Tala de árboles en construcciones puede ser multada con $us 20 mil

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La Alcaldía de La Paz promulgó el Decreto Municipal 037/2019 que fija multas de hasta 20.000 dólares a las personas que talen un árbol para realizar una construcción o remodelación de un inmueble. Esta nueva norma municipal entró en vigencia el lunes y especialistas ven algunos vacíos.

La nueva ley municipal obliga a los constructores a preservar los árboles que se encuentren en los alrededores o en los predios que serán intervenidos. En caso de causar daños a los árboles, el reglamento determina una serie de multas que dependen del diámetro de la especie y la altura.

“Las sanciones son varias y dependen del grado de infracción. La mayor es por la tala del árbol y va alrededor de los 61.875 UFV (143.550 bolivianos o 20.625 dólares). La multa es fuerte porque consideramos que los árboles son importantes para la ciudad; tienen un valor no sólo ornamental, sino del ecosistema. Nadie debe talar a discreción los árboles”, explicó a Página Siete el director de Bosques y Arbolado Urbano municipal, Roberto Rojas.

Las multas altas se aplican -por ejemplo- cuando un árbol es talado o eliminado dentro de un Área Forestal o Protegida, además si tiene un diámetro mayor a los 80 centímetros. En caso de causar el mismo daño a una especie ubicada dentro de un inmueble –con similares características– la sanción asciende a 42.554 UFV (99.576 bolivianos o 14.306 dólares).

De acuerdo con el funcionario municipal, las multas son impuestas al dueño del inmueble porque él es quien toma las determinaciones de eliminar un árbol y no así el constructor. La norma también establece infracciones moderadas por no proteger árboles en el momento de la construcción, como el no forrar el tronco o dañar un árbol con maquinaria pesada.

La Alcaldía tiene la potestad de paralizar las obras en construcción y puede decomisar los equipos que se utilizaron para cortar el árbol, como motosierras y hachas, entre otros.

Vacío de la norma

Un arquitecto que trabaja en el gobierno municipal observó que la norma no alcanza a las personas que no realizan una construcción o una remodelación, pero talan un árbol en su casa. “La norma se aplica cuando se realiza la construcción, pero no menciona nada cuando se tala un árbol sin la necesidad de realizar una obra civil”, sostuvo el experto que guarda su nombre en reserva.

“No olvidemos que los constructores son muy inteligentes y pueden pedir al dueño que tale el árbol antes de iniciar los trabajos. Si van a comprar un terreno, le pueden pedir al propietario que tale los árboles antes de hacer la transacción de compraventa”, declaró el arquitecto.

El director de Bosques y Arbolado Urbano explicó que desde la década de los años 80 rige una ley que establece sanciones para los vecinos que talen un árbol, pero las multas son muy inferiores. “La norma (que se acaba de promulgar) es para construcciones o remodelaciones y no aplica para un ciudadano que tale un árbol. Para esta persona corresponde otro tipo de multas”, sostuvo el funcionario.

“La ley vigente desde el 80 establece dos tipos de sanciones. El primer caso es una multa de 150 UFV (351 bolivianos o 50 dólares) por podar o talar un árbol (…) y el segundo exige una reposición. Se hace un cálculo y si el árbol era de porte grande debe pagar por 100 plantines para mitigar el daño causado”, añadió Rojas.

En todo caso, el funcionario explicó que para talar un árbol debe solicitar una autorización al gobierno municipal y presentar una justificación. “Ninguna persona puede retirar un árbol sin autorización y debe justificar el riesgo, ya sea porque esté muerto, viejo o enfermo, además pueda causar un riesgo”, declaró.

Pidió a la población denunciar a los vecinos que incumplan la norma ante la Subalcaldía del sector y la secretaría de Gestión Ambiental que se encuentra en el piso quinto del edificio Dante (avenida Mariscal Santa Cruz), además a través de la Red 114.

Normas inaplicables

El docente e investigador de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Gastón Gallardo, explicó que este tipo de leyes no llegan a ser aplicables. “Una normativa que prohíba demoler árboles dentro de un predio donde se construirá algo está bien porque tenemos una incidencia baja de áreas verdes. Pero si no habrá la capacidad de implementar ello, se facilitará a alguien que –pagando unos pesos- consiga una autorización y rompa la ley. Perdí la confianza en la ejecución de las normativas”, declaró.

Sostuvo que uno de sus clientes de la avenida 6 de Agosto quería demoler una casa que la Alcaldía la declaró patrimonial. “Nos dijeron que si lo hacíamos nos prohibirían –por 10 años- realizar cualquier actividad. Pero en la misma avenida demolieron una casa patrimonial hace tres meses; y ahora ya están excavando para hacer un edificio”, concluyó.

Pagina Siete.