Clínica cubana tiene equipos más modernos que cualquier hospital

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El presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea, denunció que el gobierno de Evo Morales compró equipos de última generación -uno de ellos, un resonador magnético- para una clínica atendida por médicos cubanos. Según el dirigente, ningún hospital público de La Paz cuenta con ese tipo de aparatos.

Desde la Embajada de Cuba en Bolivia se informó que algunos equipos sí fueron adquiridos por el gobierno del entonces presidente Evo Morales, pero indicó que otros aparatos fueron comprados por dicha delegación diplomática.

“Hasta el momento sabemos que hay tres lugares donde trabajaban los médicos cubanos: La Paz, El Alto y Villa Fátima”, dijo Larrea. Indicó que fue una sorpresa descubrir que en estos centros -en especial en una clínica- “estaban equipados con aparatos de salud muy modernos”.

Según el Colegio Médico, aún no se sabe cuántos equipos tienen estos centros, pero se halló un “resonador magnético” valuado en cuatro millones de bolivianos. Este aparato fue encontrado durante la intervención que se hizo la pasada semana en la clínica “El Colaborador”, en Achumani.

Larrea presume que todo este equipamiento fue adquirido por el gobierno de Evo Morales. “Ahora tenemos que saber de dónde y cómo se compró, entre otras interrogantes”, afirmó.

Un equipo de Resonancia Magnética (RM) ofrece una tecnología más avanzada que un tomógrafo. Consiste en un examen imagenológico que utiliza imanes y ondas de radio potentes para crear imágenes del cuerpo y no se emplea radiación ionizante (Rayos X) como el tomógrafo.

Con la RM se puede hallar patologías que la tomografía no halla como anomalías congénitas, tumores, patologías neurodegenerativas, y procesos epilépticos, infecciosos y metabólicos. Con este equipo se estudia la morfología cerebral, también está demostrada su eficacia para la valoración metabólica y funcional del cerebro.

Larrea aseguró que con este equipo la detección de enfermedades es más exacta. Un examen con este aparato en centros privados vale 2.000 bolivianos. “Por su costo, muchos pacientes no accedían a ese servicio”, dijo.

El también coordinador entre profesionales y el Ministerio de Salud explicó que los hospitales públicos no tienen aparatos de esas características. “Ahora resulta que el anterior Gobierno habría comprado ese equipo para que los médicos cubanos atiendan en mejores condiciones, mientras que en los hospitales públicos se atienden con mínimas condiciones”, sostuvo Larrea.

El segundo jefe de la Misión de Cuba en Bolivia, Erick Valdés, aseguró a Página Siete que muchos de los equipos de esa clínica fueron comprados por su país.

“Como hay un convenio, un acuerdo entre los ministerios de Salud de Cuba y Bolivia, había equipos de Bolivia que nos habían dado, o sea que estaban en préstamo y otros son nuestros. Los que no son nuestros están bajo inventario y los vamos a entregar”, dijo el diplomático, pero no detalló las características de los equipos.

Larrea pidió esclarecer a qué población se atendía en esa clínica. “Queremos saber si era sólo para la gente del exgobierno o para grupos selectos”, indicó.

Al respecto, Valdés aseguró que en la clínica se atendía principalmente a la población cubana, aunque también estuvo al servicio de “muchos amigos bolivianos”. “Incluso algunas personas que son autoridades todavía. No hablaremos de eso por ética, ni de quién se operó porque es algo privado. Pero se atendió a muchos”, sostuvo el funcionario cubano.

Según notas anteriores de este medio, el expresidente Evo Morales fue atendido en dos ocasiones en la Clínica “El Colaborador”, más conocida como “Clínica Cubana de Achumani” en La Paz. La primera se registró en febrero de 2009 por septoplastia, que consiste en la corrección del tabique nasal. La segunda fue en julio de 2018 por un tumor en la garganta.

En la actualidad, Larrea solicitó que todos los equipos encontrados en dichas clínicas cubanas pasen a los hospitales de tercer nivel.

Exfuncionario de Salud vendía ítems

El presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea, denunció que en el Ministerio de Salud se vendían ítems a 8.000 bolivianos.

“Ya tenemos cinco denuncias”, aseguró Larrea y explicó que los denunciantes señalan al responsable de la Unidad de Planificación del Ministerio de Salud como el vendedor de esos ítems.

“El Ministerio de Salud se manejó de forma vandálica. La última ministra, Gabriela Montaño, dio poderes al responsable de Planificación que sólo contrataba al personal con su firma y el aval de Recursos Humanos. Descubrimos que vendían ítems a 8.000 bolivianos. Incluso el día de la renuncia otorgó cargos”, sostuvo Larrea.

Pagina Siete.