Bolivia reclama su soberanía sobre canalizaciones en territorio nacional

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En el tercer día de alegatos orales ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el juicio por las aguas del Silala, el equipo jurídico que representa al país ante esta instancia, manifestó que Bolivia demanda su soberanía plena sobre la red de canales instalados en territorio nacional y el flujo mejorado por estas obras hidráulicas, además de exigir que Chile negocie un acuerdo, que incluya una compensación, para continuar usando este recurso.


Iniciando la intervención boliviana, el abogado Rodman Bundy, mencionó las acusaciones de Chile sobre un supuesto incumplimiento del país en lo referido a obligaciones de notificar actividades que pudieran dañar la calidad de estas aguas, hecho que nunca fue probado de forma debida por la parte acusadora.
“Chile nunca ha afirmado y mucho menos demostrado que, las modestas actividades que Bolivia emprendió en su territorio, en cercanías del Silala, haya causado la más mínima contaminación a estas aguas u otra forma de daño a Chile” como ya reconoció este país en sus alegatos escritos, dijo.


El jurista manifestó que la calidad de las aguas que fluyen a Chile sigue siendo la misma desde que se instalaron las obras de drenaje en 1928 “Chile no ha demostrado lo contrario”, refirió.


De esta forma, advirtió cierto “cinismo” en las afirmaciones de Chile, por haber tenido un uso libre de este recurso hídrico durante décadas para posteriormente acusar a Bolivia de algún incumplimiento.
“Chile ha sido libre hasta hoy de utilizar todas las aguas del Silala como quería, y Bolivia nunca ha impedido ni ha causado el más mínimo perjuicio a esas actividades”, afirmó Bundy.


Por su parte, el abogado francés Mathias Forteau, expuso ante esta corte las tres contrademandas presentadas por Bolivia en respuesta a los “reclamos” chilenos, en estas se solicita declarar la soberanía plena de Bolivia.


En la primera, Bolivia solicita a la corte declarar la soberanía sobre las obras de drenaje del Silala que están ubicadas sobre su territorio y tiene el derecho de decidir si las mismas deben mantenerse.
La segunda, reclama la soberanía sobre las aguas del Silala cuyo caudal fue gestionado artificialmente sobre su territorio, señalando que Chile no tiene derecho a este caudal.


En la tercera se pide declarar que todo abastecimiento por parte de Bolivia a Chile, de las aguas que surgen de forma artificial, así como condiciones y modalidades de abastecimiento, además de la respectiva compensación, está sujeto a un acuerdo entre ambas partes.


Forteau recordó a la corte que el país trasandino, en sus memorias, reconoció la soberanía de Bolivia sobre su territorio y no tiene derecho de pedir que se instale o mantengan infraestructuras para su propio beneficio.


Además el jurista cuestionó las conclusiones finales de los alegatos chilenos señalando que claramente aceptan la primera contrademanda de Bolivia en lo referido a la soberanía plena y estar de acuerdo en un posible desmantelamiento de los canales construidos en territorio boliviano, como ya se manifestó el pasado viernes.


Por otra parte, sostuvo que en las memorias de Chile se abusa de los condicionamientos a las actividades que Bolivia pueda realizar en su territorio de forma soberana. “Los escritos de Chile dan a entender que los derechos soberanos de Bolivia estarían sometidos a una serie de condiciones”, dijo.


En este sentido, detalló que también existen ambigüedades en las exigencias sobre un posible desmantelamiento de la red de canales, señalando que todo trabajo en este sentido debe ser informado a Chile, yendo en contra de la aceptación de la soberanía boliviana plena sobre su territorio.


“Es difícil comprender el sentido de la argumentación presentada por Chile, pues equivale a oponer el derecho de desmantelamiento de Bolivia con el derecho de Chile de utilizar las aguas, como si estos dos derechos puedan ser incompatibles el uno con el otro”, dijo, observando que esto da a entender que el país vecino tiene derecho a la utilización de las aguas, que es lo mismo que reivindicar un derecho adquirido.


Bundy además agregó que en las solicitudes chilenas, expresadas en sus alegatos, solo se hace referencia a los derechos que cree poseer este país, sin tomar en cuenta a la parte boliviana. “La solicitud de Chile, por la que se crean esta serie de alegatos, da toda la impresión de que es una causa de sentido único, Chile tiene derechos mientras que Bolivia solo tiene obligaciones, esto es insostenible”, puntualizó el jurista.

Fuente: El Diario