Nadie está blindado ante crisis económica internacional

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Ante la crisis provocada por la guerra comercial entre Estados Unidos y China, nadie está completamente blindado, porque el impacto es muy fuerte en la región y afecta fundamentalmente a países que demandan productos bolivianos y, por lo tanto, el impacto será negativo sobre la demanda externa de mercadería nacional, reflexionó el presidente de la CAF, (Banco de Desarrollo), Luis Carranza, al término de la firma de un acuerdo para financiar un estudio de preinvesión del corredor Bioceánico.

“El blindaje perfecto no existe”, apuntó Carranza ante la pregunta de que el modelo económico social comunitario del Gobierno blinda a la economía nacional, tal cual señalaron las autoridades nacionales, en su momento.

Si bien es tácito en señalar que no hay blindaje, sin embargo sostiene que Bolivia siente los efectos, pero tiene fortalezas que le permiten soportar el impacto negativo, en un contexto internacional complicado, debido a la guerra comercial entre China y Estados Unidos.

Los organismos internacionales han revisado sus previsiones de crecimiento a la baja debido al entorno mundial que se presenta a raíz de los problemas entre las principales potencias, China y Estados Unidos.

Destacó que la región presenta una mejora sustancial en cifras macroeconómicas, y ha soportado la crisis de los precios bajos de los comoditties, ya que no se presentaron desequilibrios económicos.

“Se ha avanzado mucho en la reducción de la pobreza y desigualdad, en los últimos 20 años”, señaló a tiempo de indicar que se necesita mejorar la productividad de la región, y por ello las empresas tienen que ser más competitivas.

Lamentó que la productividad laboral en América Latina y Estados Unidos se mantiene estancada en los últimos 70 años, sin embargo, el primero si bien invierte y genera empleo, no ha reducido la brecha, mientras que el segundo sigue aportando innovación tecnología.

Ante ese panorama, sostiene que la infraestructura es vital para la competitividad, y de esta manera generar empleo e inversión. “Si no tenemos buena infraestructura, si nuestros costos logísticos son altos, nuestros productos no van a ser competitivos”, reflexionó.

BOLIVIA

Asimismo, destacó el crecimiento de Bolivia, en los últimos años, que se ha mantenido por encima del promedio de la región, y que la reducción de la pobreza fue significativa.

Sin embargo, sostiene que todas las economías tenemos retos de infraestructura; “y todavía nuestras clases medias no están desarrolladas”, y es por ello reiteró que es fundamental “el tema de la competitividad de nuestras empresas”, y apoyar a las PyMEs.

CUATRO “NUEVAS” TRAMPAS DEL DESARROLLO

  1. Trampa de la productividad: La persistencia de bajos niveles de productividad en los distintos sectores de ALC son síntomas de una trampa de la productividad.

La concentración de las exportaciones en sectores primarios, extractivos y con bajos niveles de sofisticación crean una estructura exportadora que no genera encadenamientos con el resto de la economía doméstica, y que presenta fuertes barreras de entrada para otros agentes económicos, dada la naturaleza capital intensiva de este tipo de exportaciones.

  1. Trampa de la vulnerabilidad social: El crecimiento del ingreso, sumado a las importantes políticas sociales implementadas desde principios del siglo, redujo notoriamente la pobreza. Sin embargo, la mayoría de quienes escaparon de ella forman parte de una nueva clase media vulnerable que representa el 40 % de la población. Esto genera nuevos retos, dado que ahora hay más personas afectadas por un círculo vicioso que perpetúa su situación vulnerable. Quienes pertenecen a este grupo socioeconómico tienen empleos de mala calidad, por lo común informales, relacionados con una escasa protección social, así como con ingresos bajos y a menudo inestables.
  2. Trampa institucional: La expansión de la clase media en ALC ha venido acompañada de nuevas expectativas y aspiraciones de contar con instituciones y servicios públicos de mejor calidad. Sin embargo, las instituciones no han podido responder con eficacia a las crecientes exigencias. Esto ha creado una trampa institucional, a medida que la caída de la confianza y satisfacción profundizan la falta de participación social.
  3. Trampa medioambiental: La estructura productiva de la mayoría de las economías de ALC está sesgada hacia actividades de uso muy intensivo de recursos materiales y naturales. Esta concentración podría llevar a estos países a una dinámica insostenible desde las perspectivas ambiental y económica, por dos razones. Por un lado, es difícil y costoso abandonar la concentración en una vía de desarrollo basada en altas emisiones de carbono. Por otro, los recursos naturales en los que se basa el modelo se van agotando con el paso del tiempo, lo que lo vuelve insostenible.

El Diario.