Algunos padres no soportan frustración

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El pasado mes se han conocido de más de cinco casos de infanticidio o tentativa de ese delito, abuso sexual y maltrato infantil por parte de progenitores en contra de sus propios hijos, esta conducta violenta de acuerdo a la doctora en psicología, Rosario Larrea, responden a la frustración que los padres al no haber planificado y deseado traer niños al mundo.

Los datos estadísticos de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) dan cuenta que un alto porcentaje de progenitores adolescentes o mayores implicados en infanticidio, abandono y violencia en contra de menores es frecuente.

“En estos casos se trata de padres que no planificaron traer niños al mundo, para ellos sobre todo adolescentes se trata de un descuido, de una metida de pata como lo llaman en términos populares el haberse embarazado, por lo tanto la reacción de estas personas es desquitarse con sus propios hijos, porque ven en ellos como el resultado de su fracaso de su frustración de su vida, al ser una proyección de ese fracaso. Pero esta conducta genera algo peor, como es naturalizar la violencia, con la que esos niños actuarán cuando sean jóvenes”, detalló Larrea.

Mientras que en el caso de los padres adultos, muchas veces son las madres que están más tiempo con sus hijos o el mismo padre, descargan toda su furia y frustración hacia los más débiles, como son sus hijos, como una respuesta a esa falta de planificación que ocasiona frustración, porque para ese grupo de personas sus hijos están vistos como producto de su fracaso.

Para Larrea, muchos de los casos de madres violentas en contra de sus propios hijos e hijas, sobre todo cuando se quedan solas en la manutención de sus descendientes por el abandono de su pareja, existe el riesgo de que la conducta de esas madres en contra de sus hijos es violenta, “porque que en sus hijos el rostro de quien me causó daño, abandono y frustración, enseñándose con sus hijos o hijas porque es la forma de tratar de acabar con ese otro”, explicó.

Para la doctora en psicología la consecuencia de generar violencia en contra de los hijos, puede lograr respuestas pasivas o activas a futuro de esos niños, cuando se conviertan en padres. Los hijos e hijas de padres violentos, responderán de adultos a dos polos extremos.

“Por una parte esos niños que crecen con padres violentos, serán de adultos replicadores de violencia y crueldad, identificando a esta actitud como reacciones activas. Mientras que el segundo grupo de las víctimas que crecen en violencia, responderán a una conducta pasiva, sometida, pero que a la larga pueden ser las personas de más alto riesgo, porque pese a una conducta pasiva, si bien acumulan sus frustraciones y malestares, en un momento dado podrían tener una actitud mucho más violenta que sin dudar cometan feminicidio, infanticidio o asesinato de otras personas”, advirtió.

En el casos de las personas pasivas, si bien se acostumbraron a vivir en violencia, cuando son jóvenes o mayores, buscarán a alguien que los agreda, que los someta a la violencia, “siendo mujer, buscará una pareja y padre violento, maltratador y de paso lo aguantará porque está acostumbrada a la violencia, es pasiva porque concibe su vida solo en violencia”, explicó.

Pero dicha personas pasiva, si bien puede aguantar un tiempo en determino momento reacciona de la forma más violenta, aunque el tema que genera esa reacción, no sea de importancia, “son el caso de mujeres que en una discusión, matan a sus esposos, cuando jamás tuvieron una reacción violenta y siempre eran sumisas, bomba de tiempo que no se sabe cómo reaccionará, al ser criados en un hogar violento carentes de afectividad. En el caso de hombres que generan feminicidio, son algunos casos de personas dependientes de su pareja, pero no es que las quieran y como no pueden vivir sin ellas las matan y no las dejan vivir, por su carácter posesivo”, concluyó.

El Diario.