La oposición rechaza el PGE 2023 por centralista, el MAS, por una obra

El Presupuesto General del Estado (PGE) 2023 fue rechazado por la oposición bajo el argumento de ser “demasiado centralista y endeudador”. Mientras tanto, en el MAS dijeron que repelieron la norma por la falta de explicación sobre una obra de construcción de un complejo farmacéutico.

La madrugada de ayer, el Proyecto de Ley 006/2022 fue rechazado por el pleno de la Cámara de Diputados, luego de un debate de casi 20 horas por 68 votos en contra y 44 a favor.

“Comunidad Ciudadana (CC) ha sido unánime en rechazar este PGE porque responde a un modelo de desarrollo económico que nosotros consideramos prebendalista, extractivista, hipercentralista, populista e hiperestatista, que además genera hipercorrupción, sobre esa base hubo unanimidad en CC, de que tenemos que cambiar el modelo para que no tengamos dificultades insuperables como país el próximo año”, dijo el diputado de CC Carlos Alarcón.

En la misma línea, el diputado de Creemos Erwin Bazán indicó que el PGE fue rechazado por considerar que el mismo profundizará el déficit fiscal del país.

“El proyecto fue rechazado por 68 votos, fundamentalmente por tener características centralistas, por profundizar el déficit fiscal y por ser un PGE estatista, entre otras consideraciones”, indicó.

Más contundente fue el asambleísta de CC José Luis Porcel, quien dijo que el proyecto del PGE muestra un desequilibrio en los gastos corrientes del nivel central, los cuales representarían casi la mitad de todos los gastos. Indicó que el proyecto del presupuesto pone en riesgo las regalías de las regiones al autorizar a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos la titularización de sus ingresos futuros.

“Es un presupuesto altamente concentrado en el gasto corriente del sector público, de hecho, el 48% de los gastos, casi la mitad del total de los gastos se va en sueldos y salarios, beneficios y compra de bienes. Segundo, ante la desesperación de no tener dinero, el Gobierno quiere que se titularicen los ingresos futuros por la venta de hidrocarburos, para obtener recursos para exploración y explotación, pero si estos proyectos no funcionan, como no funcionaron en 16 años, esto significaría que las regalías para las regiones bajarían”, explicó el diputado de CC.

Además, el asambleísta expresó su preocupación por la emisión de bonos soberanos de hasta 2.000 millones de dólares, misma propuesta que fue formulada en el presupuesto de este año y de la cual sólo se pudieron colocar 850 millones de dólares.

“Este año el Gobierno instruye en el presupuesto que se emitan bonos por 2.000 millones de dólares, solamente se consiguieron 850 millones y a una tasa de 7,5%, como no pudo conseguir más dinero, solicitó, en la reformulación del PGE que el Banco Central de Bolivia preste 15.000 millones de bolivianos más”, agregó.

En el caso de los legisladores del MAS, el principal motivo del rechazo, dejando de lado las pugnas políticas, fue la falta de explicación sobre proyectos que supuestamente habrían sido retirados del proyecto del PGE y que beneficiarían a las regiones.

“Tenemos dudas sobre el presupuesto para algunos proyectos que han sido retirados. Es el caso del Complejo Farmacéutico en Cochabamba y para el cual estaba presupuestando 111 millones de dólares. Ahora ya no dice de manera específica qué se hará en Cochabamba, sino en Bolivia”, observó el diputado del ala evista del MAS, Héctor Arce.

Preocupados por el rechazo

El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, expresó ayer en una conferencia de prensa, su preocupación por el rechazo del proyecto de Ley del PGE en la Cámara de Diputados.

“No es posible ni razonable pensar que no se apruebe el PGE 2023 porque nosotros hemos mostrado el día de ayer (el miércoles) técnicamente la coherencia de este presupuesto y obviamente se ha manifestado que hay un tema estrictamente político y no un tema técnico”, declaró.

Montenegro agregó que la no aprobación del PGE 2023 va en desmedro de varias entidades estatales y subnacionales, como municipios, gobernaciones y universidades, que se verán perjudicadas en sus actividades en la próxima gestión.

“No quisiéramos pensar que hay una especie de boicot a la gestión de nuestro Presidente Luis Arce Catacora, confiamos en que los asambleístas van a hacer una reflexión y tomar conciencia de la importancia del PGE 2023 aprobado, que tiene que entrar en funcionamiento en enero del próximo año”, remarcó Montenegro ante la consulta sobre si consideraba que existían móviles políticos en la votación que ayer en la madrugada realizaron los diputados.

Con relación a la observación de uno de los diputados del oficialismo que dijo que el proyecto de PGE 2023 no consideraba la inversión de la industria farmacéutica en Cochabamba, Montenegro recordó que en diferentes intervenciones de socialización que realizó el Ministerio de Economía se mencionó el proyecto industrial en cuestión.

Pagina Siete

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