Farías, 800 horas de trabajo y cómo aprovechó la cuarentena

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Con la seguridad de que el fútbol boliviano tiene un gran porvenir y talento, el seleccionador nacional César Farías brindó una completa información del trabajo que ha llevado adelante antes y durante la cuarentena, en una explicación de poco menos de 60 minutos, al Consejo de Presidentes de la División Profesional, convocados a una reunión virtual el pasado viernes por la Federación Boliviana de Fútbol.

Farías abrió su alocución con un agradecimiento a la dirigencia del fútbol profesional y de asociaciones nacionales por la solidaridad que tuvieron con la Selección Nacional que participó con éxito en el Preolímpico de Colombia, donde estuvo a un gol de conseguir una histórica clasificación a la segunda fase.

“En este país que tanto ama el fútbol invertimos horas de trabajo para ganar, para convencerles a los jugadores de su capacidad deportiva, cohesionar a una fuerza colectiva con jugadores que refuercen el mismo con su identidad. Nosotros estamos convencidos de que aquí hay bastante talento, más de lo que se cree, el fútbol boliviano tiene mucho porvenir”, dijo el seleccionador nacional, quien acotó que “buscamos la clasificación al mundial pero con una base de trabajo que nos lleve a tres procesos mundialistas consecutivos posteriores, obviamente que esto va conectado con lo que ustedes están haciendo, a todo esto se añade a una plataforma organizativa”, afirmó el timonel venezolano quien vive en Santa Cruz de la Sierra.

Farías explicó que durante la cuarentena, por el Covid 19, “no hubo confinamiento, todo lo contrario hubo el aprovechamiento de un retiro espiritual para el crecimiento conceptual, de la sensibilidad humana, del acercamiento a los jugadores así sea de forma virtual, para trazar metas y objetivos con lo que nosotros soñamos y aspiramos”.

El venezolano explicó que desde que volvió a la Selección, en agosto del año pasado, acumulando su etapa de trabajo con el interinato en la Verde, “nosotros hemos sumado 800 horas de trabajo, no metemos acá el tiempo que vivimos dirigiendo en la liga boliviana y el seguimiento que le hemos hecho”. “Hoy eso se transfiere –prosiguió el llanero- en que nosotros conocemos íntimamente a los jugadores, sabemos bien las posibilidades de los jugadores y la reacción, conocemos el entorno general que los rodea, no solo de jugadores sino de dirigentes”.

Las 800 horas equivalen –además- a cien días de trabajo de una persona normal que lo hace por ocho horas, prosiguió explicando el entrenador, quien recalcó que 400 de las mismas han sido visorías, “hemos acudido a múltiples clases en el país, de observación constante de partidos, los analizamos por el video y el sistema de scouting, los mismos que se han desarrollado y que nos permiten un análisis profundo”.

El Diario