Suben las tasas de interés en EEUU y Europa; advierten efectos en Bolivia

En los últimos días, la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos (EEUU) y el Banco Central Europeo (BCE) anunciaron un alza de las tasas de interés. Analistas advierten que la medida tendrá efectos para Bolivia con el encarecimiento del crédito y menor demanda de materias primas por la desaceleración económica que esto puede provocar en el mundo.

El BCE ejecutó el jueves su quinta subida de tipos (medio punto) en seis meses hasta situarlos en el 3%, mientras que la Reserva Federal hizo lo mismo el miércoles, pero optó por un incremento más suave, un cuarto de punto, hasta llevarlos a un rango de entre 4,5% y 4,75%, su nivel más alto desde septiembre de 2007 y la octava subida consecutiva, reportó EFE.

El objetivo de ambos bancos centrales es el mismo: doblegar sus elevadas inflaciones hasta el 2%. En el caso de la eurozona, la inflación interanual se situó este enero en el 8,5%, según el dato adelantado, y en el de Estados Unidos, en el 6,5% al cierre del año pasado.

El analista financiero Jaime Dunn opinó que el alza de las tasas de interés en EEUU y Europa provocará un encarecimiento de los créditos a nivel internacional. Eso significa que si Bolivia quiere emitir bonos soberanos este año, la tasa de interés será más alta, añadió.

Además observó que esta situación pone presión a las divisas en el país, porque si bien puede no ser una situación común, existen ciudadanos bolivianos que posiblemente decidan sacar sus recursos para invertirlos afuera. En EEUU, hoy en día, un bono del Tesoro genera un interés de 4,7% en dólares.

Por otra parte el crédito se vuelve más caro no sólo para los gobiernos, sino empresas o instituciones financieras que buscan financiamiento en el exterior. “Esas tasas de interés más altas fuera de Bolivia, tarde o temprano comienzan a filtrarse en la economía nacional”, dijo.

Agregó que en el mundo los países elevan las tasas de interés para controlar la inflación, pero con esa medida baja la demanda agregada y la economía se desacelera y hay menor requerimiento de materias primas.

“Si sube la tasa de interés, el crecimiento económico en los países grandes se desacelerará y esto hará que demanden menos productos y servicios. La economía mundial se volverá más lenta y el temor es que el alza de la tasa de interés genere una recesión a nivel mundial”, alertó.

Recordó que los pronósticos del Fondo Monetario Internacional (FMI) dan cuenta que EEUU crecerá sólo 1% en 2023.

El otro efecto, de acuerdo con Dunn es que a medida que suben las tasas de interés en el mundo, el precio del oro disminuye y eso impacta en la valorización de las Reservas Internacionales Netas (RIN) de Bolivia.

El presidente del Colegio de Economistas de Tarija, Fernando Romero, indicó que la política monetaria restrictiva busca contraer el consumo y desincentivar la inversión para frenar la inflación de 5% en EEUU.

Aseguró que esto afectará a la economía mundial porque con tasas de interés en alza se encarecerán los créditos con organismos multilaterales como bilaterales y eso afecta a economías en vías de desarrollo como la boliviana.

“Esto afectará en primera instancia al sector privado que desea adquirir préstamos en EEUU. Lo positivo quizás es que rebajen algunos costos de productos de importación por menor inflación”, apuntó.

Divergencias de instituciones

Las últimas decisiones del BCE y la FED, reflejan, según los expertos, las divergencias de ambas instituciones en lo que interpretan como la recta final del endurecimiento de sus políticas monetarias para doblegar la inflación, reportó EFE.

”Hay un mensaje claro de que la restricción monetaria continúa, aunque quizás sea un poco menos duro que la anterior”, explicó en un comentario Alfredo Jiménez, del Instituto Español de Analistas.

Sin embargo, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, precisó en una conferencia el jueves que el Consejo de Gobierno de la institución tiene la intención de subir en marzo otro medio punto porcentual, a la vez que dejó entrever nuevos aumentos en los próximos meses. Para Ben Laidler, de la plataforma de inversión en multiactivos eToro, “el BCE apunta claramente a una nueva subida de 0,50 puntos en marzo, lo que le diferencia de otros bancos centrales del mundo, que están frenando su batalla contra la inflación”.

En una posición que se deja entrever como menos agresiva que la del BCE parece estar la Reserva Federal que el miércoles decidió alejarse de subidas anteriores de 75 y 50 puntos básicos, y optar por el cuarto de punto, ahora que la inflación empieza a dar señal de enfriamiento.

