“Noah Noah” y “100cito”, las rutas del tráfico hormiga de cerveza desde Brasil

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Entre militares que realizan trabajos de inteligencia para la lucha contra el contrabando, se conoce como el “100cito” y el “200titos” a dos de los cinco pasos ilegales más utilizados por los contrabandistas de cerveza, que ingresan el producto en vehículos pequeños (modelo Noah), desde Corumbá, Brasil, hacia Arroyo Concepción, en territorio boliviano.

Los protagonistas del comercio ilegal -según sus propios datos- tienen como principales aliados a los policías, pero aseguraron que ahora también cuentan con el “contacto” de actuales comandantes de las Fuerzas Armadas (FFAA).

“Le decimos así porque los dueños de los terrenos que sirven para sus sendas y tienen cuartos para almacenar, cobran (a los contrabandistas) 100 y 200 bolivianos, según la cantidad de cerveza que meten lomeando por estos senderos (cargados en la espalda o en pequeños carritos de fierro)”, explicó uno de los militares con los que Página Siete logró contacto.

“El contrabando hormiga con coimas de unos 100 o hasta 1.000 bolivianos está relegado para los de bajo rango (aduaneros y policías), las cargas en camiones ya son negocio de los jefes (comandantes militares, directores en la Aduana) y los tíos (coroneles de la Policía). Es otro nivel, por camiones”, sostuvo otro oficial destinado en la zona, que pidió reserva de su identidad y cargo.

Noah

Pero si de contrabando hormiga se trata, el más habitual y efectivo es el que se da por medio de los taxis que cruzan la frontera. Los más usados son vehículoa Toyota tipo Noah, en cuyo interior pueden cargar “hasta un pallet y medio”, explicó uno de los taxistas de Arroyo Concepción, en el municipio de Puerto Quijarro, la zona de ingreso desde Brasil.

El pallet es una base hecha de listones de madera, de un metro cuadrado aproximadamente, usado para mover mercaderías en montacargas. Una de esas estructuras puede contener hasta 400 paquetes de 12 latas de cerveza, según la marca y tamaño. Para el contrabando, los pallets se desechan y su nombre sólo se usa como una referencia de tamaño y cantidad.

“En el Noah cargas un pallet y medio, pagas 350 o 400 bolivianos. Tú ya no le pagas al policía, eso lo arregla el (chofer) del Noah. Eso pagan a los del puesto (de la Policía Boliviana) en la frontera”, explicó a Página Siete una de las comerciantes mayoristas.

En la zona, uno de los militares del Comando Estratégico Operacional (CEO), que pidió reserva de su identidad, explicó que los productos de más contrabando son las zapatillas deportivas, las cubiertas de celular, alimentos, gaseosas y la cerveza. Conti, Brahma, Glaciar y Skol, Prohibida, Kaiser, Samba y Nova Schin son las marcas más requeridas.

Una guía que se ofreció a dar datos para el recorrido en Puerto Quijarro, reiteró que la zona es muy peligrosa, que tanto los comerciantes de las bebidas alcohólicas como los vecinos son muy susceptibles de los extraños que hacen muchas preguntas y por supuesto “es mejor no identificarse como periodista y pasar como otro cliente mayorista. Acá (Puerto Quijarro) todo el pueblo vive del contrabando”, aseguró.

Los pobladores de Arroyo Concepción admitieron que las propias autoridades municipales lograron su patrimonio por medio del contrabando. En una de las avenidas principales, los vecinos señalaron como resultado de ese “trabajo” un hotel de lujo, propiedad de un edil.

“Oiga, pero si él logró sus cosas (ser dueño del hotel) es porque le dejaron, ¿no? Si el Gobierno no te da trabajo pues, uno está obligado a buscarse la vida para dar sustento a la familia”, defendió un taxista a una autoridad municipal.

El funcionario es señalado por fomentar el contrabando y no se encontraba disponible para la entrevista.

