Grupos armados en Santa Cruz y Pando invaden tierras, dejan un muerto y heridos

Dos grupos armados en el municipio de Ascensión de Guarayos, Santa Cruz, y otro en el municipio del Sena, provincia Madre de Dios, en Pando, invadieron propiedades privadas entre el jueves 1 y viernes 2 de diciembre. A su paso dejaron terror y destrucción; hay un trabajador de la zafra muerto y heridos en Sena. En Guarayos no se reportan lesionados.

Según el relato de las personas y dirigentes de organizaciones sociales de esos lugares, los grupos armados son avasalladores que forman parte de organizaciones campesinas que buscan apropiarse de tierras ajenas, a pesar de que son propiedades privadas.

Sobre el tema, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, afirmó que en el caso de Ascensión de Guarayos, la Policía está realizando investigaciones. Se conoce que no existe ninguna persona aprehendida por las tomas violentas.

Un muerto en Pando

Janeth Vargas, propietaria del predio conocido como “Barraca San Miguel”, que se dedica a la zafra de la castaña en Pando, vivió horas de terror la madrugada de ayer cuando uno de los trabajadores le dijo que escape del lugar porque un grupo de supuestos avasalladores, armados con rifles, la estaba buscando para matarla y tomar sus tierras.

Tras la alerta, Vargas contó a El Deber que en medio de la oscuridad se escuchaban disparos, sólo se veían las luces de linternas y tuvo que escapar al monte para salvar su vida.

El grupo armado emboscó a los zafreros de la Barraca San Miguel, quienes en un primer momento se enfrentaron a ellos y como resultado al menos seis trabajadores resultaron heridos y uno de ellos falleció.

Vargas relató que se adentró al bosque en penumbras y caminó por al menos tres horas hasta que se encontró a un grupo de trabajadores de su predio que llevaba a los heridos a un centro de salud, pero uno no soportó las heridas y perdió la vida.

Joani Jiralde, de 26 años, es la víctima fatal de la emboscada del grupo armado. La esposa de la víctima, inconsolable y entre lágrimas, pidió a las autoridades que den con los asesinos de su esposo. “Pido justicia porque han matado a mi marido injustamente, él no tenía armas, sólo castañeaba conmigo (…) no tenía nada de armas mi marido, pido justicia, pido que las autoridades vengan porque mi hermano se ha quedado adentro (en el predio) hay harta gente todavía porque tienen miedo por sus cosas”, dijo la esposa de Jiralde, según TV Activa de Pando.

Medios de Riberalta (Beni) y de Sena (Pando) refieren que existen al menos dos heridos graves, en tanto la Policía no dio un informe oficial del hecho.

El dirigente de la Federación de Zafreros de Pando, Ricardo Eid, dijo que el conflicto no es reciente, es desde 2021, y que en noviembre de este año Vargas presentó una denuncia contra el grupo –compuesto por unas 60 personas– por invadir su propiedad. “Identifican en la denuncia a Viviana Navia Ayala, la cabecilla de este grupo, también a Ana Luisa Salvatierra y a su hijo Luis Lazcano”.

Sin embargo, hasta la fecha, a pesar de haber recibido la denuncia, la Fiscalía no investiga el caso y dilata la espera, lamentó Eid.

En tanto, el secretario de la Central Sena-San Lorenzo, Daniel Trujillo, dijo que Janeth Vargas no es propietaria de la Barraca San Miguel, admitió que existe una denuncia por avasallamiento en contra de su sector pero que el tema ya habría sido aclarado. “Ella no cuenta con derecho propietario (…) y ella se empecina en enfrentarse a nuestro sector”, dijo.

Imágenes compartidas en redes sociales por medios locales mostraban que la tarde de ayer el grupo de campesinos que emboscó la propiedad “Barraca San Miguel” estaba detonando explosivos para convocar a su gente.

En Santa Cruz

En la propiedad Las Parabas que es parte del predio El Trébol, ubicado en la provincia Ascensión de Guarayos, otro grupo armado sembró terror el jueves 1 de diciembre. Los lugareños denunciaron que avasalladores destruyeron un campamento completo, quemaron maquinaria agrícola, vehículos, alimentos, robaron bienes y secuestraron a unas siete personas. 24 horas después del hecho, esas personas fueron encontradas en una hacienda aledaña.

“Ingresaron y no nos dijeron absolutamente nada, sólo llegaron, nos encañonaron y nos hicieron arrodillar, nos dieron (patadas) en las costillas (…) La casita donde dormíamos, todo eso se quemó, víveres, todo eso se quemó. No quedó nada, nos quedamos con lo del cuerpo”, dijo a Unitel Ismael Salvatierra, trabajador de la hacienda.

Según su relato, el grupo armado estaba compuesto por unas 200 personas, algunos se identificaron como pobladores de San Julián, otros tenían el rostro cubierto y portaban armas.

El propietario de la maquinaria destruida, Gerardo Rempel, denunció que el grupo armado llegó “para meter miedo y destrozar” y luego de destruir todo a su paso, se marchan.

Ayer, mientras la Gobernación cruceña reclamaba la inacción de la Policía en estos casos, el Instituto Nacional de Reforma Agraria (Inra) aseguró que la propiedad está saneada y que coadyuvarán con las investigaciones.

Después de 24 horas del ataque, ayer en la tarde, el comandante departamental de Policía, Jhonny Chávez, informó que envió un grupo de policías hasta el lugar para verificar la denuncia. La Policía y el ministro Del Castillo aseguraron que no se encontró a nadie en flagrancia.

Fuente: Pagina Siete.

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