Una madre se envenena luego de que su dirigente la habría obligado a entregar a su hija, menor de edad

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Los médicos del Hospital de Irupana no pudieron hacer nada para salvarle la vida... (Foto: Juan Adolfo Apaza)
Los médicos del Hospital de Irupana no pudieron hacer nada para salvarle la vida.

Chicaloma, 03 de mar. (YN).- La impotencia tuvo cara de muerte. Una señora de la comunidad de Villa Trinidad, sector Chicaloma, se quitó la vida luego que el dirigente sindical del lugar la habría obligado a entregar a su hija, una adolescente de 14 años de edad, a un hombre de alrededor de 30 años, que la pidió en matrimonio, luego de tenerla en circunstancias desconocidas.

Según el hermano de la menor, la muchacha salió de su comunidad hace un mes, con el objetivo de ganar unos jornales cosechando coca en la comunidad de Chimasi, sector Chulumani. Extrañada porque no retornaba a su casa, la madre salió en su búsqueda, pero no pudo dar con ella. Hasta que ayer, un hombre, de apellido Copa, llegó a su casa, acompañado de sus familiares, para pedir la mano.

La madre se opuso tenazmente, con el argumento de que su hija era menor de edad. Además, según su hermano, había claras muestras de que estaba siendo obligada a convivir con el sujeto. Al chocar con la negativa maternal, los solicitantes habrían incluso agredido a la señora. Se fueron del domicilio, pero horas después retornaron acompañados del secretario general de Villa Trinidad, Florentino Titirico, quien habría obligado a la mamá a entregar a su hija.

Los hijos de la mujer que se quitó la vida afirman que en su agonía la señora dijo que se había envenenado por culpa del dirigente que hizo que perdiera a su descendiente. El médico del hospital de Irupana, Lucio Chirino, confirmó que ingirió un producto órgano fosforado. Pese a que el galeno acudió de inmediato al lugar, la señora falleció a las 17:00 en el mencionado nosocomio.

Las autoridades policiales de Irupana han recibido la denuncia y han extendido la citación para que el mencionado dirigente se presente en sus oficinas para prestar su declaración. La Ley del Deslinde Judicial establece claramente que los dirigentes comunales no tienen potestad para resolver problemas de orden familiar.