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Testigo presencial desmiente haber cambiado de versión en juicio

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UNO DE LOS MOMENTOS DE LA RECONSTRUCCIÓN DE LOS HECHOS.

La brasileña Laureana T. M., testigo presencial de la muerte de Andrea Aramayo, desmintió haber cambiado de versión en el juicio donde se sentenció a William Kushner a 30 años de privación de libertad acusado por feminicidio y ratificó que la joven perdió la vida por una caída.

Laureana, quien fuera mesera del pub Mongos, en una entrevista con el periodista Juan Carlos Arana, en su programa Posdata, aseguró que la versión que sostuvo en el juicio contra Kushner fue la misma que dio en la reconstrucción de los hechos de la noche del martes 19 de agosto de 2015.

La joven que retornó a su país, recordó que ese 19 de agosto, Andrea llegó a Mogos a las 19.00 horas aproximadamente y al promediar las 3 de la madrugada empezó una pelea con William al que no dejaba salir del lugar, sosteniéndolo de su ropa.

Ante esta situación, personal de seguridad de Mongos intentó separar a la que fuera pareja por más de seis meses y Laureana se quedó con Andrea evitando que salga, mientras William abandonaba el lugar. Pasaron unos minutos Laurena pidió a otra persona de seguridad para que resguarde a Andrea, mientras ella salía a ver si William ya se había marchado.

“Yo estaba ahí mirando, William estaba en su auto, sus amigas caminando, Andrea bajando la calle corriendo, pero cuando ella salió, el auto ya estaba en movimiento. Ella cayó en la calle, yo llegué, la miré y tenía los ojos cerrados pero no había sangre. La sangre salió después por su nariz y por su sien, y eso que dicen que las llantas pasaron por su cuerpo no es cierto”.

“Yo lo juro por mis niños y por Dios que William nunca intentó escapar, cuando Andrea estaba en el piso, él frenó su vagoneta un poco abajo, pero retrocedió y se quedó al lado de Andrea, salió de la vagoneta y quería alzarla para ponerla en su auto, yo le dije que no la toque y no dejé que nadie la toque más bien pedí que llamen una ambulancia”.

“Después, un amigo de Andrea, que estaba muy ebrio, llegó y empezó a gritar y golpear a William diciéndole ‘tú has atropellado a mi amiga‘. La Policía llegó después y él les dijo que William había atropellado a su amiga, yo aclaraba que no fue así y la gente no me escuchaba”, relató.

RECONSTRUCCIÓN

Laureana aseguró que esa misma versión la dio en la reconstrucción de los hechos y el juicio.

Aseguró que el día de la reconstrucción las autoridades convocaron a todos los que estuvieron esa noche, por lo que llegó al lugar a las 20:30 horas, y al igual que sus compañeros fue subida a un segundo piso de Mongos.

Recuerda que cuando eran las seis de la madrugada, las autoridades dijeron que la reconstrucción ya había terminado, sin embargo ella no dio su versión y pidió ser escuchada.

“No había bajado para la reconstrucción y les dije: ustedes no me escucharon, y recién bajé a dar mi versión. Ellos no estaban dejando que participe, todos hablaron y yo a las 6 de la mañana recién bajé”, recordó.

La joven brasileña aseguró que nunca tuvo contacto alguno con familiares ni abogados de William Kushner. “Eso que dicen que Laureana confesó que era hostigada es una gran mentira, yo nunca confesé nada. No conozco a nadie de la familia de William”, sostuvo.

Recordó que cuando aguardaba ser convocada a la reconstrucción, veía las cosas de la ventana y la abogada que patrocina a la familia de Andrea la observaba todo el tiempo y la señalaba sin saber lo que decía.

Asimismo, refirió que alguien se le acercó y le dijeron que confesara que William atropelló a Andrea pero no lo hizo porque no era cierto.

“Alguien quería que yo diga que Andrea estaba delante de Mongos y que William estaba en su auto, cuando él miró a Andrea él aceleró y atropelló a Andrea, pero eso no es verdad y yo no lo puedo decir”, dijo.

