Piden a Piñera restablecer relaciones con Bolivia

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La Cámara de Diputados de Chile aprobó una resolución en la que solicita al presidente de ese país, Sebastián Piñera, retomar el diálogo con Bolivia con el objetivo principal de restablecer las relaciones diplomáticas con nuestro país, rotas desde hace 57 años.

La solicitud –que recibió 65 votos a favor, 24 en contra y 31 abstenciones– pretende que el Ejecutivo vuelva a dialogar con el país vecino, luego que el pasado 1 de octubre la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya rechazara la obligación de negociar una salida soberana al mar, como lo buscaba Evo Morales.

Según reporte de medios chilenos, el documento, impulsado por los diputados Gonzalo Winter, Diego Ibáñez (Movimiento Autonomista), Pamela Jiles, Tomás Hirsch, Florcita Alarcón (Partido Humanista), Gabriel Ascencio (DC), Jaime Naranjo (PS), Carolina Marzán, Tucapel Jiménez (PPD), Carmen Hertz (PC) y(PPD), no es posible avanzar en la solución de los problemas políticos con Bolivia si no se restablece el diálogo político internacional, de modo de dar inicio a un nuevo periodo bilateral.

Para ello, se pidió al presidente Sebastián Piñera iniciar un diálogo que tenga como objetivo el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con el Estado Plurinacional de Bolivia, comenzando dicho proceso con el restablecimiento de una embajada en dicho país.

La CIJ, en su sentencia del 1 de octubre del año pasado, estableció una “histórica y clara invocación” a Bolivia y Chile para restablecer el diálogo sobre el enclaustramiento marítimo.

SIN RELACIONES

Bolivia no tiene relaciones diplomáticas con Chile desde 1962, cuando el vecino país desvió unilateralmente las aguas del río Lauca, un curso internacional. A la fecha, ya pasaron 57 años.

Si bien los gobiernos de Bolivia y Chile tuvieron roces diplomáticos por la invasión chilena en 1879, conocida como la denominada Guerra del Pacífico y a consecuencia la pérdida del Litoral boliviano, el tema del desvío del río internacional Lauca fue un aspecto que exasperó el trato entre ambos países.

El Lauca es un río internacional, ubicado entre la zona altiplánica andina de Bolivia y Chile. Inicia en las lagunas de Cotacotani en la región de Arica y Parinacota y desemboca en el lago Coipasa del departamento de Oruro.

A lo largo de los años, los gobiernos de ambos países trataron de reanudar las relaciones diplomáticas. Una de ellas en 1975, cuando los presidentes Hugo Banzer y Augusto Pinochet, ambos militares y dictatoriales, se reunieron en la región de Charaña, frontera de las dos naciones, para iniciar conversaciones que puedan favorecer a los bolivianos y recuperar una salida soberana al océano Pacífico.

Este acuerdo obliga a ambos Estados a “buscar fórmulas de solución a los asuntos vitales que ambos países confrontan, como el relativo a la situación de mediterraneidad que afecta a Bolivia, dentro de recíprocas conveniencias y atendiendo a las aspiraciones de los pueblos boliviano y chileno”.

Para cumplir este propósito, ambos países acordaron la reanudación de relaciones diplomáticas.

Sin embargo, este y otros intentos fueron vanos, porque hasta la fecha ambos países no lograron recuperar las relaciones diplomáticas.

CANJE DE TERRITORIOS

Chile propuso a Bolivia, el 19 de diciembre de 1975, la cesión de una costa marítima soberana, ubicada entre el casco norte de la ciudad de Arica hasta la Línea de la Concordia, unida al territorio boliviano por una franja territorial, igualmente soberana. Sin embargo, en contra sus compromisos previos, Chile introdujo nuevas condiciones, entre ellas el canje de territorios.

Paralelamente, de conformidad con el Protocolo Complementario del Tratado de Lima de 1929, Chile consultó al Perú sobre la cesión a Bolivia de la señalada franja territorial y marítima.

El 19 de noviembre de 1976, Perú manifestó que aceptaba la cesión a Bolivia de un corredor soberano por el norte de la provincia de Arica, a condición de que el área territorial adyacente a la costa de dicho corredor estuviera sujeto a un régimen de soberanía compartida entre los tres países.

Sin embargo, Chile rechazó dicha propuesta y rehusó gestionar la aceptación del Perú al acuerdo boliviano-chileno. Esta postura, sumada a la condición del canje territorial, provocó el estancamiento de la negociación pese a los esfuerzos de Bolivia por proseguir con la misma.

Ante esa situación, en marzo de 1978, Bolivia no tuvo más alternativa que romper relaciones diplomáticas.

Desde entonces, los gobiernos de turno de ambos países tuvieron tímidos acercamientos, el último antes del juicio en La Haya, fue la agenda de 13 puntos trabajada en la primera gestión de Michelle Bachelet y Evo Morales, agenda que sin embargo, fue congelada en la primera gestión de Sebastián Piñera, posterior a lo cual Bolivia presentó la demanda contra Chile para dialogar por un acceso soberano al mar, y después de cinco años La Haya falló contra Bolivia y rechazó los derechos expectaticio.

Sin embargo, la CIJ, en su sentencia del 1 de octubre del año pasado, estableció una “histórica y clara invocación” a Bolivia y Chile para restablecer el diálogo sobre el enclaustramiento marítimo.

El Diario