OIT revela precarización del empleo en América Latina

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El empleo por cuenta propia es una actividad cada vez más común para alrededor de 300 millones de personas que forman parte de la fuerza laboral regional. La mayoría, conseguirá empleo en los sectores de comercio y servicios, mientras hay indicadores que muestran subocupación por insuficiencia de tiempo trabajado, según el informe Laboral de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El Panorama Laboral de América Latina elaborado por la OIT destacó la persistencia de señales de precarización de los puestos de trabajo, al analizar datos relacionados con la composición del empleo, el tiempo que logran trabajar las personas, y los sectores en los cuales se están generando nuevas oportunidades.

«La dinámica de desaceleración económica regional ha tenido impacto en los empleos, tanto en su estructura como en su calidad», destacó la última edición del informe Panorama Laboral de América Latina y el Caribe de la OIT.

El informe carece de datos de Bolivia sobre desocupación en las gestiones 2018 y 2019. El país, según datos de la administración del ex gobierno de Morales, el desempleo bajó a 4,5% en los últimos años.

Sin embargo, el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla) estimó un porcentaje mayor así como la pérdida de la calidad del empleo, y un aumento de la informalidad.

Datos

Los datos recopilados hasta el tercer trimestre de 2019 revelan que se mantiene una tendencia registrada en el último lustro, caracterizada por un aumento tenue del empleo asalariado de 1,8%, inferior al aumento del empleo por cuenta propia, que llegó a 2,2%. El empleo por cuenta propia, que ha crecido más, suele estar vinculado a mayor informalidad.

Entre 2012 y 2018, de acuerdo con los datos de OIT, el empleo por cuenta propia en América Latina subió de 21,1 % de los ocupados a 23 %, en especial los no profesionales, que paso de 18 % a 19,7 %. «La expansión del trabajo por cuenta propia destaca por su continuidad», apunta el informe.

En el mismo período, los asalariados privados continúan siendo mayoritarios, pero su proporción ha bajado de 50,4 % a 47,3 %. El cambio ha sido mayor entre las empresas de 6 y más trabajadores, que suelen ofrecer gran cantidad del empleo formal, donde se pasó del 39,1 % en 2012 al 35,8 % en 2018, de acuerdo con los datos del informe de OIT.

«Estos indicadores, que revelan un mayor crecimiento del empleo por cuenta propia frente a una reducción del empleo asalariado en el sector privado, son señal de un proceso de precarización de los empleos que se vienen creando en América Latina», opinó el economista regional de la OIT, Hugo Ñopo, quien fue el coordinador del Panorama Laboral.

En el informe, se alerta que una leve alza en el desempleo de la región, de 8,0 % en 2018, a 8,1 % en 2019, podría agravarse si no se logra revertir la desaceleración económica en América Latina y el Caribe. En 2020 podría llegar a 8,4 %, según destaca el informe Panorama Laboral publicado a fines de enero.

De acuerdo con los datos disponibles en la herramienta Data Finder desarrollada por la OIT para dar seguimiento a los mercados laborales de todo el mundo, la Población Económicamente Activa de la región es de 313,4 millones, de los cuales 288,1 millones están ocupados, y 25,3 millones están en situación de desempleo.

¿En dónde trabajan los que sí están ocupados? El Panorama Laboral dice que «la estructura del empleo regional se ha caracterizado por una dinámica de crecimiento de la proporción de empleo en el sector de los servicios».

SUBOCUPACIÓN

El Panorama Laboral advierte que «se aprecia una tendencia al aumento de los indicadores de subocupación por insuficiencia de tiempo trabajado en América Latina y el Caribe», lo cual también se considera como un indicio de menor calidad en los empleos disponibles para la Población Económicamente Activa.

En 10 de los 11 países para los cuales se cuenta con datos, aumentó el porcentaje de ocupados «que trabajan menos de 35 horas pero desean trabajar más».

«Cuando consideramos todos estos indicadores en conjunto estamos frente a una región que tiene un desafío muy claro por delante: generar empleos de calidad», concluyó Ñopo.

CALIDAD DEL EMPLEO SE PRECARIZA

La dinámica de desaceleración económica observada desde mediados de 2018 ha tenido impacto en los empleos en América Latina y el Caribe, tanto en su estructura como en su calidad. En lo que va de 2019 se mantiene la tendencia de un menor crecimiento del empleo asalariado respecto del empleo por cuenta propia. En ambos casos se trata de indicadores que sugieren una tendencia al aumento de la informalidad.

Por otra parte, la creación de empleo registrado se desaceleró en 2019, mientras que la subocupación por insuficiencia de horas aumentó en casi todos los países en los que se cuenta con información.

Por ende, estos resultados redundaron en la precarización relativa de los empleos creados en América Latina y el Caribe en 2019.

El Diario.