Socios

Según las explicaciones recogidas entre choferes de los Noah, vendedoras mayoristas (bolivianas) en el lado de Corumbá y funcionarios aduaneros, el principal “socio” para este “método” de comercio ilegal es el “policía amigo”.

“Le envías la foto del taxi en el que estás entrando (con el pallet de cerveza, desde Brasil) y él te dice que a qué hora debes pasar, cuando esté de turno”, explicó otro taxista.
Cervezas de Brasil, comisadas

La versión del guía, tanto por el tipo de economía como sobre los riesgos y la agresividad con la que puede reaccionar la población ante quienes cuestionan su forma de “ganarse la vida” parecen exagerados. Pero las advertencias y comentarios inverosímiles tienen base en hechos reales; entre ellos está la quema de unidades policiales, saqueos a almacenes de la Aduana Nacional Boliviana (ANB) y enfrentamientos con uso de armas de fuego contra los militares.

Sin embargo, la sombra de violencia en esa frontera tiene otras razones, el narcotráfico y la trata y tráfico de mujeres. “No es un tema oculto, la gente sabe quiénes se dedican a eso y andan con cuidado”, señaló el militar.

Saqueos

Uno de los últimos hechos más graves se dio entre el 9 de agosto de 2021, cuando una mujer encabezó el saqueo de 3,5 toneladas de mercadería del interior de los almacenes de la Aduana. Armada de piedras, palos, armas blancas y hasta pistolas, la muchedumbre rebasó el cerco militar y por horas saqueó el lugar.

Un día después, la presidenta de la ANB y el viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Daniel Vargas, identificaron a la líder de los saqueadores como Nayra Gudelman, quien hasta la fecha continúa prófuga y se presume que sigue con la actividad del contrabando desde Corumbá, Brasil.

Las autoridades informaron que, además de productos comisados en diferentes operativos, gran parte de lo sustraído por los delincuentes pertenecía a comerciantes que ingresaban su mercadería de forma legal, bajo la modalidad de “menor cuantía”.

El militar, contactado para esta nota en Puerto Quijarro, corroboró la violencia de aquel saqueo. Recordó que, si bien se dieron agresiones leves contra policías y funcionarios de la Aduana, uno de los heridos más graves fue el comandante regional del CEO.

“Una piedra le destrozó la nariz al coronel, lo tuvimos que sacar con los otros heridos hasta Santa Cruz”, relató el uniformado. “Entonces, ante tanta violencia ¿cómo realizan los controles en esta zona?” se cuestionó al uniformado.

“Con calma. Ya no se hacen operativos grandes, sino la gente se viene con todo”, reveló el efectivo. Explicó que las mayores intervenciones que realiza el CEO, se dan en dos o tres puestos de control fijos en la Ruta Nacional 4, que es la única vía de acceso -oficial- desde Puerto Quijarro hacia Santa Cruz.

Según los datos recogidos por miembros de inteligencia del CEO, existen hasta cinco pasos ilegales a lo largo de la frontera que unen los municipios de Puerto Quijarro y Corumbá.

El “100cito” y el “200cientitos” son los más conocidos.“La Riel” y el “Maracanazinho” son otras dos rutas comunes.

Pero como el contrabando necesita de insumos. En la parte posterior de la Aduana Boliviana, los pobladores también contrabandean la gasolina y diésel nacional. Página Siete constató que la venta de combustible en bidones se da de forma masiva. Conductores de Brasil ingresan hasta ese punto y la ganancia para los negociantes es de hasta más de un boliviano por litro.

Pagas 350 o 400, tú ya no le pagas al policía, eso lo arregla el (chofer) del Noah. Eso pagan en la frontera

Contrabandista

Oiga, si el Gobierno no te da trabajo, pues uno está obligado a buscarse la vida para dar sustento a la familia

Taxista de Arroyo Concepción

Fuente: Pagina Siete