De 12 MM de hectáreas que faltan sanear en el país, 6 MM tienen conflictos en estallido

De 12 millones de hectáreas pendientes de saneamiento y titulación en el país, 6,7 millones se encuentran paralizadas por conflictos que comenzaron a estallar. Sobreposición con machas urbanas, de límites o de asentamientos son parte de algunos de los problemas que datan de hasta 20 años atrás.

“Tenemos un sinfín de problemas por sobreposiciones, tierras que están años esperando la titulación, comunidades asentadas hace tiempo, pero de repente aparece otro dueño; otras que están en zonas paralizadas. No son recientes, son de 10, 15 o 20 años”, afirma Jhaneth Condori, una de las dirigentes que llegó a La Paz con la marcha de campesinos del oriente, la semana pasada.

Dice que si alguien juntaría sus casos con la de sus compañeros podría entender el mal trabajo del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) y los negociados con la tierra.

Según el INRA, solo en 2021, el presidente Luis Arce logró firmar 25.045 títulos de propiedad para pequeños productores de todo el país. El titulo más antiguo tenía 21 años esperando la firma, el más nuevo, cuatro. Se priorizó a este sector porque los “pequeños productores o las bases del Pacto de Unidad” no tienen dinero suficiente para hacer seguimiento.

Yandira Racua es dirigente de la comunidad Momoqui, de la provincia Ballivián del Beni. Más avezada se atreve a mostrar las actas y respuestas del INRA y a afirmar que es una luchadora del Proceso de Cambio, pero aclara que pertenece a los originarios del lugar. “Para nosotros no hay solución. Por encima de nosotros se les da a los hermanos Interculturales… ya no sabemos si decirles así porque un hermano no causaría daño”, cuestiona.

Dice que su comunidad se asentó antes de 2010, después de un congreso que hubo en Riberalta, durante el gobierno “del hermano Evo Morales”. “El mismo INRA nos indicó qué sitios estaban libres para asentamientos”.

En 2012 lograron que su trámite para sanear su tierra ingrese al INRA, pero la respuesta les llegó años después, en una resolución que indica que sobre la tierra que habitaban ya cursaba una solicitud de asentamiento anterior que ya tenía autorización. Aunque trataron de anularla, la respuesta fue: “se sugiere que la comunidad solicite una reubicación”.

Juan Pablo Chumacero, de la Fundación Tierra, en su artículo “Conflictos por la tierra y el Estado cautivo”, indica que el nudo de los conflictos y tomas violentas está en la distribución de las tierras. “En los últimos años, el Gobierno autorizó alrededor de 1.400 asentamientos de comunidades campesinas e interculturales, sin respetar las normas que establecen que se debe priorizar a la población campesina e indígena del lugar”.

Explica que, al contrario, las tierras disponibles de todo el país son otorgadas privilegiando intereses y prebendas políticas. Esto es lo que genera una “demanda artificial de tierras”, en la que las organizaciones afines al gobierno pretenden aprovechar para hacerse con más tierras, fomentando el tráfico ilegal.

“Hemos firmado varias actas de unidad con los Interculturales, pero no se dan porque ellos se llevan la batuta. Tienen diputados, senadores, gente con poder en todos los ministerios. Los campesinos, a pesar de haber luchado por el proceso, no tenemos esto”, sostiene Racua.

Aunque en el país hay 12,7 millones de hectáreas por sanear, al estar 6,7 millones en conflicto y otras 4,4 millones en proceso de saneamiento, solo quedan 1,5 millones de hectáreas para distribuir. La cantidad es insuficiente para los 9,4 millones de hectáreas que, según el INRA, son demandadas por los Interculturales, los campesinos, los pueblos indígenas, las comunidades afrodescendientes y otros sectores.

La demanda de tierra es cada vez mayor, lo que hace que la pelea por la tierra esté en pleno estallido, en una escalada de violencia que es clara en Santa Cruz. Al no haber tierras, las tomas violentas y avasallamientos se centran en las propiedades en conflicto, zonas forestales, tierras fiscales no disponibles e incluso propiedades privadas dedicadas al agro, donde hay hasta más de cuatro actores pugnando.

“Necesitamos cerrar el saneamiento a través del diálogo y no con la violencia y medidas de hecho. Lo único que se logra es retrasar el saneamiento y distribución”, afirmó el director nacional del INRA, Eulogio Núñez.

Datos sobre la titulación en Santa Cruz

Departamento • Santa Cruz tiene una superficie de 37,06 millones de hectáreas. 35,7 millones hectáreas son objeto de saneamiento.

Restricción • 21 millones de hectáreas son tierras fiscales no disponibles, como parques nacionales, reservas forestales, áreas protegidas y proyectos estratégicos estatales.

Saneamiento • Según el INRA, el 90% de las tierras de Santa Cruz ya están saneadas y tienen derecho propietario.

Distribución • El 19% de estos predios está en manos de los grandes y medianos empresarios, el 16% pertenece a pueblos indígenas

Organizaciones • Los campesinos, los interculturales y pequeños agricultores tienen -también- un 16% de la tierra.

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Las manchas rojas correspondes a las áreas en conflicto. Rendición de cuentas INRA

¿Quiénes son los que llegaron a La Paz?

El 1 de agosto, después de 29 días de camino, una marcha del oriente arribó a la sede de Gobierno para exigir hablar con el Presidente y presentar sus demandas. Con banderas y carteles afirmaron ser habitantes de la Chiquitania, de Guarayos y Rurrenabaque, entre otras regiones de Santa Cruz y Beni.

Los indígenas y originarios chiquitanos y guarayos negaron ser parte del grupo y los acusaron de ser los Interculturales del MAS, que avasallan sus territorios. Desde el MAS, varias autoridades desconocieron su dirigencia indicando que eran sectores afines a la derecha. Pero, ¿quiénes eran en realidad?.

“Somos la Federación Única de Trabajadores Campesinos Apiaguaiki Tüpa de Santa Cruz”, señaló el secretario ejecutivo, Franklin Vargas.

Si bien sostienen que son parte de las organizaciones sociales del bloque oriente del MAS, aclara que no son los Interculturales. Por cinco días instalaron una vigilia en afueras de la Vicepresidencia y los alrededores de Plaza Murillo.

Ante las protestas que se masificaron con bloqueos en el oriente, y en los que hubo enfrentamientos, la viceministra de Comunicación afirmó que los verdaderos dirigentes estaban en Santa Cruz y que se habían reunido con el Presidente. En menos de 24 horas, el viceministro de Tierras, Ramiro Guerrero, salió ante los medios para invitar a los movilizados al diálogo, reconociendo a los dirigentes como parte del MAS.

“Después que no quieran usarnos para elecciones”

El secretario ejecutivo de la Federación Regional Corredor Norte, Edwin Arce, señaló que en el conflicto hay cálculos políticos. Dijo que saben que desde el gobierno, por esta marcha, se quiere poner a “la congeladora” a sus dirigentes. Añadió que de ser así, las bases quitarán su apoyo al gobierno.

“Si los van a poner al congelador, van a tener que hacer lo mismo con todos los campesinos y nos vamos a quedar ahí. Seguro van a querernos para las elecciones, porque somos votos, porque hacemos las concentraciones… para eso les servimos. Pero cuando pedimos nuestros derechos, nos dicen que somos de derecha, que somos opositores”, reclamó.

Fuente: Pagina Siete

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