Bolivia sin registro ni control sobre antenas de vigilancia

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En Bolivia hay poca información e investigación académica sobre cómo funciona algunos mecanismos de vigilancia, según opinó un ejecutivo de South Lighthouse.

En el país, hay poca información e investigación académica sobre cómo funcionan algunos mecanismos de vigilancia, según opinó un ejecutivo de South Lighthouse.

En entrevista con EL DIARIO, el ejecutivo dijo que la investigación en La Paz fue motivada, en principio porque forman parte de la comunidad técnica y también activista de derechos de internet, además que “hemos visto que en Bolivia hay poca información, poca investigación sobre cómo funcionan potencialmente algunos mecanismos de vigilancia en general o técnico”, explicó.

“Esa falta de información a nivel académico” los motivó para “explorar un poco más, y “dar un poquito más de luz sobre ese tema” a la comunidad boliviana, dijo.

Investigación

El representante de South Lighthouse, que publicó el estudio FADe, informó que la investigación intentó detectar antenas distintas al resto de la red celular o algunas antenas que funcionaron por cortos períodos de tiempo.

La organización publicó, hace unos días, su proyecto Fake Antenna Detection FADe (por sus siglas en Inglés), que contiene un estudio que pone a prueba la metodología diseñada por Seaglass, de la Universidad de Washington-EEUU, realizada en las ciudades de La Paz, Caracas y México, y encontró que de 6.331 instalaciones, 87 resultaron sospechosas.

Sin embargo, aclaró que no está en capacidad de asegurar que algunas de las antenas falsas intentan interceptar comunicaciones, pero sí pueden afirmar que son antenas altamente sospechosas, porque tienen una conducta anómala respecto al resto de la red o tienen una conducta anómala a lo largo del tiempo, que también puede ser otro factor.

La tecnología de IMSI-Catcher, Stingray o transceptor se utilizan para la vigilancia telefónica. FADe Project realizó una investigación sobre antenas en La Paz entre mayo y julio de 2019, y encontró algunas instalaciones anómalas y muy sospechosas, y es una organización orientada a monitorear y controlar proyectos de investigación al servicio de los derechos humanos, la seguridad y la privacidad de las personas, y es por ello que realizó una investigación en tres ciudades de la región, Caracas, ciudad de México y la ciudad de La Paz, así como la frontera colombo venezolana.

El estudio apuntó a detectar anomalías en la red de telefonía celular y encontrar dispositivos móviles de vigilancia capaces de interceptar comunicaciones telefónicas, conocidos como IMSI-Catchers.

El entrevistado dijo que las antenas falsas pueden obedecer a dos variantes, una que se utilizan para vigilancia o también que éstas tienen configuraciones erróneas, es decir están mal configuradas por las compañías telefónicas. Pero “dependerá mucho de qué anomalías específicas se consiguió en cada una de las antenas estudiadas como para saber a qué lado apuntamos”, señaló a tiempo de indicar que el estudio se concentra en aquellas sumamente sospechosas, extrañas.

“Es muy difícil, la verdad, definir o establecer que una antena se usa exclusivamente con fines de vigilancia, sin embargo, lo que conseguimos fue lo más parecido, que nos deja hacer observación, digamos, legal y técnica, sobre la red telefónica”, señaló.

Cuatro antenas

en el COE

Con referencia a las cuatro antenas ubicadas en el Círculo de Oficiales del Ejército (COE), el entrevistado dijo que dos de ellas son de operadores que no existen realmente, en este momento, prestando servicio comercial en La Paz y a nivel nacional.

“Lo que nos da a entender, es que esas antenas son las más sospechosas de todo el estudio, incluyendo a la de Venezuela y México así como de la frontera entre Venezuela y Colombia”, informó.

Ante esa afirmación, complementa que esas antenas, al anunciar que son de proveedores inexistentes, presumen que no están hechas para que nadie se conecte a ellas, sin embargo pueden ser usadas con fines tecnológicos o fines educacionales o para tratar de entender cómo funciona ese tipo de equipamientos.

Sostuvo que se identificaron 17 antenas sospechosas en la ciudad de La Paz, pero la ubicación exacta no la tiene a la mano, debido a que no conoce la separación en sectores de la urbe paceña, sin embargo señaló que hay algunas que están hacia el norte de la ciudad y otras al este, y el resto está bien distribuido.

Además, indicó que puede haber un margen de error del punto exacto, debido a que las mediciones varían dependiendo de cada ciudad.

Vigilancia

Las publicaciones internacionales señalan que el uso de esos dispositivos por parte de la policía, en el marco de investigaciones legales cuando se autorizan intervenciones telefónicas, pero también por parte de grupos irregulares para ejercer vigilancia sobre adversarios.

Ante ese contexto, como se recordará el expresidente Evo Morales, en sus discursos o en entrevistas presentaba un registro de llamadas o informaba que tenía información de comunicaciones de dirigentes de la oposición con diplomáticos extranjeros.

En 2011 presentó un registro de llamadas telefónicas que habrían realizaron dirigentes indígenas a funcionarios de diplomáticos del país del norte, pero esto no es todo, tres años después magistrados del Tribunal Constitucional Plurinacional, Gualberto Cusi y Ruddy Flores denunciaron que sus llamadas telefónicas eran “grabadas, supervisadas y fiscalizadas por sistemas de inteligencia.

Pero las denuncias no quedan ahí, hace unos tres años atrás, también políticos y periodistas denunciaron que sus teléfonos estaban siendo intervenidos. Se desconoce sí esas antenas dejaron o continúan operando.

El Diario