El Banco Mundial afirma que América Latina crecerá más de lo esperado este 2022

El Banco Mundial (BM) hizo conocer este martes que las economías de América Latina y el Caribe crecerán de media más de lo esperado en 2022, aunque este crecimiento se ralentizará en 2023 y 2024.

“Las economías de América Latina y el Caribe recuperaron sus niveles prepandemia y la región recobró cierta sensación de normalidad, aunque la economía debe reactivarse para evitar un nuevo ciclo de bajo crecimiento. Las inversiones sociales y en infraestructura pueden convertirse en motores clave del crecimiento y la prosperidad compartida”, señala el informe del Banco Mundial “Nuevos enfoques para cerrar la brecha fiscal”.

Se calcula que el PIB regional crecerá 3,0 por ciento en 2022, una tasa mayor a lo previsto anteriormente debido al alza en los precios de las materias primas, afirma el organismo financiero y añade que la región está bien posicionada para replantear su trayectoria de desarrollo. El empleo prácticamente recuperó sus niveles de prepandemia, las escuelas reabrieron y, con excepciones en el Caribe, la elevada tasa de vacunación contra la COVID-19 permitió el regreso a la normalidad.

Sin embargo, la fuerte incertidumbre que recorre el mundo como resultado de la guerra en Ucrania, la subida de las tasas de interés en los países desarrollados y las persistentes presiones inflacionarias impactarán sobre las economías de la región. Se prevén tasas de crecimiento bajas, de 1,6 por ciento y 2,3 por ciento en 2023 y 2024, respectivamente, similares a los bajos niveles observados en la década de 2010 e insuficientes para lograr avances significativos en términos de reducción de la pobreza. La inflación, que si bien en la mayoría de los países se encuentra en los niveles de la OCDE, requiere de esfuerzos continuos para que esta descienda al nivel de los objetivos anteriores.

Según su informe de perspectivas económicas para la región «Nuevos enfoques para cerrar la brecha fiscal», publicado este martes, el organismo considera que las economías latinoamericanas ya se han recuperado prácticamente a sus niveles previos a la pandemia, pero con una salvedad.

«Parte del legado de la covid es que el promedio de la deuda de la región aumentó unos diez puntos porcentuales», explicó el economista jefe para América Latina y del Caribe del BM, William Maloney, durante una rueda de prensa. Para Maloney, este crecimiento de la deuda será clave, ya que tiene el potencial de ralentizar el ritmo de crecimiento de las economías regionales.

Además, las fuertes subidas de los tipos de interés ordenadas por los principales bancos centrales del mundo para tratar de poner coto a la inflación dificultarán aún más la lucha contra la brecha fiscal.

Con todo, los economistas del BM proyectan una subida en 2022 del 3 % del producto interior bruto (PIB) de la región, superior a sus estimaciones anteriores, gracias, sobre todo, al ascenso de los precios de algunas materias primas como resultado de la invasión rusa de Ucrania. Sin embargo, estas condiciones favorables se convertirán en obstáculos cuando las mismas materias primas bajen de precio en 2023, en torno a un 10 %, según proyecta el Fondo Monetario Internacional (FMI). El BM prevé que ese año las economías latinoamericanas crezcan solo un 1,6 %, mientras que para 2024 proyecta un incremento del PIB de la región del 2,3 %.

Desaceleración económica aumenta desigualdades

Esta situación de desaceleración conlleva el riesgo de que se enquisten las desigualdades del sistema económico previas a la pandemia -o agravadas por ella-, como la pobreza o la inseguridad alimentaria de una gran parte de la población.

Por ello, el Banco Mundial anima a los Gobiernos de la región a «reconsiderar su senda de crecimiento», dice el informe. En este sentido, una de las recomendaciones más repetidas por Maloney fue la de mejorar el gasto público de las administraciones: la institución estima que en torno al 17 % del presupuesto público se malgasta en iniciativas poco eficientes o gastos de personal innecesarios. Para casi dos tercios de los países analizados, ahorrar este dinero podría suponer eliminar por completo los déficits en el presupuesto público.

El experto no quiso valorar los planes de reforma tributaria anunciados en países como Chile o Colombia, pero quiso dejar claro que los mercados apuntan a que la región está en una buena situación para hacer frente a la incertidumbre económica actual.

Incluso Argentina, que según algunas predicciones podría enfrentarse a una inflación anual de más del 90 % en 2022, se encuentra en un buen lugar para hacer frente a la subida de los precios gracias, sobre todo, al acuerdo alcanzado a comienzos de año con el FMI para recibir en torno a 44.000 millones de dólares, aseguró el economista.

Fuente: Urgente.bo

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