Legisladores en la mira: pocas sesiones, peleas y Bs 240 MM de presupuesto

Después de la polémica sesión en la que se eligió al Defensor del Pueblo, a la que faltaron 34 legisladores, el trabajo de los diputados y senadores está en la mira. Semanas sin sesiones, debates que terminan en peleas y un presupuesto anual de 240 millones de bolivianos marcan los cuestionamientos a su labor.

“No es algo común. Ese nivel de licencias, para ese día, fue absolutamente extraordinario. Entiendo que incluso, y lo estamos investigando, está fuera de reglamento porque hay un cupo para las licencias para senadores y diputados en una sesión porque se debe garantizar quórum”, afirmó la senadora de Comunidad Ciudadana Cecilia Requena.

Consultados por el ritmo de trabajo, los legisladores admiten que es lo común, pero no en todos los casos, sus sesiones se limitan a los martes, miércoles y jueves. Es decir tres días hábiles.

En un número tan reducido de días de sesiones, la cantidad de ausencias -en la del 23 de septiembre- se hace aún más llamativa. Pero lo es más al saber que para conseguir una de esas licencias, uno de los senadores usó una invitación falsificada.

“Hemos demostrado, con documentos, que la invitación que usó el senador Walter Justiniano, para pedir la licencia, era falsa. Pero eso es sólo un punto. Ya en la anterior gestión legislativa hicimos la denuncia que los diputados no estaban cumpliendo con las sesiones. Claro que no podemos decir que todos no trabajan, pero sabemos a quienes no se los ve nunca en la Asamblea”, indicó el exdiputado Amilcar Barral.

De martes a jueves

La Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) está conformada por dos cámaras: la de Senadores y la de Diputados. La primera tiene 36 legisladores titulares y 36 suplentes, mientras que la segunda, 130 titulares y 130 suplentes. Cada instancia tiene su presupuesto, un determinado número de empleados públicos para su funcionamiento.

El reglamento señala que los legisladores titulares deben estar disponibles en la ALP tres semanas de las cuatro del mes. En la cuarta deben trabajar en sus regiones y habilitar al suplente para las sesiones.

La habilitación de los suplentes debe hacerse la semana previa, lo mismo ocurre si tuvieran que entrar en funciones por algún motivo fuerte del titular. Su habilitación no es inmediata.

En papeles, en ambos casos, deben sesionar de lunes a viernes, cada semana, lo que suma 20 días hábiles. Pero podrían ser convocados los siete días de la semana y en jornadas ininterrumpidas.

Pero lo común es que estén en sus comisiones o en las plenarias sólo de martes a jueves. Es decir, tres días hábiles. Al mes, por los titulares eso suma nueve días para sesiones de comités, de comisiones, de cámara o de Asamblea.

“Se supone que los lunes y viernes los legisladores están viniendo y regresando a sus regiones. Es una especie de norma no escrita. Yo no lo entendía hasta que entré a la Asamblea”, afirmó Requena.

Añadió que a excepción de los que residen en las capitales de La Paz, Cochabamba o Santa Cruz, para los demás llegar a la ALP es todo un drama. “Son horas de viaje con escalas para llegar desde sus poblaciones y más aún si no son capitales y son ciudades intermedias. No basta mediodía para llegar”, resaltó. Pero que deberían hacer el resto de días o durante los tres ya mencionados.

“Los diputados deberían estar cumpliendo con sus sesiones de comités y comisión. Además de las plenarias. Pero en todo este tiempo no ha pasado así. Los diputados y senadores llegan los martes y se van los jueves, las comisiones y comités no funcionan. Se deberían revisar los proyectos de ley, pero no se hace nada. Vas, firmas asistencia y listo, porque no hay nada que hacer”, cuestionó el exlegislador.
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La diputada de CC Luisa Nayar, que el miércoles pasado transmitió el tratamiento del anteproyecto del presupuesto de Diputados en la que faltaban muchos diputados del MAS, evidenció esta situación y denunció que hay semanas en que no se convoca a sesiones. Aunque aclaró que no son todos los casos.

“En el caso concreto de las sesiones, incluso podemos decir que la semana pasada el presidente de Diputados ni siquiera ha convocado a sesión. Si no había las de comisiones, no se iba a sesionar toda la semana pasada. Pareciera que se encuentra de vacaciones porque convoca cuando le da la gana”, increpó.

La autoridad preside la Comisión de Autonomía en la Cámara Baja y asegura que ellos sí se reúnen todas las semanas, como corresponde.

“Los viernes, si usted pasa, estaremos ahí. Pero hay comisiones que no. Hay un sin fin de proyectos de ley que son presentados desde la oposición, pero el MAS con sus mayorías y sus comisiones no las ponen en tratamiento, las remiten al Ejecutivo para su consulta. Así pretenden desligarse de su responsabilidad de legislar y el Ejecutivo es el que legisla más que nosotros”, dijo.

La diputada de CC Milena Reque, además de coincidir con Requena en que hay un gran problema de transporte para varios legisladores, advirtió que también hay un relajamiento en el trabajo de los legisladores.

“La última semana de septiembre no hubo ninguna sesión plenaria, porque Freddy Mamani (presidente de Diputados) no convocó a una. Tener una semana sin sesión es terrible, se dice que hay sesiones de comisiones, pero éstas pueden convocar a una o no”, indicó.

Manifestó que hay mucha arbitrariedad. “Al principio de esta gestión legislativa sesionábamos -mínimamente- martes, miércoles y jueves. Después se empezó a hacer una sesión a la semana o como la del miércoles, que han dictado cuarto intermedio (en la de Diputados) para no interrumpir la Asamblea (juntas ambas cámaras) y han retomado después. Y ya el jueves Mamani estaba en Cochabamba”.

