10% a salud: proyecto no aclara financiamiento ni distribución

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El “Proyecto de Ley del 10% para la Salud” que está en análisis en la Cámara de Diputados no aclara las fuentes de financiamiento y presenta contradicciones respecto a la distribución de los recursos.

“I. El subsector público de salud perteneciente al Sistema Público de Salud (SPS), y la gestión de los Sistemas Territoriales de Salud (STS) financiarán sus presupuestos mínimamente con el 10% de los Presupuestos Nacionales, Departamentales, Municipales. II. Adicionalmente, el Fondo de Desarrollo para Pueblos Indígenas Originarios y Comunidades Campesinas (Fdppioicc) destinará mínimamente un 10% de su presupuesto institucional a favor del subsector público de salud perteneciente al SPS y la gestión de los STS”, se lee en el artículo 5 (fuentes de financiamiento) de la propuesta.

El parágrafo I del artículo 5 plantea lo que ya se dispone en el artículo 4 del mismo documento, que los diferentes niveles del Estado otorguen el 10% de sus presupuestos del Tesoro General de la Nación (TGN), con la salvedad de que incorpora a los sistemas Público de Salud y los Territoriales de Salud.

“Se interpreta de esta forma porque no se indica que los presupuestos del SPS y de los STS serán financiados con el 10% de sus presupuestos, es decir que el 10% de lo nacional va a lo nacional y 10% de lo subnacional va a lo subnacional”, explicó el analista económico Jimmy Osorio.

Sobre el segundo parágrafo, se indica que el Fdppioicc destinará un 10% al sector de la salud pública. En ese contexto y de acuerdo con lo registrado en el PGE, el fondo de desarrollo indígena tiene para 2020 un presupuesto de 1.096 millones de bolivianos; si se aprueba el proyecto, se deberá incrementar 109,6 millones de bolivianos a la asignación presupuestaria de salud.

Sobre la distribución de los recursos, el artículo 8 dice: “Los recursos provenientes del Tesoro General de Estado obligados por la presente ley, en tanto no sea concluido y entre en vigencia el Pacto Fiscal, serán distribuidos entre el nivel central del Estado y las entidades territoriales…”, bajo el siguiente esquema.

El nivel central recibirá el 10% del TGN; los gobiernos departamentales el 45%, un porcentaje similar al de los gobiernos municipales y las autonomías indígenas originarias campesinas.

“El artículo 8 es uno de los textos más confusos del proyecto, ya que indica que los recursos provenientes del TGE serán distribuidos en 10% para el nivel central y 90% para los niveles subnacionales. Estaría indicando que el TGE transferirá el 10% de su presupuesto al Ministerio de Salud y sus entidades descentralizadas, monto inferior al que ya administran, o serán los recursos faltantes para llegar al 10%”, explicó el analista que revisó el proyecto de ley.

El parágrafo II del mismo artículo señala: “Los recursos del Tesoro General del Estado a favor de las entidades territoriales autónomas descritas serán distribuidos en 70% según población y 30% por índice de pobreza”.

Para Osorio, el contenido expresado en el documento busca por todos los medios garantizar una asignación presupuestaria del 10% para la salud, pero a costa de “mezclar” presupuestos.

“El hecho de mezclar presupuestos nacionales y subnacionales para luego relativizarlos y tratar de llegar de alguna manera a un 10% de asignación presupuestaria al sector salud no garantiza mejorar los servicios”, sostuvo el autor del análisis.

Osorio apuntó que “en lugar de dividir la torta en pedazos más pequeños o más grandes”, se debe hacer esfuerzos para aumentar los ingresos nacionales y subnacionales de forma sostenida y sostenible, para garantizar el acceso a la salud pública. “El 10% de mucho es mucho, y el 10% de poco es muy poco”, dijo.

La asignación presupuestaria al sector

Recuento La asignación presupuestaria a la salud en los diferentes niveles de gobierno creció de un 2,6% en 2010 a un 5,1% en 2019. Para este año la asignación disminuyó al 4,3%. En términos absolutos, la asignación presupuestaria pasó de 4.532 millones de bolivianos en 2010, a 15.978 millones en 2019, lo que muestra un crecimiento absoluto de 11.446 millones en 10 años.
Esfuerzo Hasta 2018, fueron los niveles subnacionales los que cargaron con el gasto en salud, pese a sus limitaciones presupuestarias. A partir de 2019, el nivel central aumentó su presupuesto en salud, al punto de tener una asignación mayor que la de los niveles departamental y municipal. Aún con los esfuerzos presupuestarios de los tres niveles, no se llegó al 10% del PGE.