Ningún hospital público tiene un área para arenavirus en La Paz

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En el departamento de La Paz ningún hospital público está preparado para atender los casos de arenavirus, un mal que ya cobró la vida de tres personas. Ante esa situación, el Servicio Departamental de Salud de La Paz (Sedes) realiza encuentros con los directores de los establecimientos del sistema público y de la seguridad social para identificar en qué nosocomios se puede instalar centros de atención de este tipo de enfermedades.

“No hay un hospital público para atender casos de arenavirus (…) Supuestamente el Hospital del Norte tenía todo para funcionar como un centro de referencia porque el anterior Gobierno le habría dotado todo el material; pero, cuando fuimos a hablar con el director (Augusto Mamani), nos dijo que todo el equipo y el material se fue con el último caso sospechoso”, aseguró en una entrevista con Página Siete la responsable del Programa de Vigilancia Epidemiologica del Sedes, Claudia Salazar.

La experta indicó que no se tiene la certeza si se atendieron o no casos de arenavirus en el Hospital del Norte. “No hay documentos de ingreso ni de salida”, sostuvo y aclaró que en la actualidad “no hay una sala” para atender un nuevo brote.

El año pasado, Gabriela Montaño, entonces ministra de Salud, sostuvo que el hospital alteño sería un centro de referencia para atender casos sospechosos de arenavirus. Con ese fin, el anterior Gobierno llevó un equipo médico, pero el personal indicó que faltaban material e insumos.

La supuesta implementación de este centro se desarrolló durante el primer brote de la enfermedad en el norte de los Yungas de La Paz. En ese tiempo, cinco personas fueron transmitidas con el virus, tres perdieron la vida y dos sobrevivieron.

Según Salazar, con ese primer “brote”, el anterior Gobierno tomó medidas, pero de forma muy hermética. “Las capacitaciones que se realizaron anteriormente fueron para personal que no sabemos si siguen trabajando”, sostuvo la experta.

Este medio visitó el miércoles el Hospital de Norte de El Alto, donde el personal contó que no reúne condiciones para atender un caso de esa naturaleza. “No tenemos nada, ni siquiera una cama”, dijo un galeno que prefirió guardar su nombre en reserva. “La sala que fue habilitada para ello está cerrada”, aseguró otro de los profesionales.

Actualmente, el Sedes realiza todas las gestiones para crear centros de referencia del sistema público y privado para tratar este tipo de enfermedades. “En ese sector hay maestros y personal de la ABC que están asegurados”, añadió.

“Estamos trabajando arduamente para ello y esperemos que lo antes posible se cuente con una norma que indique incluso a dónde acudir en caso de presentarse un nuevo brote”, dijo. Señaló que si se presentan otros casos antes de tener los establecimientos listos, se los derivará a la Clínica Agramont, donde el personal manejó el último brote con éxito.

El martes, el ministro de Salud, Aníbal Cruz, informó que una mujer (27 años) embarazada con nueve semanas dio positivo al virus. Su hijo de siete años es un caso sospechoso. Ambos fueron internados en la Clínica Agramont y en el Hospital del Niño, respectivamente. Ante esa situación, el Gobierno declaró alerta epidemiológica por arenavirus.

Ayer, Salazar explicó que los dos pacientes están “en buenas condiciones” e incluso están con la probabilidad de salir con alta hospitalaria. La especialista explicó que ambos deben ser monitoreados de manera rigurosa.

“Por la gestación, la señora estará catalogada como alto riesgo obstétrico y será monitoreada de forma constante en su población. Haremos además un análisis del líquido amniótico para descartar que exista un virus”, indicó la experta. Añadió que tal vez hoy se conozca si el pequeño tiene o no el virus.

Destacó además que quizá el niño reciba antes su alta médica, pero con la condición de que su papá haga el control de su salud. Puntualizó que el personal de Salud hará un seguimiento a 30 médicos que estuvieron en contacto con el niño y su mamá.

Antecedentes y las tareas de prevención

Estudio El personal del Sedes realizará una investigación de los roedores para ver su hábitat y cuál es su rutina. Después, la institución dará recomendaciones a la población sobre el vector.
Desratización En los próximos días se hará una incursión al sector para realizar una desratización en el área peridomiciliaria. No se eliminará a todos los roedores.
Evaluación Se realizará una evaluación y se hará una caracterización del último brote en los Yungas de La Paz.
Investigación Aún se realiza una investigación para identificar a los contactos de la familia y comunidad.
Recomendación Se sugiere a la población que evite ingresar al área selvática, ya que es hábitat del roedor.

Pagina Siete.