Nueva maniobra del MAS intenta provocar desorden

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Piden al Ministerio Público y la Fiscalía General del Estado tomar cartas en el asunto al tratarse de un grave atentado a la seguridad del país que busca sacar ventajas políticas, valiéndose de situaciones tan sensibles y delicadas, según Gonzalo Barrientos Comité Cívico de Oruro corrobora que hay gente infiltrada del MAS en el campamento de cuarentena de Pisiga

Personas afines al Movimiento al Socialismo (MAS) están infiltrados entre el nuevo grupo de bolivianos que pide ingresar al país en la frontera con Chile, según informó el director del Servicio de Migración, Marcel Rivas, quien adelantó que se prepara la segunda fase del campo de cuarentena para este grupo.

En las últimas horas se informó que un nuevo contingente de al menos 300 personas se encuentra solicitando ingresar a territorio nacional en la localidad de Pisiga, como lo hicieron otros durante el fin de semana.

Para estas personas ya se tiene preparada una segunda fase del campamento de cuarentena con el fin de que cumplan con este período de aislamiento sin complicar la estancia del primer grupo, y que posteriormente puedan regresar a sus hogares, aunque según informó Rivas, hay varias personas que se encuentran en este contingente humano con fines políticos y movilizados al lugar por el MAS para generar disturbios y culpar al gobierno por estas situaciones.

“Esto lo están manejando políticamente. Hay bolivianos que son residentes en Chile, que tienen sus casas, que tienen todo, ya tenemos identificados los cuadros del movimiento al socialismo que han estado generando este problema y estas movilizaciones. Les han dado plata para que movilicen a esta gente” denunciaba Rivas.

Ante esta denuncia, figuras políticas nacionales y departamentales manifestaron su repudio y pidieron se investigue a estas personas para que se inicien procesos legales en su contra.

La asambleísta departamental y candidata a una diputación plurinominal por La Paz de la alianza JUNTOS, Vilma Magne, calificó a estos actos como una nueva maniobra del MAS que intenta crear desorden en los campamentos de cuarentena para usar esas situaciones con fines políticos y de desestabilización en contra del gobierno.

“Es lamentable que haya personas inescrupulosas que por afinidades políticas intentan ingresar al país, más aun cuando no tuvieran una necesidad. Eso hace ver que el Movimiento al Socialismo está intentando una vez más generar convulsión en el país aprovechando el delicado momento sanitario por el que estamos atravesando” indicaba la asambleísta.

Por su parte, Gonzalo Barrientos, diputado nacional por Unidad Demócrata (UD) manifestó que ya no deben extrañar estas maniobras del masismo que luego de destruir el sistema de salud a lo largo de 14 años mediante la corrupción y el despilfarro, ahora se dan a la tarea de desinformar y confundir a la población.

“Realmente es una actitud indignante, es una actitud totalmente inhumana que se trate de utilizar políticamente este momento tan difícil, consideramos que no van a lograr sus objetivos pues el pueblo boliviano es más grande” señaló.

En cuanto a las medidas que deberían tomarse en contra de estas personas cuyas identidades estarían plenamente descubiertas, ambos representantes coincidieron en que el Ministerio Público y la Fiscalía General del Estado deben tomar cartas en el asunto al tratarse de un grave atentado a la seguridad del país el intentar sacar ventajas políticas valiéndose de situaciones tan sensibles y delicadas. Estas acciones deben considerarse como atentados contra la salud de la población, refirieron.

INFILTRADOS

El presidente del Comité Cívica de Oruro, Hugo Gutiérrez, corroboró que existen personas infiltradas del Movimiento Al Socialismo (MAS) en el campamento Tata Santiago que se instaló en los predios de la Aduna Nacional para resguardar a los connacionales que volvieron desde Chile.

“Desde Huara se nos ha ido informando que habría gente infiltrada del MAS que estarían provocando una exigencia más allá de la solidaridad que se puede tener”, denunció Gutiérrez, según Urgente.bo

El fin de semana el Comité Cívico se trasladado hasta el campamento para entregar agua e insumos de limpieza donde notaron que había gente infiltrada entre los 480 connacionales que solicitaron ingresar a Bolivia después de que el gobierno decidiera cerrar las fronteras para contener el COVID-19.

Explicó que varias personas de la urbanización periurbana de Oruro, Pumas Andino, que hace dos semanas habrían provocado un enfrentamiento con la policía, se habrían traslado hasta la frontera e ingresaron al pais por la parte del control de Colchani y Pisiga.

El Diario