Mujeres toman La Paz con gritos de lucha, sahumerios y batucadas

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Minutos antes del mediodía de ayer, Carla Guzmán llegó a la plaza del Multifuncional de la Ceja de la ciudad de El Alto para encender un brasero y realizar un sahumerio. Mezcló ajo, mirra, incienso blanco, negro y otros insumos, y el humo se apoderaba del sector.

En el lugar, grupos de activistas cantaban al ritmo de batucadas, mientras decenas de mujeres se concentraban para participar en la Gran Marcha por el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, que se recordó el domingo 8 de marzo.

Muchas de las mujeres vestían de negro. Algunas llevaban pañoletas lilas, color internacional del movimiento por la igualdad de derechos, y el tono que usaron las activistas en la marcha de Washington a favor de la Enmienda por la Igualdad de Derechos en 1978.

“Estamos convocando a la marcha en conmemoración del 8 de marzo y por todas nuestras muertas y asesinadas por violencia patriarcal”, dijo la representante de la Articulación de Mujeres y Feministas Pluridiversas de La Paz y El Alto, Andrea Terceros. Añadió que esta actividad se realizó por cuarto año consecutivo en el país y que cada vez suman más fuerza.

En el inicio de la marcha participaban grupos de mujeres activistas que luchaban por la igualdad de condiciones laborales, sexuales y en la sociedad.

Mientras las activistas se organizaban, Guzmán aprovechaba el momento para convocar a las mujeres para hacerse una limpia energética con bracero y una pluma que sostenía en sus manos. Inmediatamente muchas de ellas realizaron filas para acceder al ritual.

“Realizamos esta limpia porque queremos que las malas energías se transmuten y sirvan para crecer, evolucionar y sostener nuestro discurso como mujeres y como hombres en el cotidiano. Eso se logrará haciendo, no sólo hablando”, sostuvo Guzmán.
Activistas se meten dentro de bolsas para representar a las víctimas de feminicidios.
Foto:Freddy Barragán / Página Siete

Cuando la gente se aglutinó en el lugar, la marcha comenzó a descender desde la Ceja por la carretera antigua, llegó a La Portada, bajó por la avenida Kollasuyo. “A la huelga compañera, no vayas a trabajar, que el Estado nos masacra y no vamos a callar”, con ese tipo de cánticos de protestas, las más de 300 personas bajaban rumbo al centro paceño.

“Señor, señora, no sea indiferente, están matando a las mujeres en la cara de la gente”, gritaban, mientras los vecinos salían a sus puertas para observar la movilización. “No es coronavirus, es el patriarcado, que con su violencia nos está matando. Son una pandemia, los feminicidios, que el Estado encubre y mantiene impunes”, cantaban.

Según Gabriela Blass, otra de las activistas, en Bolivia los feminicidios están en aumento. Dijo que hasta el momento se registraron 28 asesinatos contra las mujeres. “Esto es alarmante”, dijo e indicó que “por eso se debería declarar una alerta porque no hay justicia”.

Añadió que la Ley 1173 de Procedimiento Penal hace que los feminicidas queden impunes y salgan en libertad. “Pese a que se solicitó el cambio de esta norma, hasta la fecha no se modifica”.
Realizaron un conteo en la puerta del Cementerio.
Foto:Carlos Sánchez / Página Siete

No se aplican también las normas en favor de las mujeres, por ejemplo la Ley 348, ya que no cuenta con un reglamento y tampoco se cuenta con un presupuesto para la atención de casos de violencia. “No hay ni un juez especializado en el área, hay juzgados anticorrupción y contra la violencia a la mujer”, enfatizó.

En la movilización también participaron los familiares de las víctimas de feminicidio, quienes esperaron a la marcha en la puerta del Cementerio General, donde se recordó a todas las mujeres que fueron asesinadas.

En el lugar, mientras una gritaba el nombre de cada una de las víctimas, los asistentes respondían: “Presente”, como símbolo de que la mujer está esperando justicia. “Ellas están con nosotras y nosotros estamos luchando por ellas”, sostuvo.

La marcha descendió hasta la plaza Eguino, ingresó por la Montes y entró a la Plaza Mayor de San Francisco, donde otro grupo de mujeres artistas se metieron dentro de unas bolsas de plástico para representar cómo son abandonadas las víctimas de feminicidio.

Blass también aseguró que la marcha es también para exigir mejores condiciones de trabajo en Bolivia. “La brecha salarial es del 47% y también existen una serie de vulneraciones al derecho laboral, como el acoso laboral y sexual que hasta está normalizado. Hay bastantes despidos injustificados que incluso tratan de tapar el acoso sexual”, dijo.

La actividad concluyó en la plaza del Estudiante, donde todos los sectores pidieron al Estado aplicar las normas para sancionar los casos de violencia y feminicidios.

“Evo, Mesa, Añez, partidos patriarcales. Se han aprovechado de las luchas sociales”, fue también una de las consignas de la marcha. Según las asistentes, fue una de las movilizaciones más masivas de los últimos años para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.

La Política empañó la protesta

Una de las representantes de los familiares de víctimas de feminicidio aseguró que la marcha se empañó con el tema político. “Participamos en la movilización, pero no estamos de acuerdo con el manejo político que realizan (varias personas)”, dijo Rosario Méndez, familiar de una víctima de feminicidio.

Aseguró que los organizadores les pidieron que se acoplen al grupo de los familiares de víctimas de Senkata. “Nuestra lucha es por las víctimas de feminicidios, no por otro tema. No queremos mezclar”, dijo Méndez.

Pagina Siete.