar de nuevo porque las historias clínicas que están ahí, (en sus almacenes) no se pueden usar porque no son legales para los médicos del país”, acotó.

En similares condiciones se encontraba el Centro Operación Milagro, ubicado en la avenida Juan Pablo II. Allí durante los últimos años atendían tres oftalmólogos cubanos, además de otro equipo técnico y una oftalmóloga boliviana.

Ahora sólo se quedó la especialista boliviana en ese nosocomio. El resto se trasladó a Cuba. “Este centro tenía 18 profesionales cubanos, cinco oftalmólogos y 13 técnicos. Pero esa cantidad se fue reduciendo”, indicó el administrador de este hospital, Ivar Mamani.

Explicó que los profesionales eran reemplazados cada dos o tres años. “Ahora debido a que no hay personal ya no se está operando a la población”, sostuvo.

Estos galenos, según Mamani, no sacaron los equipos. “Todo está acá. Hicimos un levantamiento de todos los activos”.

Entre los aparatos están “equipos de láser de catarata, láser de retina, lámpara de hendidura, equipos de refracción computarizada y manual. Tenemos microscopios”, dijo Mamani.

Este medio visitó este centro y observó sólo a dos pacientes en el pasillo de las salas de atención. Unos pasos más allá se encontraba un ambiente donde colgaban fotos del expresidente Evo Morales con la brigada de Operación Milagro desde 2006, también estaban las banderas de Bolivia y Cuba.

Mamani aseguró que solicitará ítems para este centro. El ministro de Salud, Aníbal Cruz, dijo que reemplazará a los galenos extranjeros por bolivianos. Estima que en el país hay 4.500 médicos desempleados y ellos serán invitados para cubrir los cupos.

Pagina Siete.