Cierre de empresa deja sin empleo a 150 trabajadores

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Los trabajadores piden al Ministerio de Trabajo definir el derecho propietario de la empresa, para su posterior reactivación.

La pugna entre los trabajadores de la quebrada empresa Hitrabol y el socio inversionista provocó el cierre de esa unidad productiva afectando a 150 obreros que exigen a las autoridades del Ministerio de Trabajo, definir el derecho propietario de la fábrica para su posterior reactivación.

El vicepresidente de Hilandería de Trabajadores Bolivia (Hitrabol), Ramiro Suzaño, explicó que tras la quiebra de la empresa, los trabajadores buscaron un socio quien de acuerdo al convenio suscrito se comprometió a inyectar 6.5 millones de dólares para cancelar las deudas del pago a las AFPS, Caja Nacional de Salud, créditos del Banco Productivo, además de dobles aguinaldos, incremento salarial y otros beneficios sociales, que eran devengados tras la quiebra de la empresa.

“Hemos tenido problemas de administración por denudas de AFPS, CNS, dobles aguinaldos y sobre todo la competencia desleal de la ropa usada, lo que hizo insostenible la empresa, lo que obligó a buscar un socio estratégico como el señor Víctor Gutiérrez, quien se subrogó la deuda de 6.5 millones de dólares y el compromiso de reactivar la empresa, sin embargo, hasta la fecha no ocurrió eso y por el contrario pretende adueñarse de la empresa, dejando en la calle más 150 trabajadores”, dijo.

CONFLICTO

El conflicto data desde el 2015, cuando el señor Víctor Gutiérrez asume el control de la empresa, después de la firma del convenio, empero no cumplió el pago de las deudas, menos el convenio firmado entre partes.

“Ante el incumplimiento del contrato y tal como establece una cláusula, los trabajadores hemos vuelto a tomar la empresa, empero el jueves pasado Gutiérrez avasalló el predio y contrató a otros obreros que pretenden adueñarse de la empresa”, explicó.

Armando Mamani, trabajador de Hiltrabol, denunció que con el ingreso de Gutiérrez, no se cumplió el convenio de reactivar la empresa y por el contrario debe dos sueldos, el aguinaldo, incremento salarial, pago a las AFPS, CNS y otros beneficios a 130 trabajadores.

Por su parte, Jacinto Choque concluyó señalando que los trabajadores demandan a Víctor Gutiérrez Siles, el cumplimiento del convenio suscrito el 2015 en el que se comprometió a inyectar los 6.5 millones de dólares, pagar a las AFPS, Caja de Salud, beneficios sociales, caso contrario que la empresa sea revertida a manos de los trabajadores de Hiltrabol.

El representante de los trabajadores denunció que el jueves pasado, un grupo de personas presuntamente encabezadas por Víctor Gutiérrez, tomaron por la fuerza los predios de la empresa Hitrabol, ubicados en la zona Pucarani sector Senkata de El Alto, poniendo en riesgo la posibilidad de reactivar la empresa.

RECHAZAN DENUNCIAS

Por su parte, el aludido empresario Víctor Gutiérrez Siles, desvirtuó todas las denuncias al señalar que el 2015 firmó un contrato de compra – venta de la empresa Hiltrabol y que ahora cambió el nombre de razón social a Hilbocril Textiles SRL, con registro en Funda Empresa y que por el contrario fue él la víctima de avasallamiento, por parte de los ex trabajadores de la textilera.

“No son ciertas las denuncias, Hibocril es una empresa legalmente establecida, quienes avasallaron los predios fueron los trabajadores”, dijo.

Admitió que en la actualidad existe una deuda pendiente del contrato firmado el 2015 como el pago a las AFPS, CNS, beneficios sociales, salarios, dobles aguinaldos, además de la promesa de inyectar los 6.5 millones de dólares para reactivar la textilera.

“Hasta el momento ya se pagó el 70 por ciento de la deuda, estamos hablando de aproximadamente 3 millones de dólares. Pero quiero aclara que fue una compra – venta y no es como dicen los trabajadores, por lo tanto yo compré la empresa con sus deudas, ahora claro existen problemas como en cualquier empresa, pero estoy de acuerdo a negociar y esperé ese plazo de diez días para negociar”, informó.

Finalmente aclaró que no se trató de un avasallamiento y que, por el contrario, fueron los trabajadores, quienes tomaron la empresa en procura de hacerse cargo de la producción.

“Serán las autoridades judiciales que definan, quien tienen la razón. Ellos me han transferido la empresa fue una compra – venta”, concluyó Gutiérrez.

El Diario