Construcción ingresó en recesión en esta gestión

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Ante la desaceleración de la economía a partir de 2016, el sector de la construcción fue uno de los más afectados, y partir de 2017 registra similar situación. A la fecha se convirtió en una recesión, según la percepción del sector de la construcción de Santa Cruz en base a datos del Índice Global de Actividad Económica (IGAE).

“La construcción está en crisis. La desaceleración que registra el sector desde el año 2017 se ha convertido en recesión, señala un comunicado de la Cámara Departamental de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz).

Y ese panorama lo confirman los datos del índice Global de la Actividad Económica (IGAE) del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes al mes de abril de 2020, que revelan que la actividad de la construcción disminuyó un 48% en comparación con abril de la gestión pasada.

Considerando el acumulado de los últimos 12 meses, la caída llegó al 19,16% hasta abril de este año, puntualiza.

Esos indicadores permiten afirmar que en Bolivia, la construcción es la segunda actividad más afectada (la primera es la minería) por la crisis económica derivada de la pandemia del coronavirus. A esto se suman las deudas que las entidades públicas nacionales y subnacionales tienen con las empresas constructoras del país y que bordean los 2.500 millones de bolivianos.

Ese análisis y proyección fue elaborado en base a datos oficiales por el Centro de Estudios Económicos y Desarrollo (CEED) de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz.

La actividad de la construcción en Bolivia ya mostraba señales de preocupación por la desaceleración que comenzó en 2016 y que cerró la gestión 2019 con un crecimiento de sólo 1,91%, indicador inferior al PIB de la economía que fue de 2,22%.

Con la llegada del coronavirus al país en marzo de este año, comenzaron cambios drásticos que sabíamos tendrían un impacto importante en la economía y la construcción, señala la nota.

El confinamiento obligatorio de la población para contener la curva de contagios, paralizó casi totalmente la construcción. Con la Cuarentena Condicionada y Dinámica comenzó un proceso de reactivación complejo y progresivo.

“Somos conscientes del impacto que tendrá esta situación en el desempeño anual de la construcción y aunque es difícil hacer estimaciones relativamente precisas del nivel de afectación, tenemos un panorama con los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) de los primeros meses del año”, señala el comunicado.

El Índice Global de la Actividad Económica (IGAE) que elabora mensualmente el INE refleja con elevado grado de certidumbre el comportamiento de la economía, que posteriormente ratificará el Producto Interno Bruto (PIB).

Los datos del IGAE acumulados hasta el mes de abril evidencian los efectos de las medidas de la emergencia sanitaria, como la caída del índice global de toda la economía en 5,60% en comparación con el mismo período del año 2019.

En el análisis del efecto de la pandemia en la construcción se evidencia una caída de 19,16% entre el primer cuatrimestre del año pasado y el mismo periodo del 2020.

Ante la inminencia de la crisis, la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz) planteó en abril el “Plan de Emergencia de la Construcción” con una serie de medidas para reducir la caída, sostener a las empresas y emprender una reactivación.

Algunas de nuestras recomendaciones fueron recogidas por las autoridades del Gobierno y son parte del “Plan Nacional de Reactivación del Empleo” puesto en marcha mediante el Decreto Supremo N° 4272.

CONSUMO DE CEMENTO

La caída que muestra el IGAE se refuerza con el análisis de otras variables del sector, como el consumo de cemento y los permisos de construcción.

En abril de 2020 el consumo de cemento en el país fue de sólo 28.770 toneladas métricas, la cifra mensual más baja desde hace más de 15 años.

El consumo de cemento acumulado entre enero y abril de 2020 fue de 787.586 toneladas métricas, frente a 1.197.487 toneladas métricas del año 2019, cifras que significa un descenso porcentual del 9,82% del año 2019.

Otro indicador importante es la evolución de los metros cuadrados de construcción autorizados con los permisos correspondientes por los Gobiernos Municipales del país.

Entre enero y marzo de 2020 (datos oficiales disponibles) los municipios otorgaron permisos de construcción para una superficie de 215.634 metros cuadrados, frente a 655.030 metros cuadrados autorizados durante el mismo periodo del año 2019, es decir que la superficie autorizada para construir disminuyó en 67,08%.

El impacto de esta caída tendrá repercusiones a largo plazo, pues los permisos que se otorgan en este momento se convierten en nuevas obras y proyectos en ejecución.

Los datos solo ratifican que la construcción enfrenta una situación muy difícil, por lo que urge que se tomen las medidas adecuadas y urgentes para evitar un colapso y afianzar la reactivación.

Esto pasa por cancelar todas las deudas que tienen las instituciones públicas por planillas de avance de obra impagas y por la puesta en marcha a la brevedad posible del “Programa Intensivo de Empleo” a cargo del Fondo Nacional de Inversión Productiva y Social.

El Diario.