Tratado para combatir tráfico ilegal de especies silvestres

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Durante encuentro internacional acordaron reforzar protección del jaguar.

El tráfico de fauna silvestre es un crimen organizado. A esa conclusión llegaron los países que participaron en la I Conferencia de Alto Nivel de las Américas sobre el Comercio Ilegal de Vida Silvestre, en Perú. Todos ellos manifestaron su adhesión a la Declaración de Lima a fin de luchar contra este negocio ilícito que amenaza a las especies, sus ecosistemas y pueblos indígenas.

La Declaración hizo un llamado a la comunidad regional e internacional a tomar acciones urgentes y coordinadas en las Américas y en otras partes del mundo, para enfrentar el comercio ilegal de vida silvestre; y lo reconoce como un delito grave.

Los países que firmaron el tratado expresaron su compromiso político de adoptar y promover 21 medidas que permitan luchar de manera frontal contra este delito que tiene consecuencias adversas no sólo para las especies y sus hábitats, sino también en la economía, la seguridad y el bienestar de los pueblos indígenas y poblaciones locales.

Entre los acuerdos reconocieron al jaguar (Panthera onca) como la especie emblemática de las Américas y símbolo de la lucha contra el comercio ilegal de la vida silvestre, debido a su importancia en el mantenimiento de los paisajes naturales y la funcionalidad de los ecosistemas, así como por representar a un ícono espiritual y cultural de muchos pueblos a lo largo de su área de distribución.

Ese hermoso felino es el más grande de América y se distribuye desde México hasta el norte de Argentina y en el noroeste de Brasil. Actualmente, está amenazado por la pérdida de su hábitat, la disminución de sus presas, la cacería por conflictos humanos, además del tráfico ilegal de colmillos, huesos y pieles.

Medida

Otra importante medida adoptada en la Declaración de Lima es adoptar el uso de técnicas de investigación financiera y apoyar las asociaciones público-privadas para identificar flujos financieros ilícitos, así como las organizaciones criminales y sus redes, asociadas con el tráfico ilegal de la vida silvestre.

También se comprometieron a elaborar estrategias destinadas a erradicar la demanda y la oferta de productos ilegales de vida silvestre. Además de fomentar una tolerancia cero para este delito.

Asimismo, los países firmantes señalaron que harán uso de las nuevas tecnologías innovadoras y herramientas que puedan facilitar la identificación y el control del comercio ilegal de las especies, sus partes y derivados.

Además, participarán y fortalecerán las redes existentes en la región de observancia y aplicación de la normativa de vida silvestre y a fomentar la cooperación entre ellas.

Los países que se adhirieron a la Declaración de Lima son Brasil, Ecuador, Bolivia, Colombia, Argentina, Canadá, Chile, Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos, Perú, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, República Dominicana, Uruguay, Reino Unido y Guatemala.

El Diario