JUICIO

La joven que volvió a su país hace algunos años, apuntó que su mamá vivía en Bolivia hasta enero de este año, y fue ella quien le informó que había llegado a su casa una citación para que participe del juicio, por lo que volvió al país solo para dar la versión de los hechos.

Ya en juicio –dijo– las abogadas que patrocinan a la familia de Andrea, decían todo el tiempo que estaba mintiendo, hasta que no pudo más y empezó a llorar.

“Le dije al juez que ya no soportaba eso y empecé a llorar de miedo porque primero no soy de Bolivia y ellas querían mi dirección, yo no quería dárselos pero el juez me obligó. Tenía miedo porque mi madre tiene problemas de corazón y cabeza, ella estaba saliendo de una cirugía. Cuando le dije a mi mamá que ellos me obligaron a dar su dirección, se asustó, empezó a llorar y quería cambiar de casa porque estaba de miedo. Me sentí amenazada cuando pidieron mi dirección, porque antes de irme recibía llamadas y hablaban cosas que no comprendía por eso tuve que cambiar mi número, porque las llamadas eran constantes”, relató.

Recordó que por más de tres años trabajó en una tienda de ropa, a la que la señora de Mujeres Creando nunca ingresó, sin embargo, después de la muerte de Andrea ella fue a visitar el lugar.

“Me sentí amenazada, hablé con mi jefa, le dije que la mujer estaba ahí por mí y me fui, dejé a otra amiga en mi lugar. Eso hablé en el juicio, dije que ya no soportaba más porque yo tengo mis hijos y temía por su vida, las abogadas me dijeron que estaba mintiendo y que me iban a procesar”, refirió.

Aclaró que ella dijo las cosas como pasaron porque vio todo, y a diferencia de las otras personas que participaron de la reconstrucción de los hechos, ella no había bebido.

“Yo no tengo culpa de nada, me forzaron a asumir una culpa que no tengo, porque dijeron que estaba mintiendo, creo que me procesaron por falso testimonio, pero yo no puedo decir algo que ellas quieren que diga, que Andrea fue atropellada y eso no es cierto”, dijo.

CONDENA

Después de más de cinco años de iniciado el proceso, la noche del 24 de septiembre, el Tribunal Séptimo de Sentencia dispuso una condena de 30 años sin derecho a indulto contra William Kushner Dávalos, acusado por el feminicidio de Andrea.

Al salir de la audiencia, Paola Barriga, abogada que patrocina a la familia de Andrea, aseguró que en los años de juicio se demostró con testigos que sí existió el delito de feminicidio y no un accidente de tránsito como se quiso hacer creer.

“Su principal testigo que decía que Andrea Aramayo se había agarrado de la ventana (del vehículo), que ella había corrido al lado del vehículo, lloró y dijo que había sido amenazada (…) hoy se comprobó que existió un feminicidio”, aseguró la abogada.

La madre de Aramayo, Helen Álvarez, dijo: “No puedo decir que me siento feliz porque no la voy a recuperar a mi hija, lo que sí digo es que se ha hecho justicia; mi hija ha hablado con su cuerpo y los jueces la han escuchado”.

Después de la sentencia, la exesposa de William Kushner, Rita Martínez, advirtió que la sentencia de 30 años por feminicidio al padre de sus hijos obedece a la presión de un grupo feminista que quiere usar el tema como un trofeo. Mujeres Creando, por su lado, respondió con discursos ideológicos sobre el caso.

En la oportunidad, en entrevista con radio Compañera, Martínez reafirmó que el padre de sus dos hijos, de nueve y once años, es inocente y no cometió feminicidio contra Andrea Aramayo, tal como sustentó el colectivo feminista del cual es parte Helen Álvarez, madre de la víctima fatal.

“Van a utilizarlo las feminazis de Mujeres Creando a William como un trofeo y el padre de mis hijos no va a ser trofeo de nadie”, expresó.

El Diario

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