BOA responsabiliza a la administración de Casso por los daños y pérdidas

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La aerolínea pública denunció la adquisición de dos naves por $us 12 millones, que sufrieron percances no reportados y causaron daños a la empresa.

La aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BOA) comunicó que la empresa perdió varios millones de dólares durante la administración anterior, debido a la «falta de transparencia, verticalismo y transversalización» con la que fue manejada.

A través de una carta, la compañía pública sostuvo que su exgerente, Ronald Casso, intenta tergiversar la información relacionada con la situación actual de BOA.

“El año 2015, en la gestión del señor Casso, se adquirieron dos aeronaves Bombardier CRJ 200 en 12 millones de dólares, precio ya en esa época excesivamente oneroso. Tiempo después, ambas aeronaves sufrieron percances (Hard Landing) que no fueron reportados tal como establece el anexo 19 de la Organización la Aviación Civil Internacional (OACI) y el Código Aeronáutico Boliviano”, precisó BOA, a través de la misiva enviada a la dirección de este medio.

La nota agrega que en esa sola operación, la línea aérea pública perdió más de 12 millones de dólares y como el incidente no fue reportado, los seguros de aviación no fueron cobrados.

La empresa apuntó que una situación similar ocurrió con la aeronave 737-300 con matrícula CP-2815, alquilada, que supuso una pérdida total, aunque el comunicado no especifica el monto de la supuesta pérdida.

También menciona los alquileres operativos por 17 aeronaves que BOA tiene con empresas del exterior, a los que la actual administración califica de “onerosos”, ya que operaron hasta en un 50% por encima del precio regular, con un costo operativo de más de cinco millones de dólares mensuales y “una grave subutilización de la flota”, se lee.

De acuerdo con la actual administración, Casso ignoraba la pérdida que registraba la empresa estatal desde 2017, “utilizando figuras contables que diferían y ocultaban las pérdidas reales”.

Por eso es que la compañía señala que al 31 de diciembre de 2019, BOA perdió un capital de más de 28 millones de dólares.

Por último, denuncian que durante la gestión del exgerente supuestamente se conformó una empresa paralela en la ciudad estadounidense de Miami, para contratar pilotos con un costo superior al que recibían los pilotos extranjeros en Bolivia, por lo que hay un proceso abierto.

Página Siete Digital intentó el lunes comunicarse con el exgerente Casso, quien no atendió la llamada por encontrase en un estado delicado de salud, según la persona que contestó su celular.

Página Siete