A juicio de Christian Scherrmann, economista de la compañía de gestión de activos DWS, la FED se decantó por una subida moderada para dar tiempo y ver el efecto de los agresivos incrementos anteriores.

“Normalmente se considera que las subidas de tipos necesitan entre tres y cuatro trimestres para mostrar plenamente su efecto en la economía”, dijo el experto, que indicó que esa opción gana puestos en la FED.

La explicación es que “los mercados laborales siguen mostrando una notable resistencia nueve meses después del inicio de este ciclo de subidas de tipos y podrían implicar una actitud de ‘esperar y ver’ en breve”.
“Creamos 12 millones de empleos desde que asumí mis funciones. Es el mayor crecimiento del empleo en la historia”.

El desempleo en EEUU cayó a 3,4%, el más bajo desde 1969

El mercado laboral superó todas las expectativas en enero en Estados Unidos y mostró una salud de hierro, a pesar de los temores de desaceleración económica y decenas de miles de despidos en el sector tecnológico, que no impidieron que el desempleo se ubique en mínimos desde 1969 en 3,4%.

En el primer mes del año la mayor economía mundial creó 517 mil empleos, anunció el viernes el Departamento de Trabajo.

Es casi el doble que en diciembre, cuando se crearon 260 mil empleos, según datos revisados al alza y publicados también este viernes.

Los analistas esperaban prácticamente un tercio del resultado anunciado para enero: 187 mil nuevos puestos, según el consenso reunido por Briefing.com.

Con estos números, la tasa de desempleo, que se ubicaba desde hacía varios meses en su nivel previo a la pandemia (3,5%), el más bajo en 50 años, cede todavía más, a 3,4% de la población económicamente activa. Los especialistas esperaban una tasa de paro de 3,6%.

“El aumento del empleo fue generalizado, en el sector del ocio y la hotelería, los servicios profesionales y comerciales y los cuidados de salud. El empleo también aumentó en el sector público, en parte por el retorno de trabajadores después de una huelga”, detalla el Departamento de Trabajo en su comunicado.

El presidente Joe Biden saludó “el mayor crecimiento del empleo de la historia” del país. “Creamos 12 millones de empleos desde que asumí mis funciones” en 2020, sostuvo en la Casa Blanca.

Que “más personas lleguen al mercado (laboral), busquen y encuentren empleo, es una señal positiva para la salud de la economía a futuro”, cuando muchos economistas temen una recesión en 2023.

El mercado del empleo parece tener una salud de hierro, a pesar del enfriamiento de la economía provocado por el incremento de tasas de interés por parte de la Reserva Federal (FED, banco central), que trata de contener la inflación encareciendo el crédito y desalentando así el consumo y la inversión.

El miércoles, la encuesta mensual ADP/Stanford Lab había dado cuenta de un volumen de puestos creados en el sector privado en fuerte baja sobre diciembre, esencialmente por condiciones meteorológicas desfavorables, con inundaciones en California y nevadas en el centro y este del país.

Pero “vemos un mercado de trabajo todavía sólido fuera de las consecuencias de la meteorología”, indicó la economista jefe de ADP, Nela Richardson, al publicar el informe.

Las tasas en aumento están teniendo, no obstante, un efecto sobre el alza de los salarios, que se modera.

Desde hace casi dos años, por la escasez de mano de obra, las empresas deben proponer salarios más altos para atraer o incluso retener a sus empleados, en plena escalada inflacionaria.

Los salarios más altos presionan al alza los precios en la economía. La llamada “gran renuncia” vio cómo millones de personas dejaron sus empleos para buscar mejores condiciones en otras empresas.

En medio de estas dificultades de un mercado laboral bajo tensión, las empresas tratan de no despedir empleados que tuvieron dificultades para conseguir y que gastaron dinero en formar.

La excepción es el sector tecnológico que, luego de contratar masivamente desde que comenzó la pandemia por la mayor demanda de servicios en línea, da marcha atrás y anuncia despidos por miles, desde Alphabet hasta Amazon, pasando por Meta y Microsoft. Otras empresas de otros rubros comienzan también a hacer anuncios de recortes de plantilla como la firma de envíos FedEX o 3M, con mucha demanda por sus servicios y productos durante la pandemia, e incluso el banco de negocios Goldman Sachs.

Fuente Pagina Siete

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