Requena explicó que en su caso y en el de muchos de sus colegas el trabajo en realidad es de 24/7. “Y aún así falta tiempo para cumplir con todo”. Indicó que es algo que tal vez la población no ve y que genera que haya cuestionamientos a su trabajo.

Pero las horas trabajadas no es la única crítica a los legisladores, también están los debates y sesiones que terminaron en vergonzosas peleas, en las que hay patadas, golpes, arañazos, legisladores saltando de curul en curul o incluso grupos de choque afines al MAS. En casi dos años son al menos cinco peleas grandes y otras muchas chicas.

Cifras de licencias y faltas

Grupos de choque

Denuncia. El diputado de CC Ingvar Ellefsen denunció el jueves que el MAS organiza grupos de choque en ambientes de la Asamblea Legislativa bajo la fachada de “taller de formación política”.

Objetivos. Según el legislador, estos “equipos” son los que entran a la Asamblea a agredir a diputados y senadores de oposición. Afirmó que en ese taller se instruía a los asistentes lo que debían hacer con la oposición en la ciudad de El Alto y en otras regiones del país.

Facilitador. Quien daba el taller que la oposición afirma era una reunión de un grupo de choque, era el expresidente de YPFB Manuel Morales Olivera. Él fue alejado del ese cargo a raíz del escándalo de los 44 contratos petroleros ratificados con múltiples errores. Según su declaración jurada, Morales Olivera volvió a ser funcionario público, esta vez de la Asamblea Legislativa.

Un presupuesto de 240 millones de bolivianos; del que el 71% se va a sueldos

Otro de los puntos cuestionados es el presupuesto que se le da asigna al Legislativo. De 240 millones, para ambas cámaras, el 71% está destinado al pago de sueldos, tanto de los diputados y senadores, como de los funcionarios de planta y eventuales que trabajan en este Órgano del Estado. Este año, ese porcentaje equivale a 171 millones de bolivianos.

De acuerdo a las estadísticas publicadas en el portal del Senado, hasta 2021 esta cámara tenía 368 funcionarios. En el caso de Diputados, no hay un detalle de la cantidad del personal.

Los legisladores titulares de ambas cámaras ganan 22.636 bolivianos, mientras que los suplentes 7.544. Adicional al pago de sueldos, para el buen desempeño de sus funciones, se les asigna personal de apoyo, teléfonos corporativos, computadoras, viáticos, pasajes, refrigerios, etc.

Sólo en la Cámara de Senadores se adjudicó más de cuatro millones de bolivianos, en 24 contratos. Se adquirió tóners y tinta para las impresoras, material de escritorio, seguros, pólizas, computadoras, gasolina, llantas para los vehículos, equipos de seguridad, celulares y servicio de cafetería y refrigerios.

En el caso de la Cámara Baja, el miércoles Nayar denunció que bajo trámite de dispensación y cuando gran parte de los diputados del MAS se habían ido, se insertó en la agenda el anteproyecto del presupuesto 2023. El documento fue entregado para su revisión cinco minutos antes de su tratamiento.

El anteproyecto prevé para 2023 un presupuesto de 164,6 millones de bolivianos. Cifra igual a la de esta gestión. Unos 48,8 millones están destinados al gasto administrativo.

Se estimó 6,5 millones de bolivianos para pasajes aéreos, 2,6 millones para refrigerio de personal, 2,5 para servicios básicos y seguridad, 540 mil bolivianos para alimentación en comedor y sesiones, entre otros gastos.

¿Qué pasó en la sesión de elección del Defensor del Pueblo?

“Es muy raro lo que pasó, se aceptaron las licencias sin chistar, cuando a la oposición las niegan. Pero para esta sesión, en Diputados y Senadores dieron curso a todas, sin objetar nada. Lo ocurrido no es normal. Sé que la gente ha tenido esa impresión. Estamos investigando”, dijo la senadora Cecilia Requena.

La diputada Milena Reque, que fue habilitada para esa sesión, aseveró que no solo son las licencias, sino que para ese 23 de septiembre unas siete comisiones fueron llamadas a sesionar en el interior del país. Ella es parte de la Comisión de Planificación Política y Finanzas, instancia a la que su titular la delegó.

“Mi comisión sesionó en Santa Cruz . Teníamos agenda para el 22 y 23 de septiembre. Nuestro vuelo de retorno estaba para el 24 a las 21:00. Porque ya te dan los boletos gestionados. El 22, cuando salió la convocatoria para la Asamblea del 23, estaba en sesión en Santa Cruz”, relató.

Al percatarse del hecho, preguntó al presidente de su comisión, el diputado Omar Yujra, qué pasaría con la agenda del día siguiente en Santa Cruz, si debía realizarse una Asamblea en La Paz. Él respondió que hubo un poco de descoordinación.

“Le pregunté si él volvería a La Paz y me dijo que sí. De inmediato decidí regresar. Teníamos invitaciones a los actos de Santa Cruz y los colegas insinuaron que debíamos quedarnos. Yo volví a la Asamblea, pero no todos lo hicieron porque pensaban que sería una sesión de unos 20 minutos. Pero nadie llama a una Asamblea corta sabiendo que la mayoría estábamos en otros departamentos”, contó.

Tras varias gestiones y vuelos retrasados llegó a La Paz al límite de la hora para ingresar al hemiciclo. Al empezar la sesión se dio cuenta que se iba a elegir al Defensor del Pueblo. Que ese fue el motivo de la “descoordinación”.

Fuente: Pagina Siete.

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