Madre se encadena para evitar la libertad del feminicida de su hija

22

“Le dieron 30 años sin derecho a indulto, ahora con la Ley 1173, el asesino quiere salir. Hoy (ayer) es su audiencia de cesación, ayúdenme”, dijo entre lágrimas Sonia Galindo, la madre de Lilian, una víctima de feminicidio. Desesperada, la mujer se encadenó ayer antes de las 14:30 en las puertas del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba.

De esa manera, Galindo buscó la manera de exigir justicia y evitar la liberación del feminicida de su hija. Horas más tarde, en la audiencia de cesación, el Tribunal de Sentencia rechazó el pedido del agresor.

Lilian Dayana Galindo fue apuñalada 34 veces por su exenamorado Rodolfo D. I. el 21 de septiembre de 2016. El 25 de octubre de 2017, el hombre fue condenado a 30 años de cárcel en El Abra, pero su sentencia aún no fue ejecutoriada por la demora que existe en Sucre.

El detenido intentó ayer pedir su libertad. Ante esa situación, Galindo se encadenó en la puerta del Tribunal de Justicia e indicó que si el agresor sale de la cárcel, existe el riesgo de fuga para no cumplir la condena de 30 años.

La madre contó también que temen que la justicia deje en libertad al feminicida porque ella y su familia sufrieron amenazas.

Rodolfo buscaba salir en libertad aprovechando que su sentencia no fue ejecutoriada aún por la mora procesal en el Tribunal Supremo de Justicia en Sucre.

Galindo exigió que la Asamblea Legislativa se apresure en modificar la Ley 1173, norma que fija como plazo límite sólo seis meses de detención.

Lilian Dayana Galindo Villarroel, de 18 años, era una universitaria que cursaba el primer semestre de la carrera de Ingeniería Civil. El 21 de septiembre de 2016 fue apuñalada hasta la muerte por su exnovio, quien se negaba a aceptar que su relación sentimental había terminado por los celos enfermizos de él.

La joven se había cambiado de universidad para evitar su acoso. Sin embargo, de acuerdo con las investigaciones, el hombre interceptó a Lilian y la obligó a entrar a una habitación que él alquilaba en la avenida Oquendo y República.

Una de las primas de la joven, preocupada por su ausencia, fue a buscarla a ese edificio y se cruzó con Rodolfo cuando él salía huyendo. Ella ingresó hasta el cuarto y descubrió a la universitaria sobre la cama, ensangrentada y muerta.

El 25 de octubre de 2017, Rodolfo Delgado Inca, entonces de 22 años, fue condenado a 30 años de reclusión en El Abra, pese a que sus abogados desplegaron una artillería de chicanas y lograron anular nueve pruebas, dos evidencias y seis pericias de 80 presentadas por la Fiscalía. Las pruebas judicializadas fueron contundentes para probar la autoría de Rodolfo en el crimen, según la Fundación Voces Libres.

De acuerdo con la abogada y representante de la Fundación Voces Libres, Mercedes Cortez, el agresor nunca cooperó con la investigación. Se negó a someterse a pruebas de ADN y “misteriosamente” se “perdieron” los datos del celular de la víctima en la Policía.

Pagina Siete.