Luis Arce y David Choquehuanca empiezan la contraofensiva contra Evo Morales

El presidente Luis Arce y el vicepresidente David Choquehuanca empezaron esta semana lo que parece ser una contraofensiva contra el jefe del MAS, Evo Morales.

Tras meses de aguantar los embates de Morales y su facción, Arce y Choquehuanca tomaron una decisión trascendental: autorizaron que se investigue nada menos que a Gerardo García, vicepresidente del MAS y aliado de Morales, por el caso “narcoaportes”. Este es un claro desafío a Morales. En más de un año de gobierno, Arce y Choquehuanca nunca se habían lanzado directamente contra los intereses de Morales.

Al hacer que se investigue a García se presiona a Morales donde se siente más débil y le molesta más: en las acusaciones de nexos con el narcotráfico.

El jefe del MAS reaccionó a su estilo: con molestia. En un mensaje de Twitter dijo que “saludaba” que Arce instruyera investigar las “falsas denuncias” de “supuesto financiamiento” ilegal. Con eso se demostró que Morales no cree en las denuncias y respalda a García.

Por otra parte, la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz respaldó a Choquehuanca y expresó que éste tiene derecho de seguir organizando talleres de liderazgo, criticados por el evismo. También fue la primera ocasión en la que algún sector aliado de Choquehuanca contradice a uno de Morales de manera explícita.

El telón de fondo de estas pugnas es la carrera electoral de 2025 y para la cual el MAS no ha resuelto todavía cómo definir su candidatura. Arce tiene una popularidad mayor a la de Morales (de hecho, según la última encuesta de Página Siete, es el líder con mayor respaldo del país) y su apoyo abarca también a las clases medias, en las que Morales es muy resistido.

Según una fuente del oficialismo, el gobierno también encargó una encuesta en la que la dupla Arce-Choquehuanca tiene más respaldo electoral que Morales. Pero la decisión del Presidente de candidatear no ha sido todavía definida, dijo la fuente, a diferencia de Morales, que ya está en campaña. Como expresó Ricardo Calla en una entrevista reciente con Los Tiempos, “la convulsión es el método de posicionamiento político de Evo Morales”.

También se cree que Choquehuanca está considerando su candidatura, la cual se basaría en el respaldo que tiene en sectores rurales e indígenas del occidente del país. El exvicepresidente Álvaro García Linera dijo hace unos meses que efectivamente existe el riesgo de que el MAS se divida y presente más de un candidato a los comicios de 2025.

El hecho es que al no existir un mecanismo democrático para la designación del postulante las tensiones se agravan.

Exasperado por la popularidad de Arce, Morales y sus aliados han criticado a la gestión de manera incesante, en varios planos, sobre todo intentando debilitar al ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, y poniendo en duda la recuperación de la economía, de la que Arce dice sentirse orgulloso.

Arce ha mantenido a Del Castillo en su cargo contra viento y marea, incluso después de las contradicciones mostradas tras la detención del sospechoso de nexos con el narco, Misael Nallar. Cayó la cúpula policial pero, para irritación de Morales, Del Castillo fue ratificado.

El único antecedente previo de una acción del gobierno específicamente contra Morales se produjo con la detención del general de Policía Maximiliano Dávila, en enero pasado, cuando estaba a punto de cruzar la frontera con Argentina. Al gobierno le interesaba tener detenido a Dávila en Bolivia, no en el exterior, para poder modular lo que eventualmente tuviera que decir sobre Morales en el tema del narcotráfico.

Por ello Morales se desbocó cuando Dávila fue detenido y empezó allí su campaña contra Del Castillo, a quien acusó de estar bajo la influencia de la DEA. Pero pese a todos sus esfuerzos, Del Castillo sigue en su puesto.

Fuente: Brújula Digital

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