Créditos en campaña

El cruce de palabras entre el gobierno y los bancos concluyó este miércoles de ceniza con una severa amenaza del ministerio de Economía a los bancos: no pueden cometer la “atrocidad” de interrumpir y ni siquiera reducir el flujo de créditos para la vivienda social, en plena campaña electoral.

LA SECUENCIA.

• Primero, Asoban había dicho que en 2018 el ritmo de los depósitos no había crecido ni en la mitad de lo que creció la cartera obligatoria, y que la diferencia (1.000 millones de dólares) la tuvieron que cubrir con sus ahorros.

• El gobierno respondió diciendo que los bancos tendrían que repatriar sus capitales para “aportar” a la economía.

• Los bancos replicaron diciendo que las líneas de crédito obligatorias con tasas fijadas desde el gobierno hacían insostenible la situación.

• El BCB ofreció condiciones excepcionales para la repatriación de los capitales desde el exterior antes del 31 de mayo.

• Y ahora, Economía pide a la población denunciar a los bancos que se negasen a conceder créditos de vivienda social en plena campaña electoral, para aplicarles las sanciones más drásticas.

Hugo Chávez cerró varios bancos privados en circunstancias parecidas, cuando comenzaba el infierno de Venezuela.

La campaña electoral ha puesto muy nerviosos a los conductores de la economía. Un cruce de palabras tan tenso con los bancos no se daba desde hace varios años. El gobierno quiere mostrar que todo es normal en la economía, incluso cuando todos los operadores y analistas dicen que, como era de esperar, el proceso electoral abre un periodo de incertidumbre, lo que ocurre en todos los países cuando se aproximan comicios que podrían cambiar radicalmente las cosas. Lo malo es que, de veras, la incertidumbre ha reducido la liquidez del sistema financiero aunque el gobierno no lo quiera aceptar y aunque el BCB y ASFI se esmeren en asegurar que todo es color de rosas.

Hay algo de contradictorio en este comportamiento del gobierno. En pleno “ajuste” del modelo, anuncia que usará este año 1.200 millones de dólares para financiar la inversión pública. Nuevos proyectos de inversión tan bien meditados como Bulo Bulo, las plantas de separación, el ingenio inservible de Huanuni, los estadios de fútbol en Chapare, los museos personales, los palacios de gobierno de superlujo…

Las exportaciones de gas reducidas a la mitad, la minería en crisis, la industria casi en bancarrota, la construcción en estado de alarma… pero lo único que va viento en popa es el narcotráfico, como se ha visto en Chapare.

El Diario.

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