Venta de alcohol en El Alto migra a las casas y fiestas en pleno día

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De las discotecas a los alojamientos y luego a los buses cheleros; ahora la venta de alcohol en El Alto migró a las casas particulares y a locales donde se desarrollan fiestas privadas a plena luz del día. En las últimas intervenciones que realizó la secretaría municipal de Seguridad Ciudadana se descubrió dos nuevas formas que las personas hallaron para beber: una destinada a alcohólicos y otra que acoge a menores de edad.

El 25 de septiembre, la Intendencia Municipal de El Alto intervino una casa, cuyos dueños e invitados bebían todos los días y generaban inseguridad en la zona.

El caso sorprendió porque los dueños eran padres de cuatro menores de edad, de cuatro, cinco, 10 y 13 años, que vivían en una habitación insalubre, donde “ni siquiera tenían una cuchara para comer”. Además, horas después de detener a los progenitores, y llevarse a los niños a un hogar, otros bebedores ingresaron a la propiedad para continuar consumiendo bebidas alcohólicos.

“Se encontró a cuatro menores al interior de su casa, sus papás son alcohólicos y estaban siete personas más. Este es otro contexto. Este caso nos dice que debe haber más de estos lugares, donde los involucrados dicen ‘bueno es mi casa y (los invitados) pueden entrar y puedo beber, yo no vendo (alcohol), sino ellos traen bebidas a mi casa’. Ese es un tema preocupante”, explicó el secretario municipal de Seguridad Ciudadana de la Alcaldía alteña, Dorian Ulloa.

“Hay un sector de la gente que siendo muy golpeado y que es éste. Creo que el siguiente paso es trabajar en prevención, si no trabajamos en eso, vamos a seguir teniendo casos de inseguridad”, indicó al respecto. El municipio busca que los ciudadanos empiecen a denunciar. “Basta que cerremos los ojos a la realidad. La idea es que empecemos con el núcleo familiar. Este es un caso cruel”, lamentó la autoridad.

Otro de los espacios que surgió para consumir bebidas alcohólicas son las fiestas de 14:00 a 20:00. La actividad es dirigida a estudiantes universitarios, pero también reciben a menores de edad. “Si bien cerramos ciertos espacios, el alcohol ha empezado a migrar”, dijo Ulloa.

“Ahora empezamos a ir a la (UPEA) Universidad Pública de El Alto. Hay fiestas de dos a ocho de la noche, son jóvenes que entran y salen con el pretexto de clases”, contó. Relató que a las 20:00 esas fiestas están desiertas, pero los jóvenes salen a la calle en total estado de ebriedad. Los estudiantes terminan en situaciones complicadas con gente que ni conocen. Estas fiestas se difunden por las redes sociales, entre los estudiantes.

El trabajo de Seguridad Ciudadana

Otros sitios Después de que el municipio cerrara discotecas que funcionaban todo el día, los bebedores tomaron las calles y luego encontraron los alojamientos. “Empezamos a intervenir los alojamientos y estaban ahí, luego salieron de los alojamientos y también aparecieron los buses cheleros. Es como un pulpo al que le crecen más brazos y mientras cortas uno, le crecen dos”, contó el secretario de Seguridad Ciudadana, Dorian Ulloa.
Casas Observó que el consumo de bebidas alcohólicas en domicilios no encaja en ninguna prohibición municipal.

Pagina Siete.