Empoderamiento de mujeres a través de inversión en educación

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El empoderamiento de las mujeres a través de la inversión en su nivel educativo trae grandes beneficios en la economía de los países, según un artículo publicado en la página web del Banco de Desarrollo (CAF).

Los números son claros: si las mujeres desempeñaran el mismo rol en el mercado laboral que los hombres (misma tasa de participación, horas de trabajo y cargos ocupados), el PIB global se incrementaría en 28 billones de dólares para el año 2025.

Pero es vital empoderara a las mujeres también con herramientas para promover su ingreso a la economía nacional, y en ese marco ONU Mujeres junto a instituciones de Estado y Cooperación internacional van entregando implementos para fortalecer su actividad en algunas regiones del país.

Un estudio de FAO estima que si las mujeres tuvieran acceso a los mismos recursos que los hombres en el sector agrícola (mejores semillas, fertilizantes y fungicidas), podrían aumentar su rendimiento entre un 20 % y un 30 %.

Dado que las mujeres representan el 43 % del total de los agricultores en el mundo, esto conllevaría a un incremento de la producción agrícola de los países en desarrollo entre un 2,5 % y un 4 %, y reduciría el hambre global entre un 12 % y un 17 %, señala la FAO.

En otras palabras, el empoderamiento de la mujer también está altamente correlacionado con la seguridad alimentaria que afecta aproximadamente a 800 millones de personas en el mundo.

ENTREGA

En ese contexto, PRO-Bolivia, dependiente del Ministerio de Desarrollo rural, y la Entidad de las Naciones Unidas para el Empoderamiento de las Mujeres y la Igualdad de Género (ONU Mujeres), con el financiamiento de la Agencia Italiana para la Cooperación al Desarrollo en Bolivia (AICS), entregaron activos productivos a emprendimientos económicos liderados por mujeres en el municipio de Riberalta.

La entrega busca potenciar el empoderamiento de 163 mujeres, en el marco del proyecto “Mejoramiento de la calidad de vida y empoderamiento de las mujeres del Norte Amazónico» que se implementa en cuatro municipios de esa región del país desde mayo de 2018.

IMPLEMENTACIÓN

A un año de implementación del proyecto en el terreno, son ocho los emprendimientos económicos de mujeres qué están siendo beneficiados. Al finalizar el proyecto, en mayo de 2020, se espera haber beneficiado a un total de 15 emprendimientos productivos de mujeres que trabajen en el procesamiento de frutos no maderables del bosque amazónico.

El apoyo, a través de la transferencia de activos productivos, adecuación de infraestructura, asistencia técnica especializada, desarrollo de producto y marca, y obtención, en muchos casos, del registro de Senasag asciende a un promedio de 270.000 bolivianos por emprendimiento productivo.

Violeta Domínguez, representante de ONU Mujeres en Bolivia, aseguró que este se constituye en un resultado real que permite el empoderamiento económico de las mujeres y de las familias que están a cargo de una jefa de hogar, el fortalecimiento del territorio amazónico y la dinamización de la economía local. Destacó que, en muchos casos, el empoderamiento y la autonomía económica de las mujeres, puede contribuir a romper los círculos de violencia de género.

El representante de la Agencia Italiana para la Cooperación al Desarrollo en Bolivia, Umberto Vitale, señaló la importancia de invertir en las mujeres y de propiciar su avance en términos productivos y económicos, sin descuidar otros aspectos como la participación en la toma de decisiones y la lucha activa contra la violencia de género.

MUJERES Y DESARROLLO ECONÓMICO

Existe un consenso generalizado entre organismos internacionales en que el empoderamiento de la mujer a través de la inversión en su nivel educativo trae grandes beneficios. Más allá de una evidente mejora en la productividad de las propias mujeres -que ya generaría un significativo impacto económico-, está demostrado que incrementaría los índices de nutrición y salud infantil, así como el desempeño educativo de los hijos, señala la CAF.

Con toda esa evidencia, no es de extrañar que numerosos estudios muestren que las estrategias enfocadas hacia la equidad de género reportan un mayor crecimiento económico. De todos modos, y a pesar de la evidencia, a nivel global tan solo el 52 % de las mujeres participa en el mercado laboral frente al 78 % de los hombres; las mujeres realizan el 75 % del trabajo no remunerado en el mundo; y representan el 70 % de la población mundial que se encuentra en situación de extrema pobreza.

El Diario.